Amaia Salamanca enseña su hogar en Marbella: una construcción moderna que cuenta con hidromasaje exterior y vistas espectaculares del mar y la sierra.
Casas de famosos
La artista madrileña alterna el estreno de su reciente proyecto con su estancia en una lujosa vivienda malagueña de 640 metros cuadrados.

Amaia Salamanca en su piscina, en una imagen de redes sociales.

El tiempo de aguardar concluyó. Durante la velada de este miércoles, Telecinco consolida su compromiso con la narrativa dramática mediante el anticipado lanzamiento de Pura sangre, su reciente producción. Este gran proyecto, calificado por el canal como un “Falcon Crest a la española”, dispone de Amaia Salamanca dentro de su reparto protagonista. La intérprete, quien obtuvo un éxito rotundo interpretando a Catalina en Sin tetas no hay paraíso, encarna en esta obra a Miranda, la descendiente más joven de una influyente estirpe familiar envuelta en el enigma después de que un caballo de pura sangre fuera envenenado en una propiedad hípica.
Esta obra, realizada por Shine Iberia, sobresale debido a una ejecución técnica excepcional que incluye un 80% de tomas filmadas al aire libre y el uso de 130 caballos. Para Salamanca, dicho proyecto representa un logro reciente dentro de una trayectoria que comenzó en la temprana SMS y alcanzó triunfos globales como Bienvenidos a Edén. No obstante, después del agotador ritmo de grabación en escenarios de Toledo o Aranjuez, la intérprete halla su descanso íntimo en Marbella. Distante de la gran ciudad, reside en una vivienda que muestra su preferencia por la discreción y el estilo moderno.
Oasis de tranquilidad
Una residencia minimalista de dos niveles sobre un terreno de 3.000 metros
Situada en el prestigioso complejo Guadalmina, en la zona oeste de la Costa del Sol, la casa de la intérprete y el hombre de negocios Rosauro Varo destaca como un modelo de construcción práctica. El inmueble dispone de aproximadamente 640 metros cuadrados de superficie, repartidos en dos niveles que incluyen cinco habitaciones con sus propios aseos. La decoración, realizada por el diseñador Luis García Fraile, se decanta por ambientes diáfanos y una gama de colores fundamentada en matices sobrios como el gris, el crema y el blanco con el fin de resaltar la iluminación exterior.

La estancia central funciona como el núcleo del hogar, enlazándose a través de amplios ventanales a una zona verde de más de 3.000 metros cuadrados. Dentro de la vivienda, componentes de calidad como los revestimientos de madera en los muros se mezclan con detalles de rafia y luminarias de paja que brindan un aire mediterráneo acogedor. Aunque el estilo minimalista prevalece, la intérprete ha compartido en sus perfiles digitales espacios con un carácter más marcado, tales como una habitación equipada con sillones de piel oscura y lienzos de época que contrasta con la uniformidad de los tonos neutros.

El inmueble se ha concebido para desdibujar los límites entre los espacios internos y externos, sacando partido al clima particular de Marbella. La estancia principal de estar y comedor conecta de forma fluida con una cocina vanguardista y con un par de patios que actúan como fuentes de ventilación natural. Aparte de las áreas compartidas, la vivienda cuenta con una sala de ejercicios propia, lo que facilita que la artista siga sus hábitos deportivos sin salir de la protegida comunidad, en la cual convive con personalidades del ámbito político y corporativo.

Vistas a la sierra y al mar
Jacuzzi al aire libre y piscina de horizonte infinito frente al Mediterráneo.
El mayor atractivo reside en el área al aire libre, posicionada para aprovechar las panorámicas de la sierra malagueña y el océano. El terreno dispone de una alberca de borde infinito y un hidromasaje externo, envueltos por plantas seleccionadas y hierba sintética que simplifica su cuidado. Se trata del rincón donde el núcleo familiar, instalado en la vivienda desde 2020 después de dejar La Moraleja en Madrid, aprovecha al máximo la temporada estival. La extensión del sector de ocio brinda el entorno perfecto para que sus tres descendientes, Olivia, Nacho y Mateo, se diviertan en el exterior con absoluta privacidad.

La zona de Guadalmina Baja, ubicación de la parcela, constituye uno de los enclaves más prestigiosos del litoral, con importes que llegan a los 15 millones de euros en las mansiones de mayor superficie. Para Amaia, esta residencia de techos elevados y amplios ventanales es el espacio donde se relaja antes de iniciar nuevamente la publicidad de sus venideros trabajos en el cine. Al tiempo que los espectadores desvelan esta velada las intrigas de los Acuña en Pura sangre, la intérprete reposa en su íntimo observatorio particular de cara al Mediterráneo.