Mataró - Maresme

El Gobierno pone la primera multa por racismo inmobiliario: 10.000 euros para negarse a alquilar un piso a un hombre marroquí en Mataró

Discriminación

El Hamid, nacido en Marruecos pero que hace 20 años que vive al estado, espera que sirva para que las inmobiliarias lo piensen dos veces antes de rechazar a los inquilinos per la religión o etnia

Panorámica del litoral de Mataró  

Panorámica del litoral de Mataró  

Romuald Gallofré / Aj. Mataró

La Generalitat ha puesto la primera multa por racismo inmobiliario. La Oficina de Igualdad de Trato y No Discriminación ha sancionado con 10.000 euros una empresa de Mataró para negarse a alquilar un piso a un hombre de origen marroquí. El caso lo ha hecho público el observatorio Desca, que espera que la multa sirva para que las inmobiliarias lo piensen dos veces antes de discriminar a los inquilinos por su origen. 

El caso lo denunció El Hamid, nacido en Marruecos, pero que hace 20 años que vive en el estado. Siempre que intentaba contactar con inmobiliarias de Mataró, rechazaban su solicitud. En un caso pudo grabar como a él le decían que el piso ya estaba alquilado, aunque en realidad no lo estaba. El Hamid denunció a 12 empresas, pero lamenta que ni el Ayuntamiento de Mataró ni la Agencia Catalana de la Vivienda ni Consumo hicieron nada. 

No ha sido hasta ahora que la Oficina de Igualdad de Trato, que depende de la conselleria de Igualdad y Feminismos, ha impuesto esta sanció. El Hamid espera que sirva para que las inmobiliarias lo piensen dos veces. “Esperamos que eso haga cambiar esta forma de actuar de muchas personas en este negocio. Que la base para alquilar sea objetiva, el salario y la condición económica, y no la religión ni la etnia”.

Hasta ahora solo había un precedente similar, una multa que puso el Ayuntamiento de Barcelona. De los 12 casos que denunció el Hamid, nueve ya han prescrito, pero hay dos más que también podrían acabar con sanción.

Catalunya pierde 10.000 pisos turísticos en medio año

Todavía en materia de vivienda, Catalunya ha perdido casi 10.000 pisos turísticos en solo medio año. Ahora hay cerca de 47.000, que es el segundo dato más bajo desde que el Instituto española de Estadística recoge los datos, en el año 2020. El gobierno español lo atribuye a las diversas medidas que ha impulsado en los últimos meses para reducir la oferta de viviendas turísticas y aumentar los residenciales.

Los datos muestran que han desaparecido uno de cada cuatro pisos turísticos de los que había en Catalunya en el 2020. La caída más pronunciada se registra en la demarcación de Barcelona, donde según el INE habrían cerrado cerca del 40% de los pisos turísticos que operaban en agosto del 2020: de casi 26.000 a poco más de 15.700. Con las cifras actuales, Catalunya tiene una proporción de 1,2% pisos turísticos sobre el total de viviendas censadas. Al principio del 2020 tenía 106 apartamentos turísticos por cada 100 viviendas. 

Sales de Llierca, en la Garrotxa, es el municipio catalán con más proporción de pisos turísticos. Un 20% de las viviendas en el pueblo son para el turismo. Lo siguen Margalef, en el Priorat; Naut Aran, en la Vall d'Aran, y tres municipios del Alt Empordà: Portbou, Cadaqués y Begur. En el estado, los pisos turísticos han caído más de un 12% en el último año. Donde menos bajan está en Andalucía y en las Canarias: entre las dos comunidades concentran casi la mitad de los pisos turísticos que hay a todo el estado.