Moda

María José Gómez, experta en protocolo: «La vestimenta formal nunca debe conjuntarse con calcetines cortos. Es obligatorio que estos se extiendan siempre hasta la parte inferior de la rodilla»

Errores

La experta ha revelado a través de sus plataformas sociales la 'regla de los tres noes' vinculada con la distinción masculina.

María José Gómez, experta en protocolo: ''El pantalón de vestir nunca se debe combinar con un calcetín corto. Siempre tienen que llegar por debajo de la rodilla''

María José Gómez, experta en protocolo: «La vestimenta formal nunca debe conjuntarse con calcetines cortos. Es obligatorio que estos se extiendan siempre hasta la parte inferior de la rodilla»

Varias/LV

Lograr una apariencia distinguida y, a la vez, actual suele representar un gran desafío para gran parte de la gente. No obstante, es bien sabido que la vestimenta predilecta para tales ocasiones es el traje. Esta prenda histórica ha sabido evolucionar según las modas vigentes sin renunciar a su aire tradicional y selecto. 

La dificultad reside en que numerosos individuos incurren en fallos específicos al utilizar esta pieza de ropa. De esta manera lo ha detallado la profesional en etiqueta María José Gómez y Verdú mediante sus espacios digitales. Por medio de un metraje difundido en su cuenta de Instagram, donde posee 758.000 fans, la especialista ha revelado la 'norma de los tres noes' sobre distinción masculina. 

1- Calcetines cortos con pantalón de vestir. De acuerdo con Gómez, jamás hay que mezclarlos debido a que dicho accesorio interrumpe la continuidad estética del atuendo y proyecta una imagen desaliñada. ''Quizás resulte actual, aunque carece de distinción. Las medias para hombre han de alcanzar la zona inferior de la rótula, o sea, tienen que tapar la extremidad al tomar asiento. Y de ser factible, tendrían que presentar la misma tonalidad que los pantalones. 

2. Los tirantes y el cinturón no son compatibles. ''Equivale a emplear dos volantes en un vehículo. Los dos desempeñan el mismo papel: mantener el pantalón en su sitio. Seleccionar uno es cuestión de gusto. Llevar ambos resulta en un exceso visual'', recomienda.

3. La camisas con botones en el cuello nunca se combinan con corbata. ''Las camisas de botones tienen un aire informal y no deben conjuntarse con un accesorio tan distinguido como la corbata'', señala. Asimismo, la especialista en etiqueta afirma que tal mezcla resta porte y sofisticación. ''Al usar traje y corbata, el cuello debe estar siempre despejado y rígido'', sugiere. 

Un trabajador, apurando el tiempo, mirando el reloj, con maletín, traje y corbata
Un oficinista, apresurándose mientras consulta el tiempo, llevando su portadocumentos, vestido de etiqueta y con corbata.Xavier Cervera

A pesar de que luzcan como normas de antaño, Gómez sostiene que representan principios de distinción. ''El refinamiento varonil no consiste en el alarde, se trata de congruencia, propósito y consideración hacia las normas. Debido a que un hombre distinguido no deja su apariencia al azar, sino que la proyecta'' concluye.

En una entrada distinta, la especialista en etiqueta sostuvo que el chándal ''no constituye un atuendo social, no representa una estética profesional ni forma parte de los básicos universales''. Utilizarlo fuera de su entorno habitual, o sea, lejos de la actividad física o del reposo privado, podría proyectar una señal equivocada: ''Abandono y falta de atención. Ataviarse no consiste en fingir. Se trata de comprender el lugar donde te encuentras y lo que transmite tu imagen'', declaró Gómez.