Belleza

La experta farmacéutica Dámaris Plá Sánchez detalla.

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La especialista en dermofarmacia recalca la importancia de emplear fotoprotector diariamente, ya que, según manifiesta, la piel guarda memoria y los efectos nocivos del sol son acumulativos.

La piel se debe proteger a diario del sol, también en invierno

La piel se debe proteger a diario del sol, también en invierno

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“Es importante utilizar protector solar durante todo el año, ya que, gracias al avance en los conocimientos de este tema, hemos podido saber que la radiación UVA está presente los 365 días con la misma intensidad, sea invierno o verano”, afirma la farmacéutica Dámaris Plá Sánchez.

Durante mucho tiempo, los especialistas en dermatología y expertos en dermocosmética han recalcado la importancia de emplear este artículo para resguardar la dermis y eludir que surjan marcas recientes o afecciones cutáneas. “La radiación UVA es capaz de atravesar nubes e incluso cristales, y es el principal responsable del envejecimiento prematuro de nuestra piel, con la aparición de arrugas, manchas, entre otras muchas cosas. La piel tiene memoria y el daño solar cutáneo es acumulativo. Por ello es tan importante siempre estar bien protegidos frente al sol y poder disfrutar de él, pero siempre desde la prevención y la protección”, indica la representante de Druni.

Conocer el fototipo puede ayudar a determinar cuál es el mejor protector solar para cada piel
Determinar el fototipo ayuda a escoger el protector solar más apropiado para cada clase de piel.Cedida

La especialista en cosmética y dermofarmacia señala que durante la época invernal resulta sencillo descuidarse, sobre todo en jornadas marcadas por las precipitaciones y cielos cubiertos. Pese a salir al exterior sin percibir la luz solar directa, los rayos ultravioleta siguen actuando, de modo que es recomendable resguardarse para evitar posibles reacciones cutáneas. En consecuencia, la farmacéutica recalca la importancia de identificar los distintos fototipos para aplicar el cuidado adecuado.

“Los fototipos son una forma de clasificar nuestra piel acorde a la respuesta biológica cutánea frente a la radiación ultravioleta. Fue en 1975 cuando Thomas B. Fitzpatrick, dermatólogo, desarrolló justamente esta clasificación basada en color de la piel, ojos, cabello y la capacidad de bronceado de la piel sin protección”, explica Plá Sánchez, indicando además que no es solo cuestión de tener un tono de piel claro o más bronceado, sino de “cómo se comporta la piel cuando le da el sol sin protección”.

Seis fototipos distintos

Según señala la experta, identificar el fototipo preciso nos permite seleccionar la protección solar con un SPF pertinente, de modo que el cutis estará mejor protegido y resultará viable analizar las amenazas de envejecimiento anticipado o de melanoma. “Existen diferentes fototipos de piel. Está el fototipo I, II, III, IV, V y VI”, manifiesta.

Para el primer fototipo, el cutis tiende a ser sumamente pálido y la radiación solar es implacable: “Se caracteriza por ser una piel y ojos muy claros. Habitualmente ojos de color azul y/o verde. Cabello rubio claro o pelirrojo. En algunas ocasiones podemos encontrar también pecas. Además, se quema con mucha facilidad y no llega a conseguir un bronceado”, señala.

Anthelios Age Correct SPF50 de La Roche Posay (19,95 euros), para los fototipos I y II
Anthelios Age Correct SPF50 de La Roche Posay (19,95 euros), formulado para fototipos I y II.Druni

El fototipo II continúa siendo de tono claro, aunque posee una flexibilidad ligeramente superior: “Los ojos pueden ser claros u oscuros, a diferencia del fototipo I donde suelen ser mayoritariamente muy claros. El cabello puede variar de rubio claro hasta castaño claro. Se quema con facilidad (aunque no tanta como el fototipo I) y puede llegar a conseguir algo de bronceado, pero sería un bronceado mínimo”, señala.

El fototipo III se distingue por poseer un cutis de tono medio, con iris y pelo castaños. “Se puede quemar de forma moderada y puede llegar a conseguir un bronceado progresivo lento. Aquí aparece el autoengaño clásico: 'como no me quemo tanto, no me hace falta reaplicar'”, advierte.

Fusion Water MAGIC Glow SPF 50 de Isdin (25,95 euros), para los fototipos III–IV
Fusion Water MAGIC Glow SPF 50 de Isdin (25,95 euros), aconsejado para los fototipos III–IV.Druni

Quienes poseen el fototipo IV suelen adquirir un bronceado de manera sencilla. “Es una piel morena clara, con ojos y cabello castaño oscuro o negro. Pueden conseguir un bronceado de forma fácil, y muy raramente llegan a quemarse”, indica Plá Sánchez.

Respecto al fototipo V, la tez es morena intensa, con ojos y pelo de tonalidades muy oscuras. “El bronceado es más intenso y rápido que el anterior, y no suelen quemarse”, explica la farmacéutica, quien termina la aclaración con el fototipo final, definido por una piel de pigmentación extrema, con ojos y cabello negros. “Son los que menos probabilidad tienen de quemarse ya que poseen una alta protección natural debido a la gran cantidad de melanina que sintetizan”, asegura.

Sunissime Fluide Velouté Solaire SPF30 de Lierac (34 euros), para los fototipos III–IV
Sunissime Fluide Velouté Solaire SPF30 de Lierac (34 euros), ideal para pieles de fototipos III–IV.Druni

A fin de conocer el fototipo puede aplicarse el test de reacción actínica, que consiste en observar la piel tras una exposición solar de unos treinta minutos. Además, es primordial visitar al dermatólogo para obtener una valoración precisa sobre las cualidades cutáneas.

Cuando se ha aclarado, la especialista indica que para los fototipos claros -I y II- la recomendación es “clara y sin negociaciones”: un bloqueador solar SPF 50+ de amplio espectro y renovarlo cada dos horas. “Deben evitar exponerse al sol en horas centrales del día y el uso de barreras física, como llevar sombreros o gorras”, sugiere.

Abeille Royale UV Skin Defense SPF 50 de Gherlain (44,95 euros), para los fototipos V–VI
Abeille Royale UV Skin Defense SPF 50 de la casa Gherlain (44,95 euros), aconsejado para fototipos V–VI.Druni

Para los fototipos de rango medio -III y IV- se sugiere emplear una crema solar SPF 30-50 y repetir la aplicación cada dos horas. “No hay que confiarse, aunque no se quemen con tanta facilidad como con los fototipos de piel claros”, señala.

Para terminar, en el caso de los fototipos más oscuros -V y VI-, lo idóneo es emplear un protector SPF 30 y volver a aplicarlo cada dos horas, siempre que se esté bajo la radiación UV. “El uso de protector en este tipo de pieles es importante para poder prevenir el daño solar y el fotoenvejecimiento”, finaliza.