Sara Beltran, coach de imagen: “No hay escotes buenos o malos, pero hay unos que dialogan mejor contigo y con tu estilo”
Trucos de moda
La experta enseña a identificar cuál es el mejor escote que funciona según la imagen que se busca proyectar

Ana de Armas con un vestido con escote pico fluido

El escote de un top o un vestido puede jugar malas pasadas cuando no se conoce muy bien qué imagen se busca proyectar. Como afirman expertas como Sara Beltran, esta zona de la prenda influye en la silueta de cada persona y también refleja cómo se siente la mujer que lo luce.
“El escote no es un detalle menor. Dirige la mirada, define proporciones y cambia la estructura del cuerpo. No hay escotes buenos o malos, hay escotes que dialogan mejor contigo”, expresa la coach de estilo, que ha compartido un tutorial en Instagram para que sus seguidoras aprendan qué reflejan los diferentes escotes que, como aconseja, “deben elegirse desde la conciencia y no desde la norma”.
El primer escote que analiza es el pico, también conocido como escote en v, que aporta verticalidad, alarga visualmente el torso y equilibra busto y hombros. Este tipo de escote es perfecto para aquellas chicas, especialmente las bajitas, que buscan sumar visualmente unos centímetros a su figura y estilizar su cuello. “Genera sensación de ligereza y apertura en la parte superior”, apunta Beltran.
En cuanto al escote redondo, su misión es suavizar líneas, reducir contrastes y aportar sensación de armonía. Es el estilo perfecto para aquellas chicas que prefieran discreción y que acompaña “sin robar protagonismo” a la persona.

El que sí llama la atención es el cuadrado, que aporta estructura, define pecho y hombros y aporta esa sensación de estabilidad visual. “Funciona muy bien cuando se busca orden y presencia en la parte superior”, indica la experta.
Beltran también analiza el bardot o barco, uno de los estilos que más se ve en las alfombras rojas y que no es apto para todas las chicas, ya que su objetivo es ampliar visualmente los hombros y resaltar clavículas, por lo que aquellas chicas anchas de hombros lo deben evitar. “Aporta feminidad y presencia”, asegura.
Otro escote que triunfa cada año es el asimétrico, que aporta dinamismo y centra la mirada en la parte del hombro que queda desnuda. “Es muy útil para estilizar y crear interés visual”, dice Beltran, que no recomienda el cuello alto, un escote que aporta sobriedad, si se busca reducir el volumen de la zona del pecho.
“Cuando entiendes el efecto del escote y dejar de probar el azar y empiezas a vestirte con más claridad. Vestir no es tapar, es acompañar tu cuerpo real”, concluye la coach de estilo.

