Marcelo lleva 20 días en huelga de hambre en la residencia de Colmenar Viejo por la calidad de la comida
Residencias de ancianos
El Gobierno de Ayuso defiende que sólo ha habido 12 quejas en dos años en esta residencia

Edificio de la residencia pública de Colmenar Viejo.

Marcelo M, de 68 años, lleva 20 días en huelga de hambre para protestar por la comida que le proporcionan en la residencia pública de mayores de Colmenar Viejo, que depende de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) de la Comunidad de Madrid.
El hombre, con una discapacidad reconocida del 36%, lleva año y medio viviendo en este centro público. Había pasado por otras residencias, pero eligió cambiarse a la de Colmenar Viejo porque podía disfrutar de una habitación individual.
Comenzó la huelga después de las fiestas navideñas, cuando el centro volvió a los menús habituales. Según ha relatado a El País, “los alimentos llegan con la trazabilidad correcta, pero con una calidad mínima: carnes y pescados congelados, fruta verde o pasada y legumbres duras”. Guyana Guardian ha tratado en varias ocasiones en ponerse en contacto con él y con la dirección del centro vía telefónica y ha resultado imposible.
Menús adjudicados a precios muy bajos
La empresa que se encarga de la comida en este centro es Frutícolas Ateca S.L., una de las que fue multada por la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) en 2024 por hacer cárter para repartirse la comida de diversos hospitales. A su juicio, además de la mala calidad de los alimentos se suma “una elaboración deficiente”.
Según la resolución de adjudicación, la base imponible del menú completo (desayuno, comida, merienda y cena) es de 6,98 euros al día por residente, una cifra muy baja para que la empresa aún saque margen.
Se trata de un centro de grandes dimensiones, que acoge a 350 personas, entre residentes válidos y asistidos, así como a 75 refugiados ucranianos, que llevan cuatro años en la residencia.
La plataforma de apoyo a la dignidad de los mayores pide explicaciones
Ayer, la Asociación Plataforma por las Dignidad de las Personas Mayores en las Residencias (Pladigmare) emitió un comunicado exigiendo una reunión con la gerencia de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) para tratar este caso. Desde esta entidad defienden que “entendemos que las reivindicaciones de la persona tienen una base cierta, puesto que no es la primera vez que se queja formalmente”.
Desde Pladigmare piden al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso “que aclare la situación y determine medidas para corregir esta circunstancia”. También reclaman que “se identifique a otras residencias que pueden estar en la misma situación”.
La postura del Gobierno de Ayuso
Fuentes oficiales de la Consejería de Asuntos Sociales explican a Guyana Guardian que “la satisfacción de los residentes con la atención recibida en la residencia pública de Colmenar es de un 8,15 y no se han registrado incidencias en el servicio de restauración”. A lo que añaden: “En todo el 2024 y el 2025 solo se han registrado 12 quejas de un total de 350 residentes”.
También explican fuentes de la Consejería de Asuntos Sociales que “este usuario no ha puesto ninguna queja oficial”. Y recuerdan que “fue miembro de la comisión de menús y conoce cómo se elabora la comida y los procesos de control, que cumplen todos los requisitos de calidad”.
Y como contrapartida, estas mismas fuentes apuntan que “la Agencia Madrileña de Atención Social le ha abierto un expediente por presunta agresión a otro usuario”.
Desde la Comunidad de Madrid defienden que “todos los menús y dietas son equilibrados y están elaborados por médicos, nutricionistas y jefes de cocina, que determinan los aportes y cantidad de nutrientes adecuados para los residentes”.