Belleza

Corea frente a Japón: dos rostros de la ‘slow beauty’

Tratamientos

Los hábitos de cuidado de las dos naciones coinciden en pilares como la anticipación, el uso de extractos naturales y una innovación técnica puntera, si bien cada una posee rasgos distintivos.

Belleza 'slow' belleza coreana

Belleza 'slow' belleza coreana

Getty Images/iStockphoto

En las últimas décadas, Asia ha transformado la manera en que el mundo percibe el cuidado de la piel. Corea del Sur y Japón han elevado la cosmética a la categoría de ritual cultural, científico y terapéutico. Ambas encarnan una conexión con la belleza consciente y profunda. Ambas buscan, en esencia, una piel sana y duradera que envejece con lentitud y brillo. Y ambas exigen tiempo para una rutina diaria y minuciosa frente al espejo. El espíritu pausado y valores como la constancia y la paciencia han conquistado, paradójicamente, las redes sociales. Y han llegado al tocador y a los reels de las generaciones acostumbradas a lo inmediato.

Si exploramos más similitudes, las hallaremos: la limpieza profunda es esencial; la prevención es un pilar; se basan en ingredientes botánicos pero también en una tecnología de vanguardia; y en ambas, la protección solar es ineludible. Pero no son idénticas.

Japón, tradición ancestral

La rutina japonesa está profundamente ligada a los rituales de las geishas
La rutina japonesa está profundamente ligada a los rituales de las geishasLaneige

La costumbre japonesa posee centurias de historia. Está íntimamente conectada con los rituales de las geishas y los samuráis (de quienes heredamos el célebre masaje facial denominado kobido). Las geishas aplicaban rutinas sencillas pero ininterrumpidas, fundamentadas en ingredientes naturales como el aceite de camelia, el arroz, el té verde o extractos botánicos fermentados.

La finalidad de estos tratamientos no consistía en la alteración sino en el mantenimiento. Esta noción se ha infiltrado paulatinamente en la visión estética de Occidente por medio de casas como Shiseido, que se fundó en Tokio como la botica inaugural de estilo occidental en Japón. La marca amalgama la tecnología contemporánea con la herencia vegetal milenaria de la región, y esa representa, fundamentalmente, la explicación de la J-Beauty: el método japonés vincula ceremonias y elementos del saber tradicional con los descubrimientos técnicos de una nación puntera en estudios científicos. Cautiva por su sofisticación, sentido y deferencia hacia la fisiología de la dermis.

La invasión coreana

En las últimas décadas, Corea del Sur ha desarrollado una cosmética altamente experimental
Durante los decenios recientes, Corea del Sur ha desarrollado una industria cosmética altamente vanguardista.Getty Images

Dentro de la Corea antigua, las prácticas de belleza se fundamentaban en el uso de plantas curativas (hanbang), procesos fermentados y la prevención. El régimen actual de belleza aparece después de la guerra de Corea, momento en que la nación se decanta por el avance tecnológico y el sector cosmético como pilares de su economía y cultura. Durante los años recientes, Corea del Sur ha impulsado una industria de la belleza sumamente vanguardista, priorizando diversas texturas, el sistema de capas y componentes novedosos, orientándose firmemente hacia la protección precoz y la obtención de brillo natural. El cutis se cuida a partir de la juventud para asegurar que permanezca humectado, liso y elástico a lo largo de los años.

Este método se define por la búsqueda de una humectación profunda conseguida mediante la superposición de diversos niveles, con una perspectiva de prevención diaria. Sus artículos se caracterizan por ser el resultado de una innovación constante que motiva al consumidor a probar cosas nuevas, tratando el cuidado facial como un entretenimiento. Es, posiblemente, la culpable de la atención cada vez mayor de los jóvenes por la salud de su cutis, ya que este sector fue precursor en fabricar recipientes inspirados en caricaturas y fragancias que evocan golosinas. 

Cosmética coreana
Cosmética coreanaCedidas por las marcas

1. Vitamin E-raser cleansing oil de Mesiani. 24,99 euros en Miin. 2. My soft grain scrub de Sioris. 18,99 euros. 3. Ginseng essence water de Beauty of Joseon. 18,99 euros en Miin Cosmetics. 4. Water Bank Aqua Facial Serum de Laneige. 38 euros. 5. Vegan matcha gentle mud mask de Hyeja. 40,99 euros. 6. Skin-K pause cream de Usu. 40 euros.

Rutina coreana en 10 pasos

1

Limpieza con aceite: disuelve maquillaje, protector solar y sebo

2

Limpieza acuosa: Elimina residuos y deja la piel limpia sin resecar

3

Exfoliación: Favorece la renovación celular

4

Tónico: Reequilibra el pH e inicia la hidratación

5

Esencia: paso clave de la K-Beauty: hidrata y mejora la regeneración celular

6

Sérum o ampolla: Alta concentración de activos para objetivos concretos

7

Mascarilla: Refuerzo intensivo, especialmente hidratante o calmante

8

Contorno de ojos: Trata esta zona delicada y propensa al envejecimiento

9

Crema hidratante: Sella todas las capas anteriores

10

Bloqueador solar (únicamente diurno): Fundamental para evitar el envejecimiento y las marcas.

Filosofía: cuanto más constante y completa es la rutina, mejores resultados se obtienen a largo plazo. Importante aclarar que la rutina debe amoldarse al estado de la piel, por lo que no todos los pasos se realizan a diario. De hecho últimamente la rutina coreana tiende al skinimalism.

Precios: en general los productos de marcas coreanas tienen precios asequibles. 

Cosmétca japonesa
Cosmétca japonesaCedidas por las marcas

La Hydro-softening essence lotion de Clé de Peaau tiene un coste de 125 euros. La Eye contour cream supreme de Clé de Peaau se adquiere por 295 euros. El Power Infusioning Serum de Shiseido cuesta 173 euros. La Vital perfection uplifting and firming advanced cream de Shiseido está valorada en 166 euros. El Total lip treatment stick de Sensai sale por 61 euros. La Extra intensive mask de Sensai se ofrece por 310 euros.

Método japonés de 6 metas

1

Limpiar. La limpieza es suave pero completa. Puede incluir una doble limpieza, siempre manteniendo la hidratación natural de la piel.

2

Suavizar. Aplicación de cremas hidratantes que preparan la piel para absorber más eficazmente los tratamientos siguientes. 

3

Robustecer. En el eje de la rutina japonesa se encuentra el concepto de vigorizar las protecciones naturales del cutis, para elevar la tolerancia frente a los agentes ambientales y al agotamiento interno. 

4

Tratar. En este paso, el sérum se selecciona según el problema específico a abordar: manchas, firmeza, luminosidad… 

Hidratar. Este paso se caracteriza por la aplicación de cremas ligeras pero muy efectivas, creadas para hidratar sin agobiar ni tapar los poros. 

6

Proteger. La protección solar diaria frente a rayos UVA y UVB es innegociable. 

Filosofía: facilitar todo lo que se pueda empleando artículos magníficos y manteniendo una consideración total por el cutis. Las mezclas se hallan meticulosamente compensadas para que su tacto sea sumamente grato en la dermis.

Precios: Aunque es posible encontrar marcas accesibles, en general la cosmética japonesa requiere de un presupuesto considerable.