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Carme Chaparro, presentadora, 52 años: “Estar de baja no son vacaciones. El primer mes de silencio me dio pánico”

Se sincera

La periodista lleva un año enfrenándose a un problema de salud que no le permite volver a la normalidad

Carme Chaparro

Carme Chaparro

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El 2025 se convirtió en uno de los años más amargos y difíciles en la vida de Carme Chaparro, un periodo marcado por golpes que jamás habría querido encajar. La periodista ha tenido que hacer frente a situaciones complicadas, empezando por la pérdida de su padre el pasado mes de mayo.

Un adiós que dejó un vacío irreparable y que se sumó a una etapa ya de por sí complicada, marcada por un problema de salud por el que todavía está enfrascada en un proceso de recuperación. Si bien expuso públicamente que se iba a tomar un periodo de descanso, ha hablado en muy pocas ocasiones sobre lo que le está sucediendo. Un silencio que le ha marcado también por dentro y del que ahora ha querido hablar.

La periodista Carme Chaparro
La periodista Carme ChaparroJesus Briones

“Un año y casi tres meses. Se dice pronto. ¿Os acordáis de aquel último 'Matinal' en informativos? Incontables días desde que mi vida profesional se puso en pausa y mi vida personal entró en boxes. No he contado por qué aún, porque las palabras necesitan madurar, igual que las cicatrices. Pero hoy no quería hablar de diagnósticos, sino de lo que queda cuando te quitan el ruido: queda la verdad. Gracias por respetar mi tiempo. Empiezo a estar lista para volver a conversar”, ha señalado la comunicadora en su cuenta de Instagram.

Pero también ha querido hacer un repaso de todo lo que ha sentido en esta etapa de su vida. Pese a que sí ha hablado en varias ocasiones de sus dolores, sus preocupaciones y los apoyos que estaba teniendo en estos meses, nunca ha hablado más de la cuenta. Un silencio que siente que también le ha pasado factura en algún momento, por lo que está dispuesta a hablar poco a poco.

Carme Chaparro tuvo miedo de alejarse de los focos al principio de su baja

Cuando le diagnosticaron la enfermedad, a la que todavía no le ha puesto nombre, Carme Chaparro decidió no hablar más de la cuenta. “El primer mes el silencio me dio pánico”, ha reconocido. Y es que tuvo el miedo de desaparecer para la gente al no poder estar en televisión ni continuar con sus proyectos como hasta ese momento.

Por ello, decidió seguir adelante con la publicación de su último libro, que vio la luz en septiembre, y que se supuso un soplo de aire fresco en su vida. Un respiro que tuvo que compaginar con las consecuencias de su tratamiento, pero que le sirvió para sentirse mejor.

Si algo ha querido dejar claro, es que durante este proceso no lo ha pasado nada bien. “Estar de baja no son vacaciones”, ha señalado. Un periodo que compara con un duelo en el que ha tenido que aceptar su propia identidad fuera de los focos. Pese a todo, no ha dudado en dar varios consejos para todos aquellos que están pasando por algo similar: el silencio no es malo y cada uno elige su ritmo.