Cadena de dimisiones en Educación por dos bloques enfrentados en el PP de Ayuso
Crisis en el Ejecutivo madrileño
Buena parte del equipo de Emilio Viciana cae en bloque por la confrontación en la financiación de las universidades públicas

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno, en la Real Casa de Correo.

El cese el pasado lunes del consejero de Educación, Emilio Viciana, por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha provocado la primera gran crisis institucional en el Ejecutivo madrileño durante esta legislatura. No sólo en la Consejería de Educación, sino también en el Grupo Parlamentario Popular de la Asamblea de Madrid. El cese de Viciana se ha envenenado y ha abocado a Ayuso a gestionar su primera crisis interna de los últimos años.
Los ceses y dimisiones demuestran la existencia de dos bloques claramente en el PP madrileño. Los dos últimos ceses este miércoles de los directores generales de Universidades, Nicolás Javier Casas y el de Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial, María Luz Rodríguez de Llera Tejada, tras la salida del consejero de Educación, Ciencia e Innovación, Emilio Viciana, demuestran que Ayuso tenía ganas de llevar a cabo una reestructuración integral en este departamento. Se enmarcan en los cambios orgánicos dentro del área educativa del Ejecutivo autonómico. Las discrepancias en la financiación de las Universidades Públicas y no sacar adelante una ley nueva de financiación, por parte del equipo de Viciana, para estos centros educativos ha sido lo que hizo mover ficha a Ayuso. Pero este movimiento se le ha vuelto en su contra.
División con el grupo de 'Los Pocholos'
La caída de Viciana provocó que ayer, tres diputados del PP, en concreto, el portavoz del PP de Educación en la Asamblea, Pablo Posse, dejara su acta. Junto a él, vinculados a Antonio Castillo Algarra e incluidos en un grupo conocidos como 'Los Pocholos', dejaron también su escaño las portavoces populares de Juventud, Carlota Pasarón, y la de Familia y Asuntos Sociales, Mónica Lavín.
Castillo Algarra, que ha sido durante un tiempo el gurú de Ayuso en materia educativa, comunicó anoche también su dimisión como director artístico del Ballet Español de la Comunidad de Madrid argumentando “razones de coherencia política” y “por completo ajenas al Ballet”.
Zarzalejo, con perfil más político
Todas estas salidas demuestran que la elección de la nueva consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, no ha gustado a ciertos segmentos del PP madrileño. Viciana tenía un perfil más técnico, mientras que Zarzalejo -con un perfil marcadamente político- fue concejal en la oposición y luego alcaldesa en San Martín de Valdeiglesias, entre 2019 y 2023.
Después pasó a ser diputada en la Asamblea de Madrid y se convirtió en la voz del PP en la Comisión Begoña, en la que se investigaba si había habido un trato de favor por parte de la Universidad Complutense con la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. De ahí, saltó a la Viceconsejería de Universidades el pasado mes de octubre. Y hoy Ayuso la ha nombrado Consejera de Educación.


