‘Après ski’ urbano: cuatro planes para disfrutar del frío en Madrid y Barcelona
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Disfutar de los refugios invernales sin necesidad de ir a las pistas de esquí

Los refugios invernales urbanos son la alternativa a una escapada a la nieve

Con el frío apetece buscar esos pequeños refugios de invierno en la naturaleza, ya sea para esquiar o disfrutar del paisaje: montañas, nieve, pinos, cascadas heladas… El cambio de rutinas, los deportes de invierno, el silencio o simplemente ver nevar tienen propiedades beneficiosas para la salud. Pero no todo el mundo tiene tiempo o dinero para escaparse un fin de semana, así que, para los aficionados al après-ski que no puedan escapar de la ciudad, hemos encontrado en Barcelona y Madrid cuatro rincones que nos transportan a un destino invernal.

El Chalet en el Rooftop Garden
El Palace Barcelona
El hotel El Palace Barcelona posee una azotea que se asemeja a un jardín romántico inspirado en los del palacio de Francesc Cambó. Con una superficie de 1.500 m² es uno de los más bonitos y elegantes de la ciudad. En este entorno tan singular, transforma la pérgola central del Rooftop Garden en una acogedora cabaña de madera de los Alpes. La decoración, con manteles de cuadros rojos, mantas de piel de animal, alfombras cálidas y velas, transporta al comensal a otro lugar. Entre sus propuestas culinarias destacan los huevos meurette, cocinados en jugo de asado al vino tinto; la sopa de cebolla gratinada; la tradicional tartiflette de Reblochon con tocino ahumado; el filete de bovino con jengibre y boniato, y todo tipo de fondues.

Iglús en Picos Pardos Winter
Bless Hotel Madrid
En Madrid, el Bless Hotel, en pleno barrio de Salamanca, propone un viaje a la nieve con los iglús privados de su terraza Picos Pardos Winter Sky Lounge. Un refugio cálido de paredes transparentes desde donde se obtienen las mejores vistas sobre la ciudad y donde se pueden reunir hasta seis comensales. Es un espacio que captura a la perfección el espíritu de un après-ski urbano e invita a disfrutar de comidas, cenas o atardeceres con una propuesta gastronómica inspirada en los sabores alpinos, como fondues, el risotto nevado al tartufo y carnes al punto perfecto. Le acompañan cava, vermut y cócteles clásicos.

La Cabaña de Invierno en en El Jardín de Diana
Hyatt Centric Gran Vía Madrid
También en Madrid, el Hyatt Centric Gran Vía se suma a las actividades invernales con un brunch especialmente pensado para ser disfrutado los domingos, sin prisas, de 12:30 a 15:30, en su icónica Cabaña de Invierno ubicada en la azotea, en El Jardín de Diana. Un espacio que nos lleva al interior de los chalets que se encuentran en lugares como Dolomitas, los Alpes o Aspen. Todo empieza con pan tostado y bollería francesa recién horneada, acompañados de embutidos y quesos nacionales. Luego siguen los clásicos huevos Benedictine con salmón y aguacate, además de la Street Burger de pollo crujiente con salsa tártara y otras delicias, como un crujiente y sabroso croissant de secreto ibérico, col china encurtida, escarola, alioli de jalapeños y miel. Y todo acompañado con copas de cava sin limitación.
Dani Brasserie en el Winter Terrace
Four Seasons Madrid

En la séptima planta del Four Seasons Hotel Madrid, crea un pequeño refugio invernal en la Winter Terrace: mantas que reconfortan, estufas, una luz suave que baja el ritmo y, además, la cocina de Dani García haciendo su magia. Hay una carta exclusiva pensada para compartir, para entrar en calor poco a poco, con las copas de Champagne Ruinart siempre llenas en la mesa. Quesos bien afinados, embutidos irresistibles, ostras que saben a mar y, por supuesto, su plato estrella: la fondue al champán. Una mezcla delicada de emmental y comté, fundidos a baja temperatura y emulsionados con champán, que llega acompañada de dados de solomillo, pan crujiente, patatas gajo y pickles. Para chuparse los dedos. Además, estrenan una nueva carta de cócteles pensada para el tardeo, perfecta para alargar la sobremesa.