Ana García, interiorista: “Una vivienda funciona cuando se elige una buena paleta de color y los tonos se repiten y dialogan entre estancias”
INTERIORISMO
La experta asegura que elegir la paleta de color es básico: “Una vivienda funciona cuando los tonos se repiten y dialogan entre estancias”

Ana García interiorismo

La decoración no es solo una cuestión estética, sino una forma de expresar identidad y crear bienestar en el interior del hogar. Cada elemento de la casa influye en cómo se perciben y se viven los espacios, y por eso una buena elección resulta clave. En este contexto, el recibidor adquiere un papel fundamental. Es el espacio que da la bienvenida al hogar y es la carta de presentación del estilo y la personalidad al hogar.
El recibidor organiza la entrada, aporta orden y facilita el día a día. Un buen diseño ayuda a mantener la casa estructurada y evitando que el desorden se traslade al resto de las estancias. La interiorista Ana García asegura que esto es en lo primero que se fija al entrar en una casa, “es el espacio que marca el orden visual”. Esta estancia es una transición entre la calle y tu casa y según la experta, “si aquí no hay claridad, el resto suele arrastrar desorden”.

Cuando no hay coherencia cromática, el espacio se siente más caótico e incluso hasta más pequeño
En su última publicación en redes sociales, señala que otro de los aspectos fundamentales para García es la paleta de color que se elige, ya que, defiende que “una vivienda funciona cuando los tonos se repiten y dialogan entre estancias”. Y destaca que “cuando no hay coherencia cromática, el espacio se siente más caótico e incluso hasta más pequeño”.
La iluminación es un elemento esencial, capaz de transformar por completo la percepción y el uso de cada espacio. No solo afecta en la estética, sino también en el confort, el estado de ánimo y la funcionalidad de la vivienda. Una buena planificada potencia los colores y materiales. Por eso, elegir la luz adecuada es clave para crear ambientes equilibrados. ”No iluminar por capas aplana el espacio. La luz define volúmenes, genera profundidad y no solamente sirve para ver”, detalla.
Cuando las proporciones fallan, la casa nunca se siente equilibrada
Por último, apunta que al visitar una casa también se fija en las proporciones y si la elección del mobiliario se ha hecho teniendo en cuenta el espacio “y si ha sido comprado sin criterio”. Y concluye que “cuando las proporciones fallan, la casa nunca se siente equilibrada. Una casa bien diseñada se percibe antes de entenderse”.