Elisa Blázquez, nutricionista: “Cuando algo te sienta mal, el problema no está en lo que comes”
Salud
Cada vez son más los que afirman que no se sienten bien tomando algún alimento aparentemente saludable

Elisa Blázquez, nutricionista: “¿Te sienta mal un alimento que es natural y aparentemente saludable? La fruta, las legumbres, la lechuga, los frutos secos, etc.”

Seguro que en tu entorno -o incluso tú mismo- existe alguien que tiene dificultades para digerir ciertos alimentos. Parece que con el paso del tiempo cada vez es más común encontrarse con alguien que padece este tipo de hipersensibilidad alimentaria no alérgica, comúnmente denominada intolerancia alimentaria, que hace de su vida un completo infierno a causa de malestares digestivos en cuanto ingieren los alimentos que les sientan mal.
Un malestar que se traduce en síntomas como hinchazón, flatulencias, ardor de estómago, calambres abdominales, diarrea… Provocado por la carencia de ciertas enzimas estomacales, daños en las paredes del intestino delgado, sensibilidad a aditivos alimentarios o, una de las causas más recurrentes, el estrés crónico.

La nutricionista Elisa Blázquez ha querido llamar la atención sobre este tipo de intolerancias, que además suelen ser siempre hacia alimentos o grupos de alimentos aparentemente saludables. En los últimos tiempos son muchos los que han manifestado ser intolerantes a la lactosa (lácteos), al gluten (en cereales, principalmente trigo, cebada, centeno, avena y espelta) o fructosa (fruta).
Unos alimentos que pueden hacer que una persona que manifiesta tener una intolerancia se sienta mal cuando lo ingiere, pero no por el alimento en sí. “La mayoría de las veces, el problema no está en lo que comes, sino en cómo está tu sistema digestivo cuando lo comes”, explica la nutricionista.

Tal y como señala Blázquez, nuestro sistema digestivo es un ecosistema vivo en el que habitan todo tipo de microorganismos: microbiota, enzimas digestivas, mucosa intestinal, barrera inmunológica… “Todo tiene que estar en equilibrio para que toleres bien los alimentos”, explica.
Entonces, cuando ese equilibrio se rompe, es cuando llegan los problemas. “Lo que antes te sentaba bien empieza a hacerte daño”, revela, citando los síntomas más habituales, como pueden ser hinchazón, diarrea, fatiga o picores en la piel.

Blázquez: “Hacerse un test de intolerancias y eliminar alimentos a lo loco NO es la solución”
Ahora bien, la especialista advierte: no conviene hacerse un test de intolerancias y eliminar alimentos a lo loco. “No es la solución, pues casi siempre estos test son poco fiables y acaban dejándote con una dieta pobre y más inflamación”.
Según Blázquez, la solución real tiene cuatro pasos determinantes.
- Mejorar la función digestiva.
- Reparar la mucosa intestinal.
- Equilibrar la microbiota.
- Reducir la inflamación.
En el momento que se consigue reequilibrar el ecosistema del sistema digestivo, los alimentos que antes sentaban mal vuelven a sentar bien. Como bien señala la especialista: “Tu salud empieza en tu intestino y no en una lista interminable de prohibiciones”.