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Virginia Sanz, 31 años, española trabajando en una mina en Australia: “Los turnos son de 12 horas, pero el salario mínimo es de 20 euros la hora y te da para vivir, viajar y ahorrar”

Española en Australia

Virginia descarta, de momento, volver a España, porque considera que en Australia  cada día es una nueva aventura: “Me gusta mucho esa sensación”

Virginia Sanz, española en Australia (cedida)

Virginia Sanz, española en Australia (cedida)

Tu historia

Españoles en el extranjero

En Guyana Guardian queremos contar tu experiencia en otros países. ¿Te has mudado fuera de España porque tu trabajo está mejor valorado en el extranjero? ¿Has cruzado las fronteras por amor? Si has cambiado de vida lejos de casa, escríbenos a [email protected]

Como muchos otros españoles Virginia Sanz decidió mudarse a Australia para vivir nuevas experiencias personales y laborales. A sus 31 años, esta joven gaditana ha decidido explorar parte del mundo para buscar una mejor calidad de vida. Tras estudiar periodismo, se mudó a Ámsterdam donde trabajó como guía turística, mismo trabajo que realizó en Holanda y Bélgica. Después de 3 años en el norte de Europa decidió que era el momento de un nuevo cambio y en 2020 tenía previsto que empezara su aventura en Australia.

Sin embargo, la llegada de la pandemia de la covid truncó sus planes y tuvo que aplazar su viaje. Los dos años que se quedó en España los dedicó a trabajar como modelo de publicidad y actriz de extra e incluso participó en la segunda edición del reality Secret Story. Viendo que esta vida no le convencía, recuperó la idea y en noviembre de 2022 se mudó a Australia. Fue precisamente en este momento cuando empezó a crear contenido en redes sociales. “Me vine para aquí intentando vivir la experiencia y contarla a través de las redes”, explica en una entrevista para Guyana Guardian. Hoy, tras casi 3 años con una Work and Holiday Visa, ya tiene pensado su siguiente destino: Nueva Zelanda.

Virginia Sanz, española en Australia (cedida)
Virginia Sanz, española en Australia (cedida)

De dependienta en Sídney a trabajar en las minas

Virginia cuenta que el motivo principal por el que escogió Australia como nuevo destino fue porque le encanta viajar y vivir en lugares diferentes. “Desde que terminé la carrera siempre quise hacer eso. Después de tres años en el norte de Europa pensé cuál podría ser el siguiente sitio, que pudiera hablar inglés y hiciera buen tiempo. Básicamente fue lo que me movió a Australia”.

La aventura de Virginia empezó en la costa este, en Sídney, donde trabajaba como dependienta en una tienda de ropa y como camarera. Además, también hacía de modelo y actriz. Después, se mudó a una granja en Byron Bay para trabajar como recolectora de arándanos. Según cuenta, para poder extender la Work and Holiday Visa, “tienes que hacer trabajos en zonas remotas o trabajar en hospitality, que es el sector servicios”. Entre el primer y el segundo año en Australia, solo es necesario realizar 3 meses en este tipo de trabajo, aun así, le gusto tanto la experiencia que se quedó 5 meses en esta granja. “Me hizo descubrir otra faceta de mí y desarrollar otras actividades más físicas. Me encantó la experiencia de trabajar en la naturaleza, desconectar y además conocí a mucha gente internacional”.

Durante su segundo año quiso seguir probando cosas nuevas y se trasladó a Western Australia, justo en la otra punta del país. En concreto, a Perth para poder trabajar en las minas. “No conocía nada de este sector antes de venir a Australia, pero durante el primer año empecé a conocer este trabajo y me llamaba mucho la atención poder irme a un campamento minero en medio de la nada y la forma fácil de entrar es en el sector servicios”, relata. 

También cuenta que durante el segundo año tenía la base en Perth, pero se dedicó mucho a viajar. “La verdad es que se hace bastante dinero porque trabajas durante 12 horas y trabajas en turnos que pueden ser de unos días, pero normalmente son 2 semanas. Mi prioridad era viajar y no solo ahorrar, y el hecho de no tener trabajo fijo me permitía decidir cuando trabajaba”. 

Su objetivo para este tercer año en Australia era dejar el sector servicios y trabajar en la mina. Precisamente, esta semana ha empezado a trabajar de asistente y asegura que “está encantada”. “En el sector servicios ya había hecho todo y sabía como funcionaba el campamento. Ahora quería ver como se desenvolvía todo y como era el ambiente en la mina”. Otra de las motivaciones para este cambio ha sido el incremento del sueldo. “En general, en el sector servicios se gana cerca de 37 dólares australianos, y aquí se gana como 45 dólares australianos, que se nota”. 

Virginia Sanz, española en Australia
Virginia Sanz, española en Australia

¿Cómo es la vida en una mina en Australia?

Es como un campamento en un pueblo y hay diferentes roles. Además, hay comedores, oficinas, gimnasio o piscina. Puedes trabajar de house keeping, es decir, ayudando a limpiar los cuartos, de kitchen hand, que es una especie de camarero. O mind side cleaning, que es lo que he estado haciendo la mayoría del tiempo. 

Los turnos son de 12 horas tanto de mañana como de noche. El comedor solo abre para el desayuno y la cena. Por la mañana, en el comedor me preparó la comida en un tupper y se come fuera. Cuando acaba la jornada, normalmente voy al gimnasio y luego a cenar. Yo intento gastar lo mínimo posible en la mina y casi todo lo que tengo son ingresos. Si vas a la tienda o al bar, lo que quieras comprar lo pagas tú. 

¿El trabajo y los horarios son muy duros?

Depende mucho del puesto de trabajo y de la mina en la que estés. En general, suele haber más hombres que mujeres, pero hacen menos que en el sector servicios, que es más duro y se trabajan más hora, aunque la parte positiva es que estás con el aire. De las 12 horas que trabajas, 2 son de descanso. Los que trabajan en la mina, muchas veces trabajan la mitad, pero están expuestos al sol o al frío.

Para mí los trabajos tanto de la mina como de la granja son más mentales. Si estás bien físicamente se lleva bastante bien. Al principio, lo que más me costaba era lidiar a nivel mental con las jornadas tan largas, pero una vez que te acostumbras me parece superfácil. Estos trabajos manuales me permiten tener la cabeza para mí y me relajan mucho. Me parece que las responsabilidades que tienes no son muy importantes. 

Los trabajos manuales me permiten tener la cabeza para mi y me relajan mucho

Virginia Sanz, española en Australia

¿Cómo es tu nuevo trabajo en la mina?

Estos primeros días he estado limpiando tanques gigantes de la mina porque se tienen que hacer inspecciones. Hay un operador de la grúa y el resto del equipo vigila la zona. Ha sido muy guay, he aprendido mucho, me ha gustado el ambiente y me han dado rienda suelta a probar cosas. El horario que he hecho es de 6 a 6 y te pagan todas las horas, la verdad es que está muy bien pagado. 

Me han llamado para volar a otra mina a trabajar esta semana. Podría decir que no por estar cansada, pero es que de las 12 horas de trabajo no se trabaja eso ni de coña. Al ser nueva no hago tanto trabajo físico y quiero que cojan confianza en mi para que me sigan dando más trabajo y más adelante me cogeré las semanas libres que sean.

Respecto a España, ¿la diferencia de sueldo y de precios es muy notable?

Aquí el salario mínimo son 27 dólares la hora, es decir, que cobras como mínimo 15 euros la hora. En el sector servicios en la mina se cobra 37 dólares la hora, unos 20 euros. Ahora, en la mina se cobra 45 dólares australianos, unos 25 euros, que la verdad se nota. Te da para ahorrar porque las cosas cuestan lo mismo, lo que sí cuesta más son los vicios, es decir, el tabaco y el alcohol.

En cuanto a la renta de las casas es más o menos igual, un poquito más alta que en España, pero muy poco. Y salir a comer, la compra y el ocio te cuesta más o menos igual. 

¿Te está dando para ahorrar mucho dinero?

La verdad es que sí me está dando para ahorrar. Me da para vivir sin preocuparme y sin estar pendiente de lo que gasto, además ahorro y viajo.

Yo cobro un poco más de la media, pero incluso cuando vivía en Sídney, que es la ciudad más cara, ahorraba. Cuando me fui a la granja, todo era más barato porque estás en un pueblo y cobraba lo mismo que en la ciudad, ahí ahorré más. Y ya en las minas, mucho más.

Virginia Sanz, española en Australia (cedida)
Virginia Sanz, española en Australia (cedida)

¿Qué cosas crees que estás sacrificando al vivir tan lejos de casa? 

Por supuesto, estar con los míos. Es una cosa a la que estoy acostumbrada desde que me fui a la universidad. Yo soy de Cádiz y estudié en Sevilla. De ahí me fui a Ámsterdam, pero cuando volví a España también viajaba mucho. Incluso estuve un tiempo viviendo en Tarifa. Estoy muy acostumbrada a ser nómada y es algo con lo que he aprendido a vivir. Los 10 años de vida adulta que llevo han sido así, por tanto, estoy acostumbrada a hacer amigos y quererlos a distancia y con mi familia, pues igual. Obviamente, cuanto más años pasan, más pesa.

¿Crees que este tipo de vida es para todo el mundo?

No es para todo el mundo. Creo que estar una temporada en el extranjero es una experiencia que todo el mundo debería vivir porque descubres mucho. No es lo mismo viajar que vivir en un sitio porque descubres de otra forma y también sobre ti mismo. Es increíble lo que puedes descubrir de ti al adaptarse a un sitio diferente. Como conocimiento y crecimiento personal es algo que le recomendaría a todo el mundo. 

Como conocimiento y crecimiento personal le recomendaría a todo el mundo vivir en el extranjero

Virginia Sanz, española en Australia

¿Tienes pensado volver a España en algún momento?

A mí me gusta desenvolverme en nuevos ambientes y conocer nuevos países, me parece muy emocionante y me encanta. Por eso, ahora mismo no me veo en España, no solo por calidad de vida, sino porque no sentiría la emoción de vivir en un nuevo lugar. Cada día me levanto pensando que será lo siguiente. Considero mi vida como una aventura y me gusta esta sensación. Aunque la edad va pesando y voy teniendo ganas de tener más estabilidad, pero todavía me sigue tirando más la aventura. Ahora lo que me pide el corazón es esto.