Los expertos confirman este corte de pelo retro como la estrella de 2026: “No es un molde único, es un patrón que se adapta a cada estilo”
Belleza
La directora de formación de Druni, Rosa Roselló, comparte las claves para sumarse a este peinado que arrasó en los Globos de Oro

Miley Cyrus en 2020 con una versión rockera del mullet

Las diferentes alfombras rojas que se celebran a lo largo del año son el mejor indicador de las tendencias de la temporada, tanto a la hora de vestir como de maquillarse o peinarse. En la reciente gala de los Globos de Oro hubo un corte de pelo que llamó la atención por su estilo retro y que hacía meses que avisaba de su triunfo, que se ha consolidado este 2026.
Se trata del corte mullet, un peinado de aire retro que se caracteriza por llevar el cabello muy corto o pegado en la parte superior y en las sienes, en contraste con mechones más largos que caen en la nuca. Jacob Elordi, Phoebe Waller-Bridge o Patrick Schwarzenegger fueron algunas de las celebridades que captaron todas las miradas en la alfombra roja con este corte que triunfó en los 80 y ahora regresa con su versión más personalizada.

La directora de formación de Druni, Rosa Roselló, explica que estamos ante la “gran tendencia capilar” de este año. “El mullet tiene una idea muy simple y un efecto muy contundente: jugar con longitudes para crear contraste. Más corto en la parte superior y laterales, y más largo hacia la nuca”, expone la experta.

Esta temporada, el mullet destaca por una versión mucho más afinada, con capas más suaves, transiciones menos bruscas y un acabado más natural. “Es un corte camaleónico porque permite modular la intensidad. Desde una versión pulida y llevable hasta otra más marcada, con desconexión evidente. Y en ese margen está el secreto de su éxito, no es un molde único, es un patrón que se adapta”, indican los expertos.

Una de las ventajas de este corte es que funciona tanto rizado como pulido o incluso con flequillo. “Es la vuelta de lo retro, pero reinterpretado, como pasó con el bob, el shag o el flequillo setentero. Pero también es la búsqueda de personalidad. Es decir, cortes que no embellecen de forma neutra, sino que cuentan algo de ti”, asegura Roselló.

La directora de formación afirma que hay un mullet para cada rostro. “Funciona en distintas texturas (liso o rizado) y se puede peinar desde efecto mojado hasta un acabado más pulido o despeinado. La clave está en ajustar capas, flequillo y peso en la nuca para equilibrar facciones”, señala la experta, que añade: “Si quieres pómulos más protagonistas, sube capas hacia la zona alta. Si quieres movimiento sin perder largo, apuesta por un mullet suave. Si quieres un cambio con mensaje, ve a por una versión más marcada”.

Para peinarlo es esencial la textura y la dirección, es decir, usar productos de fijación o texturizantes que permitan definir bien el peinado para un acabado pulido y recortes regulares para que la parte corta no pierda esa forma tan característica.

