Protagonistas

“Lo único más poderoso que el odio es el amor”: lo que la psicología dice sobre la frase que Bad Bunny compartió en los Grammy

Humanidad

El discurso del puertorriqueño, que reivindicó la identidad latina y denunció la represión a inmigrantes, conecta también con fundamentos psicológicos sobre odio y amor

El crítico discurso anti Trump de Bad Bunny en los Grammy: “ICE fuera; no somos salvajes, somos humanos y americanos”

“Lo único más poderoso que el odio es el amor”: lo que la psicología dice sobre la frase que Bad Bunny compartió en los Grammy

“Lo único más poderoso que el odio es el amor”: lo que la psicología dice sobre la frase que Bad Bunny compartió en los Grammy

DANIEL COLE / Reuters

Bad Bunny hizo historia al ganar el Grammy a mejor disco del año por Debí tirar más fotos, el primero íntegramente en español en lograrlo. Ante la audiencia estadounidense, recordó sus raíces puertorriqueñas y lanzó un discurso cargado de crítica política: “No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos y americanos”. Su intervención, que también denunció la persecución de inmigrantes por parte del ICE, fue aplaudida de manera unánime y se convirtió en el momento más político de la velada.

El artista puertorriqueño, además de recibir tres gramófonos, se prepara ahora para protagonizar el espectáculo del descanso de la Super Bowl, un evento con mayor audiencia global. Con su discurso, Bad Bunny celebra un logro artístico y, al mismo tiempo, plantea un desafío cultural: llevar el español al escenario principal de EE.UU. Y defender la identidad de millones de latinos.

Bad Bunny y la psicología del amor

“Lo único más poderoso que el odio es el amor”

En este sentido, recientemente, en conversación con Guyana Guardian, la psicóloga Allison Torregrosa, especialista en autoestima y relaciones con más de 150.000 seguidores, reflexionó sobre otra de las frases que Bad Bunny pronunció en los Grammy: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”. Para Torregrosa, esa declaración resume cómo los seres humanos necesitamos razones para vivir y sostenernos emocionalmente.

“El odio no aparece porque sí”, explica. “Suele surgir cuando falta amor, cuando alguien fue herido, ignorado o dejó de creer que algo bueno era posible. Puedes intentar combatirlo con fuerza o argumentos, pero nada lo calma de verdad como el amor real. El amor es capaz de calmar a quien está roto, sostener a quien ya no puede más y abrir el corazón de quien se cerró para sobrevivir”, explica.

El odio: una respuesta secundaria

“El odio transforma, sí, pero destruye. El amor transforma integrando”

Según Torregrosa, el odio no es una emoción primaria como el miedo o el asco. “Es una coraza ante experiencias de dolor, injusticia o abandono”, insiste. “Muchas personas no odian porque quieran, odian porque no supieron cómo sostener lo que les dolía. El odio transforma, sí, pero destruye. El amor transforma integrando. El odio resiente, el amor cura”.

“El odio transforma, sí, pero destruye. El amor transforma integrando”
“El odio transforma, sí, pero destruye. El amor transforma integrando”

Este enfoque explica por qué, pese a su fuerza aparente, el odio fragmenta y endurece, mientras que el amor reordena desde dentro: calma, repara y devuelve la capacidad de confiar. En ese sentido, la frase de Bad Bunny, además de ser un mensaje emotivo, también es un reflejo de principios psicológicos: “el amor es lo que nos permite superar heridas y reconstruir nuestra humanidad”.

Humanidad

“El odio aparece cuando el dolor no se puede sostener; el amor aparece cuando el dolor se integra”

El discurso del artista también reivindica la capacidad humana de sentir y vincularnos. “Ser humanos implica empatía, reconocer al otro aunque piense distinto, aunque venga de otro lugar”, afirma Torregrosa. Es decir, amar como acto profundo de cuidado, protección y respeto nos recuerda que todos somos sujetos con historia y necesidad.

“El odio aparece cuando el dolor no se puede sostener; el amor aparece cuando el dolor se integra”, agrega. Esa distinción es clave, ya que, mientras que el odio deshumaniza, el amor “nos devuelve al otro y a nosotros mismos, nos permite perdonar, reparar, confiar y, sobre todo, volver a vivir”.

En definitiva, según la experta, el mensaje de Bad Bunny recuerda que amar es una acción que sostiene, repara y devuelve humanidad. Frente al odio y al dolor, actuar con amor implica abrirse, cuidar y reconstruir la confianza, incluso cuando todo invita a cerrarse.