Wilfried, jubilado holandés en España: “En 2017 vendí todo lo que tenía y con 75.000 euros decidí dar la vuelta al mundo con una bicicleta que monté yo mismo”
Aventuras
“Tenía claro que no quería vivir en Holanda, mi mente constantemente me decía que eso no era vivir”, explica Wilfried en una entrevista para la Vanguardia

En 2017, Wilfried decidió abandonar Holanda para cumplir su sueño de conocer diferentes lugares del mundo con su bicileta y cámara.

Imagínate llevar una vida tradicional y, de repente, decidir dejarlo todo para recorrer el mundo en bicicleta. Esta es la historia de Wilfried, un ciclista holandés que dio un giro de 180 grados a su vida. Nacido en 1957, en 2017 decidió abandonar Holanda, vender todas sus pertenencias y embarcarse en lo que él llama su YesTrip.
Apasionado por la tecnología, la fotografía y, sobre todo, el ciclismo, Wilfried construyó él mismo dos bicicletas. Una de ellas es la OnTheRoad 4.0, que solo pesa 17 kg y que usa actualmente para sus aventuras. Con un equipaje de unos 50 kg, decidió convertir su vida en nómada, viajando por España, Portugal, Marruecos y otros sitios alrededor del mundo. “Siempre exploro cada pueblo donde acampo, así que me quedo varios días antes de continuar”, explica en una entrevista para Guyana Guardian.

¿Qué fue lo que realmente te motivó a dejar tu vida anterior y comenzar a pedalear por el mundo a tiempo completo?
Aunque tenía claro que no quería vivir en Holanda, hubo un momento en el que mi mente no dejaba de lanzarme advertencias sobre que la vida significa vivir, y hasta que no reconocí que hacía bastante tiempo la vida que tenía no era realmente vida, siendo honesto. Los temas políticos, financieros, mentales hicieron que tomara la decisión. Así que calculé mis ahorros y me di cuenta de que podría viajar en bicicleta durante mucho tiempo, por lo que vendí todas mis pertenencias. Y no lo dudé, así lo hice y así es mi vida actual.
¿Cómo planificas tus rutas?
Mi plan era recorrer el sur de Francia a lo largo de los Pirineos, llegar a España por el norte, cruzar en zigzag y luego ir a Marruecos para recorrer África. Pero en Marruecos me desgasté profundamente porque la policía me molestaba en todas partes cuando acampaba. Luego regresé a España, fui a Portugal y después volví otra vez a España.
En invierno no puedo acampar, así que alquilo un pequeño apartamento para pasar los días más fríos
¿Cómo manejas el clima extremo durante tus rutas?
Me encanta el calor, de hecho lo necesito. Recuerdo que mi récord fue de 52 °C cuando estaba en Marruecos pedaleando y empujando la bici todo el día. Al acampar, prefiero soportar el calor que el frío y esta es la razón principal por la que me gusta pedalear en el sur.
En cambio, cuando pedaleo en temperaturas por debajo de unos 15° C, me siento mal y lo que hago para aprovechar el tiempo es irme a una cafetería para documentar mi trayectoria en mi blog. Y en invierno, alquilo un pequeño apartamento porque es muy difícil sobrevivir en una acampada con las humedad y el frío.
¿Qué tecnología usas para facilitarte la navegación?
Uso el programa Garmin MapSource en mi portátil. Allí tengo una base de datos especial de España donde guardo los puntos de interés que voy leyendo, y de momento tengo 1.893. También leo muchos periódicos españoles que publican información interesante sobre viajes. De allí, decido a qué zona quiero pedalear y voy a esos sitios.

Tenía el conocimiento y las habilidades para montar mi propia bicicleta, así que pensé ¿por qué no?
¿Cómo gestionas el mantenimiento y las reparaciones de la bici?
Mi superbicicleta, que monté yo mismo y a la que llamo OnTheRoad 4.0, con un total de 18 marchas, no necesita prácticamente mantenimiento; no tiene cadena, ni desviadores. Por eso no necesito todas las herramientas ni todos los repuestos que eso implica. A principios de 2025 hice una revisión de la caja de cambios, cambié mis neumáticos y los discos de frenos, que fueron montados en 2017.
¿Por qué decidiste construir tu propia bicicleta en lugar de comprar una ya hecha?
Tenía el conocimiento y las habilidades para hacerlo, así que pensé: ¿Por qué no? Tengo conocimientos de mecánica, hardware, software y más. Además, anteriormente ya había montado otras bicicletas, así que para iniciar mi ruta decidí hacerme mi propia bicicleta. Lo más emocionante del proceso es que elegí personalmente cada pieza, visité fabricantes de bicicletas en Alemania hasta encontrar piezas de muy buena calidad.
¿Cuál ha sido el país que más te ha sorprendido hasta ahora?
Sin duda, el país más sorprendente que he recorrido ha sido el norte de España, especialmente el recorrido desde San Sebastián a Pamplona. También me encantó el centro de Portugal, de Figueira da Foz a Penacova y la franja central de Marruecos, de Tetuán a Chefchaouen y Moulay Idriss. Recuerdo que estos sitios tenían muchos pendientes muy empinados.

¿Cómo financias tu viaje a tiempo completo?
En 2017 vendí todo lo que tenía en los Países Bajos y conseguí un presupuesto de unos 75.000 euros. En 2024, estaba a punto de jubilarme, así que tenía que aguantar 90 meses con ese dinero. Por suerte, lo conseguí, incluyendo todos los gastos que tuve; sacos de dormir, colchones, portátiles, cámaras, zapatos. Sin embargo, a principios de diciembre de 2024 me quedaban solo unos 660 euros, estaba casi en la quiebra. Sin embargo, ese mes me jubilaba y recibí mi primera pensión. Eso me salvó en el “último momento”. Desde entonces, tengo un ingreso regular; proporcionado por el gobierno local y tres fondos privados.
¿Qué es lo que más extrañas de tu ‘vida anterior’?
En realidad, nada. Desde 2010 tenía claro que no me gustaba vivir en Holanda. Además, hay mucha contaminación. Muchos extranjeros piensan que es un país económicamente muy fuerte, pero no lo es tanto como parece. Por ejemplo, la pensión estatal es de unos 1.500 euros mensuales en 12 pagas, pero una cerveza o un café te cuestan entre 3 y 5 euros. Una habitación de estudiante cuesta alrededor de 900 a 1.500 euros al mes y una casa familiar entre 1.200 y 3.500 euros. El precio medio de la compra de una es de unos 514.000 euros y, en Ámsterdam, es alrededor de un millón y medio de euros.

