Lleida

Familias del Alt Urgell piden que el transporte escolar llegue a pueblos pequeños alejados de vías principales

Educación

Proponen aprovechar el servicio de taxi a la demanda, un planteamiento que el Consell Comarcal ya ha hecho llegar al Govern

Agustí Porta y Núria Giménez en la escuela de Alàs.

Agustí Porta y Núria Giménez en la escuela de Alàs.

Albert L. Cobo / ACN

Varias familias que residen en pueblos pequeños del Alt Urgell piden que el transporte escolar llegue hasta la entrada de los núcleos de población donde viven. Una de las personas que hace esta petición es Agustí Porta, vecino de Aristot, en el municipio de El Pont de Bar (Alt Urgell), que indica que la parada del bus que recoge los alumnos que utilizan este servicio está en la carretera N-260, a siete kilómetros de su casa. Así, considera que podrían aprovecharse las rutas de los taxis a la demanda para cubrir esta parte del trayecto. 

La presidenta del Consejo Comarcal del Alt Urgell, Josefina Lladós, afirma que hace años que se ha hecho llegar esta propuesta al Govern, siendo consciente, sin embargo, que son necesarios más recursos económicos para poder implementarla.

Porta lamenta que el hecho de tener que dejar y recoger a los hijos en la parada del transporte escolar, que conecta el Pont de Bar con los centros educativos de la Seu d'Urgell, les complica la conciliación laboral y familiar. 

Además, según apunta, éste ha sido uno de los motivos por los que algunos vecinos han decidido cambiar de residencia. 

Sus hijos están matriculados en la escuela rural de Sant Esteve de Alàs y Cerc (Alt Urgell) porque, a pesar de no estar dentro del municipio que tienen asignado, les queda más cerca de casa.

”Cuando yo era pequeño, eso existía. Teníamos un taxi que nos recogía a la entrada del pueblo y que nos bajaba hasta el cruce a recoger el autobús”, asegura el vecino de Aristot y representante de las familias en el consejo escolar del colegio de Alàs, añadiendo que en algunos municipios esta opción todavía está disponible. 

Ayudas indiviuales

Según fuentes del Departament d'Educació i Formació Professional, la normativa contempla la posibilidad de otorgar ayudas individuales a las familias que deben realizar desplazamientos entre los núcleos donde viven y el punto donde se detiene el transporte escolar, siempre que se considere que hacen un uso “obligatorio” del servicio, como es el caso de los municipios que no tienen escuela o instituto.

En cuanto al servicio de transporte a la demanda, que en Aristot se ofrece dos veces a la semana, Porta cree que éste podría potenciarse con la incorporación de los desplazamientos por motivos educativos. En este sentido, señala que estaría dispuesto a pagar una parte del coste del servicio con el objetivo de que éste quedara garantizado. De esta forma, alega que las administraciones deberían tomar “conciencia” de la situación y “facilitar que las personas puedan vivir en estos pueblos”, empezando, dice, por “la educación y el transporte”.

Por su parte, Núria Giménez, presidenta de la AFA de la escuela rural Arnau Mir del Pla de Sant Tirs, en Ribera d'Urgellet, considera que “se ha dado un paso adelante muy grande” en el hecho de adscribir en este centro, en las nuevas matriculaciones que se hagan de cara al próximo curso, todos los niños y niñas Urgell). Todo ello, según afirma, después de varios cursos en los que “iba bajando el número de alumnos” hasta el punto, añade, de hacer “perillar” la continuidad de este equipamiento educativo.

Giménez sostiene que el modelo de escuela rural tiene “muchas ventajas”, sobre todo desde el punto de vista de la implicación que tienen las maestras y las familias en el proyecto. 

Por este motivo, cree que es necesario contar con un sistema de transporte escolar para que los habitantes de todos los núcleos puedan llegar a él y consolidar su papel de “referencia”. Así, opina que si las familias “no tienen este recurso”, acabarán llevando a sus hijos a la Seu d'Urgell porque, añade, “por temas de trabajo y de logística del día a día” les es más fácil.