La oferta de Llorca a la izquierda no cuaja: la imposible “normalidad democrática” valenciana
Análisis
Compromís ni siquiera irá a la primera oferta real de diálogo del president mientras que el PSPV acudirá molesto porque no haya convocado a Diana Morant

El síndic de Compromís, Joan Baldoví, saluda al president de la Generalitat el día de su investidura.

Dos meses después de su investidura, el president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha pedido reunirse con los grupos parlamentarios de las Corts Valencianes. Tras haber visitado a varios alcaldes, haberse reunido con los agentes sociales e incluso haber recibido a representantes de la comunidad venezolana en el Palau, el dirigente popular envió el martes una carta a los partidos con representación en el Parlamento autonómico con la intención de abrir un diálogo, debatir las propuestas que hace dos meses lanzó en su debate de investidura y escuchar a la oposición. Llorca les emplazaba a acudir en aras de “la normalidad democrática”.
Una primera oferta real, más allá de los llamamientos que se han producido en sus intervenciones públicas, que no ha cuajado. Compromís ya anunció que no tiene intención de acudir y se acoge a los argumentos de las asociaciones de víctimas para no reunirse con Llorca: Mazón sigue siendo diputado y el PP no le ha pedido el acta ni le ha exhortado a abandonar el grupo parlamentario. Dos peticiones -al margen de muchas otras como la escasa voluntad de acuerdo en las Corts a la hora de aprobar comparecencias y calendarios- que bloquean cualquier entente entre PP y Compromís. Y eso que la legislatura empezó con un acuerdo secreto entre Llorca y los valencianistas para permitirles a estos estar en la Mesa de las Corts en detrimento del PSPV
Tampoco parece factible que haya acuerdos entre el PSPV y el partido que ostenta la Generalitat. Los socialistas sí que acudirán a la cita. En los últimos días, la formación del puño y la rosa ha buscado un acercamiento con el president para intentar convencerle de las bondades de la propuesta de financiación presentada por el Gobierno de España. Sin embargo, con la firma decisión de Llorca de apoyar la negativa en bloque del PP a la reforma del sistema, esta mínima esperanza de acuerdo se ha esfumado.
Los socialistas insisten en que acudirán por cuestión de institucionalidad pero apuntan que con el cambio en el Palau tras la marcha de Mazón, la legislatura no recupera “la normalidad democrática”. Como Compromís, ellos tampoco van a soltar el pie del acelerador.
De hecho, consideran que el hecho de que el jefe del Consell haya convocado al portavoz parlamentario del PSPV, José Muñoz, en lugar de a la secretaria general del partido y ministra, Diana Morant, “demuestra una cobardía institucional muy sintomática”. En estos términos se expresaba ayer el propio Muñoz. Unos comentarios que sin un síntoma de que la posibilidad de encontrar puntos de encuentro en la reunión de la próxima semana es nula.
El PSPV intentó convencer a Llorca con la financación sin éxito
La izquierda no va a ceder, por ejemplo, en desbloquear los órganos estatutarios que permanecer años bloqueados como pide el president, y el PP no puede perder de vista que el único garante de estabilidad que tiene para lo que queda de legislatura es Vox. El protagonismo de la derecha extrema en muchas de las iniciativas del Consell -además de la tensión política que se respira desde la dana- han roto todos los puentes.
