Kuki Giménez, maquilladora: “Las mujeres de más de 50 años cometen tres errores con el iluminador que marcan mucho más las arrugas”
Belleza
La experta comparte los trucos definitivos para aplicar correctamente este cosmético que aporta luminosidad y frescura al rostro

Sarah Jessica Parker durante el rodaje de 'And Just Like That..'.

El iluminador es uno de los cosméticos imprescindibles del neceser de muchas chicas. Este producto aporta luminosidad natural y frescura rejuvenecedora al rostro, pero aplicado en exceso puede que el resultado no sea el más favorecedor, especialmente en mujeres que ya han cumplido los 50.
Este cosmético puede ser un auténtico lifting de luz si se utiliza bien, pero cuando las arrugas ya son visibles hay zonas que no deben pintarse porque lo que se conseguirá es marcarlas mucho más. De hecho, como comenta la maquilladora Kuki Giménez hay tres errores que muchas mujeres cometen: usar fórmulas con demasiado brillo, aplicar producto en exceso y no preparar la piel antes.

“Los errores más comunes al usar iluminador en pieles maduras son usar fórmulas con mucho brillo o partículas de purpurina, así como aplicar mucho producto en las zonas que no se debe, y no preparar la piel previamente al maquillaje”, dice la experta, que confirma que para este tipo de pieles la textura es clave. “Los mejores iluminadores son los líquidos o cremosos porque son más hidratantes y no acartonan la piel ni se quedan depositados en la arruga como pasa con los que son en polvo”, afirma.
En esta etapa, las fórmulas ligeras y jugosas son las mejores aliadas porque se funden con la piel y aportan un brillo satinado que no marca los pliegues. Pero atención porque se debe evitar la zona de las arrugas porque si se aplica producto lo que se conseguirá es que se vean mucho más. “Lo más importante es limpiar e hidratar la piel y elegir una base de maquillaje muy fluida y sutil, de baja cobertura, que iguale el tono de la piel. Después ya aplicaríamos el iluminador en los puntos estratégicos y con muy poco producto. Menos es más, sobre todo en pieles maduras”, asegura Giménez.

¿Cuáles son estos puntos estratégicos? La zona alta del pómulo, el arco de Cupido y el tabique nasal, pero siempre difuminando muy bien. La maquilladora aconseja evitar frente y contorno de ojos porque se marcarán las líneas de expresión y arrugas. “Lo mejor es aplicarlo con los dedos o esponjita de maquillaje e integrarlo con la base de maquillaje, poco a poco y sin utilizar mucho producto”, recomienda.

Giménez avisa que el iluminador no debe tener partículas brillantes para no acentuar arrugas y que es mucho mejor si es hidratante, de hecho, se puede mezclar con un poco de crema para obtener esa textura más líquida que ayudará a trabajarlo mucho mejor.

También el tono puede marcar la diferencia entre un acabado elegante o uno poco favorecedor. “Los tonos perlados o dorados y los que tienen dos tonos menos que el color de la piel son perfectos”, cuenta la maquilladora. Si la piel es clara se aconseja optar por iluminadores champán o rosados suaves; si es más morena o dorada, los tonos miel o dorados cálidos realzan el brillo natural y aportan un aspecto saludable.

