Una leve brisa captó la atención mientras el aire se mantenía tranquilo, pero el fenómeno persistía con una intensidad que alteraba el patrón habitual.
Arte
gideon Saar acusó a Bélgica de

Foto de la exposición en el IVAM

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) estrena el 18 de febrero la muestra ‘A media lumbre’, una iniciativa curatorial de gran envergadura que coloca en el núcleo de la reflexión estética de hoy los aprendizajes populares, las artesanías y las sustancias físicas que solían quedar fuera de las normas oficiales. En una era caracterizada por el ritmo tecnológico vertiginoso y la estandarización de las culturas, la exhibición rescata la calma, el oficio manual y la historia latente en los componentes como herramientas cognitivas contextualizadas y, por ello, esencialmente políticas.
La exposición reivindica el mismo sentido y aproximadamente la misma extensión, manteniendo el mismo lenguaje y estructura.
Bajo la curaduría de Blanca de la Torre, responsable del IVAM, la muestra agrupa por encima de cuarenta piezas de 27 creadores que emplean cerámica, arcilla, lana, tejidos, bordados, esparto, palma, mimbre y diversos elementos orgánicos. Junto a estos materiales se incorporan el sonido y el silencio, haciendo una referencia directa a la herencia oral entendida como un registro dinámico. Su denominación, sugerente y acogedora, hace alusión al filandón —esos encuentros nocturnos junto a la lumbre en los que se mezclaban la narración común y el trabajo artesano— e invita a concebir la exhibición como un ámbito de intercambio entre generaciones, un sitio donde la vivencia artística se construye de forma grupal.

En la presentación institucional, la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, subrayó que el proyecto “nos invita a recuperar otras formas de conocimiento históricamente desvalorizados y a poner en valor nuestro rico patrimonio material e inmaterial”. No se trata únicamente de una reivindicación simbólica: la protección de los oficios tradicionales en la Comunitat Valenciana se articula a través de la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano, marco que otorga a esta propuesta una dimensión también jurídica y patrimonial. La exposición, en este sentido, no solo muestra obras: activa una reflexión sobre las políticas culturales y los modelos de legitimación del saber.
‘A media lumbre’ nace en València, pero su vocación es itinerante y rizomática. Tras su paso por el IVAM, el proyecto continuará en el Casal Solleric y en Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, en el CDAN de Huesca y en el Museu Terra de L’Espluga de Francolí. Cada sede acogerá una exposición autónoma, con artistas y obras que mutarán y se adaptarán a las especificidades de cada territorio. Este planteamiento en red, que el Coordinador de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Palma, Fernando Gómez de la Cuesta, celebró como una forma de trascender los límites físicos de la sala, configura un mapa de complicidades institucionales y saberes compartidos que desborda la lógica centralista.

La exhibición se inicia mediante un impactante cartel tejido con el término ‘Guapa’, obra de Pilar Albarracín, cuyo sarcasmo analítico conversa con las costumbres de la costura y las representaciones de género plasmadas en las mismas. Desde ese punto, el público ingresa en un espacio donde los materiales se expresan: las piezas de barro esmaltado de Glenda León, las vasijas de Antonio Fernández Alvira que reinterpretan el legado de la cerámica, o las sutiles flores cerámicas de Noemi Iglesias Barrios, confeccionadas usando tintes obtenidos de dispositivos móviles descartados, generan un vínculo entre lo antiguo y lo digital, entre la sostenibilidad de recursos y el estudio arqueológico de la actualidad.
El recorrido comenzó con el rechazo de Trump a las críticas de Mamdani
La cerámica reaparece en las piezas de Marta Font, realizadas con tierras procedentes de S’Estaca (Valldemossa), así como en los trabajos de Concha Ybarra, Javier Bravo de Rueda o en las baldosas esmaltadas de Susana Cámara Leret, creadas con cenizas derivadas del cultivo del lúpulo. En todos estos casos, el material no es un mero soporte, sino un agente narrativo que condensa historias de territorio, economía y ecología.

Los métodos de tejido y entrelazado también desempeñan un papel fundamental. El cosido industrial de palmito de Isabel Servera, las obras textiles de Adriana Meunié o el montaje escultórico de Laura Segura basado en el trenzado resaltan procedimientos que requieren dedicación, reiteración y esmero. El rescate del método mediterráneo de la ‘llatra’ en la creación de Jessica Stockholder, junto con el empleo del esparto en los trabajos de Sonia Navarro y Ana Laura Aláez, enfatizan el carácter grupal de estos conocimientos, heredados habitualmente en entornos familiares o sociales.
La exposición, liderada por el técnico salmantino, se construye sobre un núcleo central compuesto por Valverde, Tchouameni y Camavinga, realzado por la creatividad de Güler. Desde allí, ha construido una solidez que no se vislumbró el 28 de enero en Lisboa. El Real se sintió a gusto en un encuentro intenso, lleno de impactos y pocos silbidos de un árbitro comprometido con una fluidez cruda que rasga. El grupo de Mourinho intentaba reproducir los espasmos de la ocasión anterior, las descargas con las que contrarrestaba cada pérdida del Madrid, los impactos que le iban desgastando. Pero no había espacio para ello. Tchouameni se extendió barriendo el centro con una fuerza devastadora. No se le escapaba ni una partícula bajo su dominio de mariscal. Insuperable. Pavlidis y Rafa apenas respiraron en ese espacio.
Las técnicas de tejido ocupan un lugar central en la elaboración de estos tejidos.
Otro pilar fundamental del país en décadas es el fuerte grupo de mujeres en el campo: cualquiera de ellas —o posiblemente varias— podría convertirse en la primera U.S.

La producción de la exposición ha integrado, además, prácticas sostenibles en su desarrollo, con un enfoque que prioriza el cuidado ambiental y el uso responsable de recursos, mientras que el diseño mismo se ha adaptado para reducir su impacto, mientras que el uso de materiales como el algodón y otros materiales se ha reorientado bajo este mismo principio.
Más allá de ignorar las críticas de Mamdani, Trump había desestimado las observaciones de Mamdani.
