Samuel, Jesús y Carmen, vidas segadas camino de vuelta al trabajo en Madrid
Las víctimas mortales
Un policía nacional, un cardiólogo y una profesora fallecieron en su viaje hacia la capital para incorporarse a sus respectivos trabajos
Última hora del accidente de tren Iryo en Adamuz (Córdoba) | Desaparecidos y posibles causas del descarrilamiento, en directo

Vista del tren Iryo que descarriló e impactó contra un Alvia, dejando al menos 41 víctimas mortales.

Vidas segadas camino de vuelta al trabajo. Samuel R.S., Jesús Saldaña y Carmen Abril han fallecido cuando volvían a Madrid para incorporarse a sus respectivos puestos de trabajo.
Samuel, el Policía Nacional fallecido en el accidente de Adamuz, Córdoba, pertenecía a la Brigada Provincial de Extranjería y viajaba en el tren Iryo de Málaga a Madrid. Su puesto de trabajo estaba en la comisaría de Aluche.
El sindicato Jupol informó anoche a través de las redes sociales de su fallecimiento. Tenía 36 años y había sido padre hace sólo 18 meses. Al parecer, es hermano de uno de los escoltas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El agente cordobés, “Iba en Iryo porque este lunes tenía turno y había pasado unos días con su familia en Andalucía”.
“Compañero de sonrisa eterna”
Otro de los fallecidos en el trágico accidente es Jesús Saldaña, médico cardiólogo en el hospital de La Paz, donde había hecho también la residencia. Tenía 30 años. Algunas fuentes sanitarias apuntan que “falleció en la ambulancia camino al hospital”. Diversos compañeros del servicio de urgencias apuntan a Guyana Guardian que ayer se les comunicó que “había fallecido”.
Incluso, un compañero suyo puso un tuit en las redes sociales diciendo “mi compañero Jesús, cardiólogo de La Paz, de sonrisas eterna y trabajador incansable. Desaparecido en Iryo. Nos tiene sin noticias desde ayer. Si los compañeros del vagón, sanitarios... Nos ayudan o aportan información, se agradece todo”.
“Era un amor”
Otra de las personas que ha fallecido en el fatídico accidente es Carmen Abril, natural de Bujalance (Córdoba) y profesora en el Instituto Los Castillos de Alcorcón. Este curso era profesora de Educación Especial en dicho instituto del sur de la región, aunque con anterioridad también había trabajado en ese centro educativo. Algunos de sus compañeros dicen que “era un amor”.
La profesora había acudido a Córdoba a celebrar su 50 cumpleaños y el domingo volvía a Madrid para retomar las clases. Cuando el lunes no se presentó en clase, se temía lo peor: viajaba de vuelta a Madrid en el tren Iryo para incorporarse a las clases. Nunca llegó al instituto. Ni siquiera a Madrid. El ayuntamiento de su pueblo natal ha corroborado el fallecimiento y ha trasladado “sus más sinceras condolencias y su profundo pesar por el fallecimiento” en redes sociales.