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David Bueno, doctor en biología y experto en genética del desarrollo: “Puedes estar apagando el cerebro de tus hijos si dedicas poco tiempo a hablar con ellos en casa”

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“Es absolutamente ridículo porque los niños aprenden a hablar escuchando a sus padres y viendo cómo ellos les escuchan”, apunta David Bueno

El doctor en biología y divulgador científico David Bueno reivindica el 'homo artisticus' que todos los ciudadanos llevan dentro en su ensayo 'El arte de ser humanos'

El doctor en biología y divulgador científico David Bueno reivindica el 'homo artisticus' que todos los ciudadanos llevan dentro en su ensayo 'El arte de ser humanos'

Alejandro Garcia / EFE

En la vida cotidiana de muchas familias, el ritmo acelerado, la hiperconexión digital y la falta de tiempo han desplazado un hábito fundamental: la conversación en casa. Mientras los dispositivos tecnológicos aparcan la atención de niños y adolescentes, el diálogo familiar se reduce a mínimos preocupantes. Y esta desconexión digital no solo afecta a las relaciones familiares, también al desarrollo cognitivo de los más jóvenes. En este contexto, las advertencias desde la neurociencia empiezan a cobrar fuerza. David Bueno i Torrens, doctor en Biología y profesor de Genética en la Universidad de Barcelona, explicó en el pódcast A lo grande que los padres que no conversan con sus hijos no solo debilitan el vínculo emocional, sino que también limitan el desarrollo de su pensamiento.

Hay una pérdida de vocabulario y sobre todo de complejidad lingüística

David Bueno

Doctor en biología y experto en genética del desarrollo

Las familias están tan ocupadas que no tienen tiempo para hablar con sus hijos 
Las familias están tan ocupadas que no tienen tiempo para hablar con sus hijos Getty Images

Su trayectoria académica y profesional se ha desarrollado entre Barcelona y Oxford, con un enfoque en la genética del desarrollo y la neurociencia, y su relación con el comportamiento humano. Actualmente, también se dedica a la divulgación científica a través de redes sociales, acercando estos conocimientos al público general. “A los jóvenes, por culpa de un mundo donde todo sucede con tanta rapidez y por la avalancha de datos, les cuesta más focalizar la atención en algo. Nuestros abuelos tenían mucha más paciencia que nosotros porque no había televisión, ni móvil, y cuando llegaban a casa lo que hacían era charlar con su familia o sentarse a descansar”, explica. 

Antiguamente, se tenía más tiempo para pensar e, incluso, tú tienes más tiempo para pensar que el que tendrán las generaciones venideras, porque el mundo cada vez más rápido y está más saturado de datos. El cerebro se va adaptando generación a generación, pero este tipo de vida tan ajetreada está empezando a preocupar a los expertos. “Puede haber pérdida de vocabulario, de expresión oral… Las familias están tan ocupadas que no tienen tiempo para hablar con sus hijos. Hay un estudio que se publicó hace poco, este 2025 en Australia, donde decía que las familias solo dedican 5 horas a la semana a hablar con sus hijos pequeños. Eso es ridículo”, sentencia Bueno.

Además, según el experto, ya se está detectando en el sistema educativo una pérdida de vocabulario y de complejidad lingüística a la hora de estructurar frases subordinadas, con adjetivos, adverbios… y esto provoca un empobrecimiento de pensamiento. Y la complejidad del pensamiento influye en la inteligencia. “Entonces es posible que en un futuro veamos una menor puntuación en los test de inteligencia debido a esto. De momento no. Sí que hay test que parecen indicar que ha ido bajando esas últimas décadas. Esto es algo que se llama el efecto Flynn inverso”, apunta.

Nuestros abuelos tenían mucha más paciencia que nosotros porque no había televisión, ni móvil

David Bueno

Doctor en biología y experto en genética del desarrollo

Entonces es posible que en un futuro veamos una menor puntuación en los test de inteligencia debido a la falta de charla entre padres e hijos 
Entonces es posible que en un futuro veamos una menor puntuación en los test de inteligencia debido a la falta de charla entre padres e hijos marc elias

¿Pero qué quiere decir el efecto Flynn? Este efecto hace referencia a un fenómeno observado por el psicólogo James R. Flynn en 1983, quien descubrió que el coeficiente intelectual había aumentado de manera constante al rededor de tres puntos por década. Y este incremento se atribuyó a mejoras en la alimentación y en los sistemas educativos. Pero un estudio reciente publicado en 2015, reveló que esa tendencia se había invertido entre 1980 y 2015, el CI promedio comenzó a descender, a un ritmo de casi siete puntos por década, y se asocia a factores como el aumento del consumo de comida ultraprocesada y una posible degradación del sistema educativo.

Por tanto, en un mundo cada vez más acelerado y digitalizado, donde la inmediatez se impone sobre la reflexión, el tiempo dedicado a conversar con los hijos no debería de ser un lujo, sino una prioridad. La ciencia advierte que esa falta de comunicación afecta no solo al vínculo emocional, sino también a la capacidad de pensar con profundidad, de expresarse con precisión y, en última instancia, de desarrollar una inteligencia rica y flexible. Lo que está en juego no es solo el presente de nuestras relaciones familiares, sino el futuro cognitivo de las próximas generaciones.

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