La “Gran Valencia”, el modelo metropolitano para la vivienda
Crisis inmobiliaria
Cámara Valencia tilda de “urgente” disponer de suelo urbanizable

Viviendas en construcción en la Fuente de San Luis en València

La Cámara de Comercio de Valencia presentó ayer sus propuestas para solucionar la crisis inmobiliaria de València y provincia, donde prevé que haya un déficit de viviendas de 130.000 unidades en 2030. Y entre ellas, destaca la creación de un nuevo modelo metropolitano, denominado “Gran Valencia”, que implica el desarrollo residencial del área metropolitana de la ciudad. Una propuesta por la que en la práctica los vecinos de la ciudad ya están apostando ya que son muchos los que, ante la falta de vivienda y un crecimiento constante de los precios en la capital valenciana, han salido ya de la ciudad para buscar soluciones habitacionales en poblaciones limítrofes.
La propuesta de Cámara Valencia, elaborada por su comisión de proyectos estratégicos y desarrollo, apuesta por ampliar las comunicaciones porque, como explicó el arquitecto Alejandro Escribano, artífice del Plan General de Ordenación Urbana de València de 1988, “la ciudad tiene una limitación objetiva, por lo que hay que normalizar la vida fuera de ella”.
Escribano apuntó a la zona noreste de la ciudad, donde “sí que existe suelo por desarrollar sin impacto ambiental” y apuntó a las proximidades de la CV-35, también conocida como carretera de Ademuz, para hacer realidad ese proyecto metropolitano. “El área metropolitana de València es compleja, por el sur está la zona afectada por la dana, donde tardaremos en ver proyectos; por el este tenemos la Albufera y su parque natural y el oeste tiene una vocación claramente industrial, con el aeropuerto y los polígonos”, replicó.
Y es que si algo quedó claro es la importancia de detectar nuevas bolsas de suelo disponible, ya que “están agotadas las que se crearon hace unos años y además los trámites para crear nueva vivienda son lentos”, esgrimió Escribano. Su propuesta pasa por recalificar suelo rústico hasta convertirlo en suelo urbano consolidado con mecanismos de control externo y concursos públicos para que operen el mercado quienes obtengan los mejores resultados. “Se puede hacer vivienda barata, pero la clave es el suelo”, señaló. También explicó como el modelo de ciudad debe caminar a edificaciones de entre 10 y 12 plantas, con una densidad óptima para garantizar el acceso a todos los servicios.
Se puede hacer vivienda barata, pero la clave es el suelo”
Asimismo, el informe propone establecer una política tributaria que incluya eliminar el IVA por la compra de primera vivienda, recperar la deducacción de la inversión realizada en la vivienda habitual en el IRPF y ampliar las deducciones por alquiler de vivienda en el IRPF de los inquilinos (con un mínimo deducible del 10% y aplicable a toda la población), así como renovar el marco normativo para lograr una mayor agilidad. Pone como ejemplo el proyecto de Turianova en València, cuyo plan parcial data de 2007 y las licencias de edificación no llegaron hasta octubre de 2022.
En palabras de José Vicente Morata, presidente de Cámara Valencia, “la situación actual exige decisiones valientes, coordinación entre administraciones y un nuevo pacto público-privado para hacer frente a un reto que afecta a las familias y al desarrollo económico sostenible de nuestra provincia”.
