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Una radio, una granja y cien años de buen sonido

Tecnología

Del desván de una casa de campo danesa al lujo circular: cómo Bang & Olufsen convirtió la tecnología en objetos que perduran, se adaptan y siguen sonando perfectos cien años después

Desde sus inicios, hace un siglo, Bang & Olufsen se marcó un objetivo: la tecnología debía ser intuitiva, bella y pensada para convivir con las personas

Desde sus inicios, hace un siglo, Bang & Olufsen se marcó un objetivo: la tecnología debía ser intuitiva, bella y pensada para convivir con las personas

B&O

En Struer, al oeste de Jutlandia, el viento se mueve con la misma cadencia desde hace un siglo, suave, constante, arrancando leves acordes de los hayedos y las extensas praderas. No hay estridencias. Quizá por eso Bang & Olufsen nació aquí, porque el diseño del sonido empieza por saber escuchar.

La historia comenzó en 1925, en el desván de una granja. Peter Bang y Svend Oluf­sen, dos jóvenes ingenieros recién graduados, trabajaban rodeados de herramientas, madera y bobinas, persiguiendo una idea simple y radical: mejorar la vida cotidiana gracias a la tecnología. Su primer gran logro, el Eliminator, permitió por primera vez conectar una radio directamente a la red eléctrica. Aquello no solo resolvía un problema técnico, redefinía la relación entre el objeto y el hogar: la tecnología debía ser intuitiva, bella y pensada para convivir con las personas.

Svend Olufsen y Teter Bang, en 1932
Svend Olufsen y Teter Bang, en 1932Archivo B&O
El Eliminator, inventado en 1926, fue la primera radio conectable a la corriente eléctrica
El Eliminator, inventado en 1926, fue la primera radio conectable a la corriente eléctricaB&O

Cien años después, Bang & Olufsen ocupa un edificio de cristal con vistas a pintorescos campos de pastoreo de ovejas diseñado por Jan Søndergaard y ha arrancado las celebraciones de su centenario sin nostalgia, pero sí con un baile continuo entre herencia y futuro. De ahí la nueva colección Centennial, con reedición de piezas tan familiares como icónicas pero con sonido vanguardista.

Desde las primeras radios de madera, hasta los sistemas más técnicos de sonido como los que llevaron a todas las salas de cine de Dinamarca, la firma se avanzó en entender que los objetos tecnológicos no son neutros y moldean cómo vivimos. Por eso sus productos nunca parecieron simples aparatos electrónicos, eran muebles, esculturas funcionales en que la forma no es un adorno sino parte de la experiencia.

Publicidad de la radio Beolit 39 de 1938
Publicidad de la radio Beolit 39 de 1938B&O
En 1952 llegó un tocadiscos capaz de reconocer de forma automática tres tamaños de discos diferentes y hasta tres velocidades
En 1952 llegó un tocadiscos capaz de reconocer de forma automática tres tamaños de discos diferentes y hasta tres velocidadesB&O

Es el caso del Beolit 39 de baquelita orgánica, el Beovision Capri elevado sobre patas de teca o el Beogram 4000, con su brazo tangencial y su lugar en la colección permanente del MoMA. Incluso hoy, una de las reglas de la compañía es que sus productos deben transmitir de inmediato su funcionamiento y rendimiento. Que baste con mirarlos para entender qué son y qué hacen.

Esa misma visión llevó a la marca a anticipar el hogar conectado mucho antes de que se convirtiera en tendencia. En 1986, el sistema Beolink ya permitía distribuir música por distintas estancias con una fluidez inédita. Décadas después, altavoces como el Beolab 90 continuaron explorando esa idea, adaptando el sonido no solo al espacio, sino a quien escucha.

La radio que se negó a desaparecer

Hay algo de lo que Bang & Olufsen se siente especialmente orgullosa, y esto es la fidelidad de sus clientes. Uno muy especial conserva una de las primeras radios de la marca, una pieza de madera, concebida como un mueble, con la pátina y la dignidad que solo dan las décadas.

En lugar de reemplazarla, decidió acompañarla en el tiempo. Primero, la radio fue adaptada para recibir señal de AM y FM. Más adelante, se le incorporó un puerto USB y un receptor para reproducir música digital. Hoy, casi un siglo después de su creación, ese mismo aparato se encuentra en la fábrica de Struer, donde está siendo actualizado de nuevo para integrarle recepción por AirPlay y Bluetooth y que funcione como un altavoz contemporáneo sin perder su identidad original. Este tipo de intervención es posible hoy en la mayoría de los productos Bang & Oluf­sen, especialmente en reproductores de CD y sistemas con altavoces, aunque en este caso concreto la complejidad técnica ha requerido que el trabajo se realice directamente en fábrica.

La historia resume a la perfección la filosofía Reloved, la iniciativa de la marca que apuesta por la longevidad, la reparación y la circularidad. En lugar de entender el producto como algo desechable, Bang & Olufsen lo concibe como un objeto vivo que puede actualizarse, adaptarse y seguir siendo relevante con el paso del tiempo.

Artesanía personalizada

Si Reloved habla de memoria, Atelier habla de identidad. Esta colección nace de la necesidad de los clientes más exigentes que buscan una personalización extrema de sus productos. Los encargos pueden ser extraordinarios. Algunos incluyen materiales poco habituales en el mundo del audio, como oro o diamantes integrados en los altavoces. Cada proyecto se estudia caso por caso, con una premisa innegociable: nada puede comprometer los principios fundamentales de Bang & Olufsen, especialmente el sonido.

El Beolab 90 Titan Edition 
El Beolab 90 Titan Edition B&O

Beolab 90

Arte sonoro

El Beolab 90 Titan Edition es una reinterpretación escultórica de su altavoz más icónico. Creado en el Atelier de la firma, este diseño audaz desnuda la ingeniería acústicade las telas que cubren la estructura y ensalza la belleza industrial. La carcasa superior está creada a partir de un único bloque de aluminio macizo y las finas ranuras alrededor de cada unidad crean un efecto de ondas, una representación visual del eco del sonido, con 18 altavoces hechos a mano

Mel C pinchando discos con cascos Beoplay H100, en la fiesta con que B&O celebró su centenario
Mel C pinchando discos con cascos Beoplay H100, en la fiesta con que B&O celebró su centenarioB&O

Beoplay H100

Cuero y titanio

Los Beoplay H100 se inspiran en los altavoces Beolab y su construcción modular utiliza controladores de titanio e imanes de neodimio. Todos los componentes se pueden cambiar o reparar: la batería, la diadema, las almohadillas, incluso los drivers. Diez micrófonos independientes con calidad de estudio proporcionan la mejor cancelación de ruido activa de B&O hasta la fecha. Cuando se guardan en su funda de cuero, entran en reposo

Operaria de Atelier Editions
Operaria de Atelier EditionsB&O

Vocación de colección

Aires renovados y restauración

Con Atelier Editions, la firma añade un exclusivo toque artístico a una selección de sus productos estrella, con acabados a medida, combinaciones de colores inesperadas y experimentales, personalización y ediciones extremadamente limitadas. Cada pieza está numerada, lo que la convierte en artículo de colección. En el programa Recreated Classics, se restauran y rediseñan productos tradicionales de Bang & Olufsen para adaptarlos a la vida contemporánea. Y con iniciativas como Beosound Level,el primer altavoz del mundo con certificación Cradle to Cradle (bronce), se adentra en la producción circular

Beosystem 3000 C 
Beosystem 3000 C B&O

Beosystem 3000c

A prueba de bailes

Diseñados en la década de 1970, los tocadiscos Beogram tenían un brazo tangencial —una rareza entonces y aún hoy— para que la aguja siguiera el surco perfectamente alineada, sin saltos, distorsiones o interferencias sonoras. El chasis suspendido lo convertía en un objeto “a prueba de bailes” al que no afectaban las vibraciones. Los nuevos sistemas de música de edición limitada Beosystem reinterpretan esos clásicos

Un sonido vanguardista que se pudo disfrutar en la fiesta por su centenario que la marca celebró en la Opera House de Copenhague, que reunió diseño, música y arquitectura, con la elegancia del pianista y compositor Alberto Bof, la emoción del cantautor Christoffer y la pasión de Mø y Mel C, la ex Spice Girl y ahora dj que puso a bailar a celebridades como la top model Helena Christensen o el piloto de fórmula 1 Charles Leclerc.

Frente a la obsolescencia, B&O defiende la innovación que resiste. “Mantener el espíritu emprendedor no es cuestión de velocidad, sino de valentía”, afirman en la marca. Valentía para experimentar y diseñar productos que puedan seguir vivos dentro de cien años.

Begoña Corzo Suarez

Begoña Corzo Suarez

Redactora

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