María Gómez, psicoterapeuta, acerca de la depresión invernal: “Nuestro organismo es más estable y funciona mejor si hay luz solar”
Salud
La falta de exposición a la luz del sol puede afectar al bienestar psicológico y físico
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María Gómez, psicoterapeuta, explica cómo afecta la falta de luz solar a la salud.
La exposición a la luz solar representa una parte esencial de la rutina de las personas para procurar su bienestar. Esto se debe a cómo esta afecta tanto al cuerpo como a la mente, algo que resulta más notorio durante la temporada de invierno, cuando sucede la conocida como ‘depresión invernal’. Así es como se conoce popularmente al trastorno afectivo estacional, un tipo de depresión que se vincula con el cambio de estación y que suele aparecer durante el otoño y el invierno. Y una de las principales causas tiene que ver con la falta de luz y el acortamiento de los días. “Nuestro organismo es más estable y funciona mejor si hay luz solar”, explica la psicoterapeuta María Gómez. Por ello, cuando se priva al cuerpo de este recurso, hay personas que no tardan en notar los efectos.
Este fenómeno está estrechamente ligado a los ritmos circadianos, es decir, el ciclo biológico que regula el organismo. “Los ritmos circadianos son los ritmos biológicos que ayudan a mantener a nuestro cuerpo sincronizado gracias a la luz y a la oscuridad, y regulan nuestro sueño, nuestra temperatura y nuestro estado de ánimo”, explica la especialista. Cuando estos se ven alterados, las consecuencias se manifiestan de formas distintas, siendo una de las más destacables un mayor riesgo de desarrollar trastornos del sueño y la vigilia, según un estudio elaborado por un equipo de investigadores suizos.
¿Qué efectos tiene la falta de luz en el organismo?
El estado de ánimo de las personas es uno de los mayores afectados por la falta de luz solar y las alteraciones en los ritmos circadianos. “El sol te da más motivación para hacer cosas: pasar tiempo al aire libre, hacer planes, quedar con tus amigos, socializar más. Y, como consecuencia, tienes muchos refuerzos, y esto aumenta tu estado de ánimo”, apunta María Gómez. La Universidad de Sídney afirma que, cuando se produce una desregulación de los ritmos circadianos, aumenta el riesgo de ciertos trastornos mentales, como es el caso del trastorno bipolar.
El sistema cardiovascular también se ve influido por la cantidad de luz solar a la que se expone el organismo. “Las personas que se exponen al sol presentan menos hipertensión y menos mortalidad cardiovascular”, afirma el cardiólogo José Abellán.
Por todo ello es fundamental mantener un ciclo estable de la luz y de la oscuridad, aconseja la psicoterapeuta María Gómez. Debido a esto, aquellos países que cuentan con menos horas de luz, según explica la experta, optan por medidas para compensarlo. “En estos países se utiliza lo que se llama ‘terapia de luz brillante’, lámparas que dan mucha luz, y por eso están de moda los despertadores de luz natural, diseñados para simular el amanecer”.

