Protagonistas

El barrio obrero de L'Hospitalet donde creció Antonio Orozco y siempre lleva por bandera: “Lo consiguieron con mucho trabajo; orgulloso de mi gente”

Orgullo de barrio

El artista catalán, que celebra 25 años de trayectoria en la industria musical, reafirma su identidad ligada a La Florida siempre que es posible

Antonio Orozco, en una imagen de archivo.

Antonio Orozco, en una imagen de archivo.

Àlex Garcia / Propias

Con nueva gira de conciertos por Europa, Antonio Orozco sigue imparable a los 53. A pesar de que esta noche no podrá estar en El Hormiguero como estaba previsto –serán Ana Mena y Óscar Casas quienes acudan finalmente para presentar su película tras el ajuste de parrilla por el especial sobre el accidente ferroviario en Córdoba–, el músico se encuentra en un momento de plenitud. El intérprete de éxitos como Estoy hecho de pedacitos de ti celebra veinticinco años de trayectoria con su libro Inevitablemente yo, un relato donde profundiza en su viaje personal y creativo desde sus inicios humildes hasta el éxito internacional.

Esta reprogramación no empaña el protagonismo del compositor de Hospitalet de Llobregat, quien suele hacer gala de una cercanía inquebrantable en cada aparición pública. Su figura representa el triunfo de la perseverancia frente a la incertidumbre, manteniendo intacta la esencia de aquel joven que descubrió su vocación en un viaje a Triana. Pese a haber vendido más de un millón y medio de discos y acumular múltiples reconocimientos como el premio Ondas de 2003, el artista se despoja de los galones de estrella para reivindicar, cada vez que tiene ocasión, el asfalto y la gente que lo vieron crecer.

“Orgulloso de mi barrio”

Unos orígenes marcados por la humildad y la fe en el trabajo diario

La identidad del músico es indisociable de sus recuerdos de infancia, marcados por la cultura del esfuerzo de unos padres oriundos de Osuna. En una entrevista concedida al podcast Ac2ality este mismo mes de enero, el catalán reflexionó sobre el entorno pragmático en el que se crio: “Yo nací en una familia muy humilde donde lo más importante siempre ha sido tener un trabajo y salvaguardar el presente, como una especie de religión impuesta”. Según relata, su vocación artística fue recibida con escepticismo en casa, donde la seguridad de un empleo convencional, como el que desempeñó en informática, se valoraba por encima de la incertidumbre de la guitarra.

Antonio creció en el barrio de La Florida, en L'Hospitalet de Llobregat.
Antonio creció en el barrio de La Florida, en L'Hospitalet de Llobregat.Miquel Muñoz / Shooting / Colaboradores

Su fe en sus raíces se manifiesta también en la defensa de las tradiciones populares que dan cohesión a su comunidad. En abril de 2022, el cantante compartió un emotivo mensaje en sus redes sociales donde recordaba cómo quince hombres emigrados fundaron una festividad religiosa en su localidad para paliar la nostalgia de su tierra. “Lo consiguieron con mucho trabajo y hoy el pueblo lo agradece acompañándoles cada Semana Santa. Orgulloso de mi gente y orgulloso de mi barrio”, escribió entonces, subrayando que estos actos representan “paz y sosiego” más allá de las creencias individuales.

Para el hoy consolidado coach de La Voz, la música fue una necesidad vital que surgió a pesar de que “nadie creyó en él como artista” al principio. Sus comienzos en los bares nocturnos fueron la única vía para profesionalizar un sueño que ya tenía de niño. “Creo que ya venía puesto. Recuerdo que mi madre me cuenta que yo de muy pequeñito tenía un sueño recurrente, que era que yo estaba en un escenario y la gente cantaba mis canciones”, confesó recientemente también en el pódcast antes citado, reafirmando que su éxito es consecuencia de haber hecho que las casualidades insistieran.

La Florida, el núcleo

Hospitalet de Llobregat: de la tradición agrícola a la mayor densidad de Europa

El escenario de estos recuerdos es el barrio de La Florida, situado en el Distrito IV de Hospitalet de Llobregat. Esta zona es conocida por ser uno de los núcleos con mayor densidad de población de todo el continente europeo, un fenómeno que se intensificó tras las olas migratorias de los años 60 y el posterior repunte del año 2000. Caracterizado por su intensa actividad comercial y la vida social en torno al mercado de los Pajaritos y la plaza Ibiza, La Florida representa el espíritu de resistencia de una ciudad que ha pasado de ser un municipio agrícola y textil a convertirse en un motor económico de servicios.

La Florida representa el espíritu de resistencia de una ciudad que ha pasado de ser un municipio agrícola y textil a convertirse en un motor económico de servicios.
La Florida representa el espíritu de resistencia de una ciudad que ha pasado de ser un municipio agrícola y textil a convertirse en un motor económico de servicios.Miquel Muñoz / Shooting / Colaboradores

Hospitalet, la segunda ciudad más poblada de Cataluña con más de 289.000 habitantes, ha vivido una transformación radical desde que el nombre 'pequeño hospital' definiera su origen medieval junto a la Vía Augusta. La Florida, donde también han crecido otros referentes actuales de la música urbana como Morad o Beny Jr, mantiene ese carácter de barrio obrero que Orozco defiende. Es un entorno de contrastes, donde la modernidad de la plaza Europa y la Fira Barcelona convive con la memoria de los antiguos tejares y las fábricas textiles que marcaron el desarrollo industrial del siglo XX.

El compromiso del artista con su procedencia es total, convirtiendo su biografía en un puente entre la periferia barcelonesa y los grandes escenarios del mundo. Aunque su agenda internacional le lleve ahora por las principales capitales europeas, su discurso sigue anclado en los valores de aquel Hospitalet donde la guitarra fue su salvoconducto. Para Orozco, volver a hablar de su gente no es un ejercicio de nostalgia, sino un acto de justicia hacia quienes, como su padre Antonio o su tío José Ferrón, le enseñaron los primeros “quejíos” entre el fútbol y el trabajo diario.

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