Nuria Roca (53 años), sobre ser un icono de estilo: “Empezó siendo un juego y se ha convertido en la obligación; la moda me gusta mucho”
No lo esperaba
La presentadora de Atresmedia analizaba recientemente en una entrevista con la revista 'Lecturas' su vigencia en la pequeña pantalla mientras celebra los éxitos literarios de su marido y la madurez de sus tres hijos

Nuria Roca, en una imagen de redes sociales.

Cinco años en emisión cumplirá el próximo octubre La Roca. El espacio de LaSexta se ha consolidado como el refugio dominical de una audiencia que busca actualidad y entretenimiento sin estridencias. Al frente de este trasatlántico de cuatro horas y media de directo se encuentra Nuria Roca, una profesional que parece haber detenido el tiempo desde que debutara en 1994 en Canal 9. Aquella joven estudiante de Arquitectura Técnica, que llegó a la televisión casi por azar para costearse un viaje de fin de carrera, es hoy uno de los rostros más polifacéticos del panorama nacional. Ha sido la mirada de Waku Waku, la voz de las mañanas radiofónicas y la actriz de series como Javier ya no vive solo.
Esa capacidad para habitar diferentes registros la mantiene hoy en una posición privilegiada. Compagina su magacín propio con sus intervenciones semanales en El Hormiguero, donde comparte mesa con figuras como Tamara Falcó. De la marquesa de Griñón destaca una cualidad que considera fundamental en la profesión: “Como compañera tiene una cualidad que es fundamental a la hora de trabajar: no hay día que te ponga una mala cara”. Esa disciplina y respeto por el equipo es, quizá, el secreto de su propia longevidad en un medio que devora perfiles a una velocidad de vértigo. Nuria sigue ahí, incombustible, gestionando una exposición pública que ahora también abraza su faceta como referente estético.
“Lo disfruto mucho”
Un icono de estilo bajo la presión de las tendencias y la actualidad
La valenciana ha pasado de presentar concursos a ser analizada por cada una de sus elecciones de vestuario. Lo que muchos consideran una estrategia de marketing, ella lo define como una evolución natural que ha terminado adquiriendo un peso inesperado en su rutina diaria. “Empezó siendo un juego para acordarme de los looks que llevaba y no repetir en exceso y se ha convertido en la obligación”, confesaba el pasado diciembre a Lecturas sobre su estatus de icono de moda. A pesar de esa “presión” añadida, aseguraba que es una parcela que disfruta enormemente, aunque entiende que el fenómeno responde también a la voracidad de los medios actuales: “Necesitamos mucha cantidad de noticias para consumir porque las quemamos al instante”.

Esta faceta estética no le resta perspectiva sobre la realidad de su industria. Preguntada por la reciente competencia en el ‘access prime time’ entre Pablo Motos y David Broncano, Roca mantiene la calma informativa. “La competencia es buena y ya está. La novedad siempre gusta y luego el tiempo pone las cosas en su sitio”, afirmaba al citado medio con la seguridad de quien ha vivido todas las etapas de la televisión privada en España. Su compromiso con Atresmedia es tal que, a pesar de haber mantenido una excelente relación con el equipo de La Resistencia, descarta visitar La Revuelta por una cuestión de lealtad profesional: “Me coincide en competencia estricta”.
En cuanto a su futuro profesional, la comunicadora reconoce que ha tenido que sacrificar su faceta como actriz por falta de tiempo material. Tras su paso por la serie Madres, no ha vuelto a la ficción. “Lo disfruto mucho, pero no me da la vida. Con nueve horas de directo en LaSexta y en El Hormiguero no podría coger ningún proyecto de ficción”, explicaba a la publicación de forma directa. Sin embargo, no cierra las puertas a otros géneros que ya domina, como el ‘reality’. Tras haber conducido tres ediciones de La isla de los famoS.O.S. Admite que es un formato que le apasiona: “Es uno de los mejores formatos que conozco y uno de los más auténticos. Si no estuviera haciendo La Roca, pues claro”.

“Mis hijos están bien educados”
La estabilidad familiar frente al éxito y las críticas externas
El equilibrio personal de Nuria Roca reside en su unión con Juan del Val, con quien comparte vida y proyectos desde el año 2000. La pareja ha tenido que lidiar recientemente con el ruido mediático tras el Premio Planeta 2025 obtenido por el escritor con su obra Vera. Ante las críticas, la presentadora se mostraba tajante y blindada: “Tengo ya las espaldas muy anchas y solamente me detengo en las cosas realmente importantes. Todo lo demás es prescindible”. Esta filosofía de vida es la que han transmitido a sus tres hijos –Juan, Pau y Olivia–, quienes parecen convivir con la fama de sus progenitores con absoluta normalidad. “Tanto lo positivo como lo negativo es una minucia. Ellos lo saben. Mis hijos están bien educados”, sentenciaba.
La conciliación ha sido el gran reto de una pareja que ha trabajado en horarios “extremos”. Roca recordaba a los periodistas de la revista cómo, cuando sus hijos eran pequeños, ambos salían de casa a las cuatro y media de la mañana para hacer radio, dejando a los niños sin presencia paterna en las primeras horas del día. Ahora, el peaje son los fines de semana en el plató, lo que impide las tradicionales comidas familiares de domingo. Pese a ello, la estructura familiar se mantiene sólida, apoyada en tradiciones como sus viajes de Navidad. Tras visitar Egipto o Turquía en años anteriores, este invierno han apostado por el turismo nacional en la provincia de Ávila, demostrando que, más allá de los focos, la prioridad sigue siendo el núcleo que han construido juntos.