Comunidad Valenciana

La jefa del 112 dice que a las 18.35 la Delegación de Gobierno ya propuso lanzar el Es-Alert

Instrucción dana

La responsable de Emergencias transmitió el mensaje al Cecopi y le respondieron que lo estaban gestionando

Emilio Argüeso, segundo por la izquierda y junto a la consellera Salomé Pradas, la tarde del 29 de octubre en el CECOPI

Emilio Argüeso, segundo por la izquierda y junto a la consellera Salomé Pradas, la tarde del 29 de octubre en el CECOPI

LVE

La jefa del servicio de Emergencias, Inmaculada Piles, que declara hoy ante la jueza y el fiscal en la causa por la DANA, ha ratificado que desde la Delegación del Gobierno se le advirtió a las 18.34 horas que “era necesario activar el Es Alert”. Según su testimonio, desde el Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrada) respondieron entonces que “lo estaban gestionando”.

Piles ha explicado que, aunque no estaba de guardia durante la tarde del 29 de octubre —ya que debía relevar por la noche al subdirector de Emergencias, Jorge Suárez—, se conectó de forma remota al Cecopi, considerado el centro neurálgico de la emergencia, para seguir las decisiones que se adoptaban antes de asumir su turno.

A las 18:35 horas ya existía un correo del jefe de la unidad de análisis del riesgo de Emergencias, con una propuesta de redacción, según Piles

Durante su declaración, ha precisado que tomó notas de las conversaciones que se mantuvieron en el Cecopi, salvo durante tres breves interrupciones de la conexión, y que las ha utilizado para elaborar su testimonio. Los abogados de las acusaciones populares y particulares le han preguntado en qué momento se decidió finalmente enviar el Es Alert, mensaje que se difundió a las 20:11 horas del 29 de octubre y que la jueza considera “tardío y erróneo”.

Según Piles, a las 18:35 horas ya existía un correo de Juan Ramón Cuevas, jefe de la unidad de análisis del riesgo de Emergencias, con una propuesta de redacción del mensaje. “En paralelo, los miembros del Cecopi estábamos comentando la situación entre nosotros”, habría afirmado Piles, según fuentes conocedoras de su testimonio. Añadió además que Patricia García, responsable de Protección Civil en la Delegación del Gobierno, le dijo: “Inma, es necesario el Es Alert”. A continuación, Piles envió un mensaje a Jorge Suárez, quien le respondió: “Sí, lo estamos gestionando”. Todo ello, según su declaración, ocurrió en torno a las 18:35 horas.

Una testigo clave ante la jueza ha revelado ante la jueza que la solicitud para movilizar a los agentes medioambientales durante la DANA que afectó a Castellón y Valencia se descargó un día después de que ocurrieran los hechos, dejando claro que la tramitación de algunos recursos críticos siguió un circuito paralelo al que gestionaba la Sala de Coordinación de Emergencias de la Generalitat Valenciana. 

La jefa técnica de coordinación de Emergencias del 112, Inma Piles, ha explicado que la petición formal a través de correo electrónico llegó a su conocimiento el 28 de octubre alrededor de las doce del mediodía, con el objetivo de que todos los actores que pudieran ser necesarios estuvieran prealertados. Piles declaró que “mi intención era que todos los que íbamos a poder necesitarnos estuviéramos prealertados y no llevarnos sorpresas”, y que la comunicación con Medio Ambiente se realizó a través del CEPIF, como vía de entrada 24 horas para canalizar la información hacia la Conselleria. 

El relato de Piles revela el momento en que el riesgo para las personas comenzó a ser evidente, mucho antes de que se adoptaran alertas rojas oficiales

Salomé Pradas y Jorge Suárez en el Cecopi
Salomé Pradas y Jorge Suárez en el Cecopi

Sin embargo, la documentación que formalizaba la movilización de los agentes se descargó el día 30, lo que evidencia que algunas decisiones y solicitudes operativas no llegaron a quedar registradas en el circuito habitual en tiempo real. Piles subrayó que “ese grupo [de Medio Ambiente] no se dirigió a nosotros expresamente y no se estaba monitorizando”, lo que refleja la existencia de procedimientos paralelos que escapaban a la coordinación centralizada de emergencias.

El relato de Piles también revela el momento en que el riesgo para las personas comenzó a ser evidente, mucho antes de que se adoptaran alertas rojas oficiales. La jefa del 112 explicó que las lluvias habían sido gestionadas desde el 24 de octubre como un episodio habitual, y que el 28 de octubre, al recibir avisos especiales de AEMET, el equipo técnico valoró la situación sin que pareciera acompañada de niveles de riesgo elevados: “Al llegar el aviso se toma en consideración el episodio… desde nuestro punto de vista no venía acompañado con niveles de riesgo tan elevados como fue”. 

Sin embargo, la situación evolucionó de manera mucho más rápida y grave de lo previsto. A las doce del mediodía del 29 de octubre comenzaron a llegar informes de incidentes en Utiel, Requena y Ribera Alta, y Piles describió que en ese momento “vemos que lo que hasta la fecha podían ser carreteras, circulación, daños materiales, empieza a comprometer la seguridad de las personas”. Fue entonces cuando se activaron recursos de vigilancia de barrancos y se analizaron los impactos de manera más detallada, con el apoyo de Juan Ramón Cuevas, responsable de evaluar la evolución de las cuencas del Magro y del Poyo.

La declaración de Piles también pone de relieve la confusión en las previsiones de Aemet, que dificultó la toma de decisiones y la comunicación con las autoridades políticas y municipales. Aunque el 28 de octubre se emitieron avisos especiales, los niveles de riesgo mantenidos eran amarillos, lo que llevó al equipo a actuar con prudencia: “Desde la Generalitat nos preguntaban y no sabíamos qué contestar porque Aemet mantenía, pese a los avisos especiales, los amarillos. No nos atrevimos a recomendar entre compañeros nada ya que eran amarillos”.

Aemet emitió su primer aviso rojo a las 7:30. Entre las 7:59 y las 9:41, los avisos se extendieron a las provincias de Valencia y Castellón, según la testigo

La situación se volvió más crítica a partir de la madrugada del 29, cuando la intensidad de las lluvias superó lo previsto en el litoral sur de Valencia y Aemet emitió su primer aviso rojo a las 7:30. Entre las 7:59 y las 9:41, los avisos se extendieron a las provincias de Valencia y Castellón, pasando de amarillos y naranjas a rojos, mientras que el equipo del 112 todavía estaba ajustando su planificación y difusión de alertas. Piles ha recordado: “Nos fuimos a dormir en amarillos. La previsión que se tenía era totalmente distinta a lo que pasó”.

La coordinación con los bomberos también quedó marcada por las dificultades logísticas y la confusión inicial. Piles ha explicado que, aunque se activaron brigadas para vigilancia de barrancos y otros puntos críticos, algunas intervenciones previstas fueron desestimadas el día 30 debido a la intensidad de las lluvias y a los problemas de acceso en ciertas zonas. “Del Magro sí que recibimos información de los forestales sobre dificultades para acceder. Del Poyo se estaba activando el barranco, pero dentro de lo que era intenso de lluvias era algo más asumible y del día a día de la experiencia de gestión, nada comparable a lo de la tarde”, declaró. El hecho de que la solicitud de agentes medioambientales se registrara un día después refleja, según Piles, que algunas actuaciones siguieron circuitos paralelos que no pasaban por la Sala de Coordinación, y que no toda la información estaba centralizada ni monitorizada de forma inmediata.

Que la solicitud de agentes ambientales se registrara un día después refleja, según Piles, que algunas actuaciones no pasaban por la Sala de Coordinación

El fiscal también ha preguntado sobre la toma de decisiones relacionadas con las situaciones de emergencia, y Piles ha aclarado que el equipo técnicos actúan siguiendo procedimientos implantados, con aval jerárquico cuando es necesario: “Era rápido, el episodio sobrevino… él no estaba presente a esa primera hora, se le transmite un resumen de la información, mi manera de informar al superior es objetiva, de datos, le hago la propuesta a la vista de los datos y con eso me siento avalada cuando me dice lo que me dice para declararla”. Sobre la diferencia entre Situación 1 y Situación 2, señala que la primera se refiere a problemas de circulación y carreteras, mientras que la segunda implica la movilización de recursos extraordinarios como la UME, y que su activación requiere la autorización de la dirección del plan: “A petición de la alcaldesa de Requena se requiere la UME y la dirección del plan autoriza. Sí o sí se decreta la situación 2”.

La declaración también deja claro que Piles no tuvo contacto directo con los responsables políticos durante las primeras horas de la emergencia, ya que la interlocución se realizaba a través de Suárez: “Ya estaba Jorge Suárez y la interlocución yo ya no la tengo”. Esto evidencia que mientras el equipo técnico gestionaba la emergencia, la dirección política recibía resúmenes de situación, y que la información sobre incidentes y riesgos se nutría de datos directos del 112, los municipios y la CHJ.

Barranco del Poyo a su paso por Chiva
Barranco del Poyo a su paso por ChivaMiguel Lorenzo / Colaboradores

El episodio de octubre, tal como lo reconstruye Piles, muestra la complejidad de gestionar una emergencia meteorológica que evoluciona con rapidez y supera todas las previsiones: avisos de Aemet que no reflejaban la intensidad real del fenómeno, solicitudes de recursos críticos que quedaron registradas un día después, y la necesidad de anticiparse al riesgo para la población antes de que se declararan alertas rojas. La jefa técnica subraya que la prioridad era garantizar la seguridad de las personas y la coordinación de los recursos disponibles: “Mi intención era que todos los que íbamos a poder necesitarnos estuviéramos prealertados y no llevarnos sorpresas”.

Piles ha señalado que, pese a todas las dificultades, se siguieron los procedimientos establecidos, se prealertaron los recursos y se actuó con criterios técnicos para minimizar riesgos, pero que la gravedad real del episodio se materializó en pocas horas y superó todas las previsiones: “Vemos que lo que hasta la fecha podían ser carreteras, circulación, daños materiales, empieza a comprometer la seguridad de las personas”.