Bienestar

Ismael Roga, fisioterapeuta: “A pacientes que están con mucho nivel de estrés les recomiendo la exposición al calor”

'Hábito Zero'

Ismael Roga, fisioterapeuta

Ismael Roga, fisioterapeuta

Ismael Roga Fisio / YouTube

El bienestar físico y emocional es uno de nuestros principales objetivos vitales. Tal y como ocurre con el cuerpo, el cerebro sufre las consecuencias del día, cada uno distinto del anterior. Tan pronto como nos despistamos, podemos sentir dolor, agotamiento, pulsaciones, ansiedad, nervios y muchas más afectaciones. El cuerpo debe estar limpio por dentro y por fuera, pero la mente también merece una atención especial.

Una de las claves es conocer las dos partes distintivas del sistema nervioso: el simpático y el parasimpático, equivalentes al acelerador y el freno de nuestro cerebro. Ismael Roga, daba las claves durante una entrevista en el podcast Hábito Zero, hablando de cómo funcionan ambas y cómo se pueden activar. En otra parte de la conversación, Roga también abogaba por estrategias para reducir el estrés, empezando por la exposición al calor.

“Ahora, pacientes que están con mucho nivel de estrés y tal, yo por ejemplo, una de las estrategias que les recomiendo es exposición al calor. Porque el calor activa la rama parasimpática. Entonces, por ejemplo, un hábito muy característico que yo uso siempre es por la noche antes de dormir, enciendo mi aparato de fotobiomodulación de luz roja y me doy una ducha de agua caliente”, comentaba durante la conversación.

“Eso me hace bajar mi tensión arterial, que es importante para un sueño de calidad, y eso me hace activar mi tono vagal, mi rama parasimpática. Entonces, me ayuda. La exposición al frío, que ahora está muy de moda, lo de la ducha de agua fría a primera hora del día, lo que hace es una hiperactivación simpática, lo que me ayuda es este paciente con desgana, con apatía, me ayuda a activarlo porque estoy activando el simpático”, concluía.

Dos tipos diferenciados

“La hiperactividad simpática cursa normalmente con el típico paciente que yo digo que está pasado de vueltas, que tiene respiración superficial, que tiene pensamientos muy constantes, que tiene las pulsaciones altas, la tensión alta, el típico que siempre el que decimos que anda estresado es este estado de hiperactividad simpática. ¿Y cómo identifico entonces que un paciente está en hiperactividad para simpática dorsal, que está en bloqueo?”, exponía en su primera intervención.

“Pues paciente con apatía, desgana, falta de fuerza, falta de motivación. Si lo tuviera que desglosar te diría que el paciente con mayor tendencia a la ansiedad está más en la hiperactividad simpática y el paciente que está en la depresión, más hiperactividad parasimpática. Entonces, sabiendo dónde me encuentro ahora, ya sé que si estoy en hiperactividad simpática, para regular tengo que activar el parasimpático; y si estoy en el parasimpático, tengo que activar el sistema nervioso simpático, para llevar la balanza a un equilibrio”, añadía.