Belleza

“Si un champú huele a rancio, tíralo”: el consejo de un experto sobre la fecha de caducidad de los productos capilares

Belleza

Adolfo Remartínez, fundador de Nuggela & Sulé, explica cuáles son las señales clave para detectar si una mascarilla o un acondicionador se puede usar cuando lleva varios meses abierto

Muchas personas acumulan champús y acondicionadores en su ducha

Muchas personas acumulan champús y acondicionadores en su ducha

yaroslav astakhov

Tener en cuenta la fecha de caducidad de los productos de cuidado de la piel es muy importante para que estos hagan su efecto. En los envases se indican los meses en los que se puede usar una crema o un sérum una vez se ha abierto, por lo que pasarse de ese plazo y seguir usándolo puede tener consecuencias para la salud cutánea.

Lo mismo ocurre con los productos capilares. Sí, el champú, la mascarilla o el acondicionador que se usan cada dos o tres días también caducan y por ello es muy importante ajustarse al periodo indicado para no dañar el cabello. “Una vez abierto y expuesto al aire y a la posible contaminación, puede perder no sólo eficacia, sino también seguridad”, apunta Adolfo Remartínez, fundador de Nuggela & Sulé.

Adolfo Remartínez es el fundador de la firma capilar Nuggela & Sulé
Adolfo Remartínez es el fundador de la firma capilar Nuggela & SuléCedida

El experto capilar hace referencia a una situación que es muy común -especialmente con los productos de styling que duran muchas semanas porque la cantidad que debe usarse en cada aplicación es muy poca- que es la de tener varios champús o mascarillas abiertas y se pierde la cuenta de cuándo se empezaron a usar. La caducidad PAO (Period After Opening) de estos envases se refiere a la fecha límite hasta la cual se considera seguro utilizarlos una vez abiertos, dentro de este periodo, mantienen su calidad, eficacia y seguridad.

“La fecha de caducidad de los productos capilares puede variar según el tipo de producto y su formulación. Algunos productos tienen una vida útil más larga, mientras que otros, especialmente aquellos que contienen ingredientes naturales o que están expuestos a más contaminación, pueden tener una vida útil más corta”, expone Remartínez.

Algunos productos tienen una vida útil más larga, mientras que otros, especialmente los que contienen ingredientes naturales, pueden tener una vida útil más corta”

Adolfo Remartínez

Fundador de Nuggela & Sulé

Una de las primeras señales de que el producto está caducado es la pérdida de efectividad. “Si accidentalmente se utiliza un champú o acondicionador que ha caducado, lo más probable es que no se experimente ningún problema significativo. Las fechas de caducidad son una guía de seguridad establecida por los fabricantes para garantizar la máxima eficacia y calidad del producto, pero no significa necesariamente que el producto se vuelva dañino de inmediato una vez que pasa esa fecha. Puede haber una disminución de la eficacia del producto -un champú hidratante puede perder capacidad hidratante por ejemplo- o un cambio en su textura u olor, pero es poco probable que cause daño significativo en el cabello o el cuero cabelludo”, indica.

Pero cuando se hace un uso prolongado de estos productos caducados puede aumentar el riesgo de desarrollar una dermatitis de contacto, lo que puede irritar y sensibilizar la piel. “Además, los productos capilares caducados también pueden ser más propensos a la contaminación bacteriana, lo que puede desencadenar una reacción adversa en personas con piel sensible”, añade.

Si usas la mascarilla adecuada tu cabello lo notará
Si usas la mascarilla adecuada tu cabello lo notaráIhar Ulashchyk

Adolfo Remartínez destaca dos señales de alarma para tirar el champú o el acondicionador cuando lleva abierto bastante tiempo. El primero de ellos está relacionado con su formulación. “La separación de ingredientes en un producto capilar puede ocurrir cuando los componentes de la fórmula no están bien emulsionados o se descomponen con el tiempo. Por ejemplo, podría presentar una separación visible en la que los ingredientes líquidos se separan de los sólidos, formando capas distintas en el envase”, explica.

La segunda señal es la más evidente, ya que la degradación de los ingredientes puede generar un olor desagradable. “A medida que los ingredientes se descomponen, pueden producir compuestos volátiles que generan un olor rancio, ácido o incluso putrefacto”, apunta.

El fundador de la marca capilar también aconseja realizar la prueba de la tirita para ver si un producto es seguro para la persona. Esta técnica consiste en aplicar una pequeña cantidad de un acondicionador o producto de tratamiento en el antebrazo o detrás de la oreja y se cubre con un parche estéril durante 24 horas. “Si no se produce ninguna reacción adversa, como enrojecimiento, irritación, picazón, inflamación o erupciones cutáneas, el producto es seguro”, concluye.