Urkiola, el santuario vasco donde ‘desembrujarse’, encontrar pareja o todo lo contrario
Mundo insólito
Entre mitología vasca, ritos paganos y paisajes turísticos, se esconde uno de los oratorios más emblemáticos de Bizkaia

Interior del santuario de Urkiola en Bizkaia
Urkiola es uno de los santuarios más emblemáticos del territorio de Bizkaia. Se halla rodeado por las montañas imponentes del parque natural del mismo nombre, unos farallones presididos por el codiciado Anboto (1.337 metros), el pico que hace relucir los ojos de los montañeros de la región. Oculta en ese monte vive la diosa Mari, una de las figuras más potentes de la mitología euskaldún.
En el entorno misterioso del oratorio, bañado por las mañanas por una niebla espesa que suele desenredarse con el calor del sol, hay una gran piedra muy pulida por el paso de los eones que popularmente se conoce como “el meteorito” o tximistarri (piedra de rayo), como se le llama en euskera. Aunque los científicos no creen que se trate de una roca llegada del espacio, sino un conglomerado de pudinga, un tipo sedimentario. Pero la potencia de la transmisión oral vence a menudo a las conclusiones de los expertos.
Para llegar al templo hay que caminar por en sendero pavimentado y esquivar la citada roca. Pero atención, porque hay quien se detiene deliberadamente frente a ella. Dicen los usos y costumbres que la persona que desee encontrar pareja deberá deambular en torno a ella tres vueltas en el sentido de las agujas del reloj. Y después de cumplido el rito, solo habrá que esperar a que mágicamente aparezca la media naranja. Versión ancestral de las apps de citas.

Vaya con cuidado, sin embargo, quien acuda a Urkiola con esas intenciones y no se equivoque en la dirección del giro. Si en lugar de caminar en sentido dextrógiro lo hace en levógiro (hacia la izquierda), obtendrá el resultado diametralmente opuesto y la cosa ya no tendrá remedio. Soltero de por vida.
El santuario de Urkiola es históricamente reciente. Se comenzó a construir en 1899 en estilo neomedieval. Pero desde siempre ha habido templos en el mismo lugar. De hecho, el campanario cuadrado es anterior. Y antes (desde el siglo XIII) había habido una ermita dedicada a san Antón. Y antes… era un lugar de ritos paganos. De hecho, es conocido que las brujas han tenido siempre querencia por las montañas de Urkiola, y acudir al preciso lugar donde se halla el templo servía para completar el rito de “desembrujarse” y así abandonar los brazos del Diablo.
El lugar tiene una potencia paisajística y telúrica que refuerzan –ahora sí– los científicos, que aseguran que se halla en el centro geográfico del País Vasco y, además, en la divisoria de aguas. Cuando llueve, una parte de la precipitación se desliza desde la cresta hacia el mar Cantábrico y la opuesta, hacia el Mediterráneo.
El templo tiene un aspecto extraño, pues se derribó la iglesia precedente sin haber terminado la actual. Cuando los fondos para alzarla se acabaron, se tuvo que cerrar la nave de manera precipitada, de ahí que se considere un templo inacabado, aun cuando está decorado por dentro y acoge oficios en las fechas señaladas.
En el entorno boscoso de Urkiola hay otros oratorios a los que la tradición popular otorga poderes sobrenaturales: en la ermita de Santa Apolonia hay una fuente que cura el dolor de muelas. Eso sí, hay que sorber un buche y mantenerlo en la boca mientras se dan, de nuevo, tres vueltas alrededor de la capilla. No se dice nada sobre el sentido correcto del giro. Al acabar hay que escupir el líquido.
Cómo llegar
Se tengan caries, problemas amorosos o afección por el maligno o no, la visita a Urkiola es un regalo para los sentidos. El santuario se halla a 20 minutos en coche de Durango tomando la carretera BI-623 o desde Vitoria, por la N-240 empleando 35 minutos.

