La ciudadana británica Kelly Wickramasuriya sostiene que establecerse en España con 65 años resulta una equivocación, puesto que en esa etapa se es muy mayor para aprovechar al máximo la nación.
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Si bien anteriormente los individuos de mayor edad aguardaban a terminar su vida laboral para deleitarse en España, actualmente los grupos más jóvenes contemplan la alternativa de posponer su experiencia en este país.

Kelly Wickramasuriya, británica en España

España dispone de una población extranjera extensa y en constante expansión, que rebasa los nueve millones de personas nacidas fuera de sus fronteras. Los residentes internacionales aprecian especialmente el tiempo, el sistema sanitario público, la cultura, la gastronomía y el sentimiento general de protección.
Para gran cantidad de hogares, trasladarse al extranjero constituye una posibilidad de asegurar un porvenir más sólido para su descendencia. Urbes tales como Málaga, Valencia, Madrid o Barcelona lideran las clasificaciones de bienestar debido a factores sumamente favorables.

Resulta comprensible, por consiguiente, que España constituya uno de los lugares favoritos tanto para disfrutar del tiempo libre como para asentarse tras concluir la vida laboral. La localización de un retiro bajo el sol por parte de jubilados británicos, alemanes y daneses —así como de otros países del norte de Europa— arrancó al terminar los años noventa y continúa vigente hoy en día.
No obstante, esta inclinación comienza a transformarse. Mientras que anteriormente solían ser los adultos mayores los que aguardaban a jubilarse para gozar de España, en la actualidad los grupos de menor edad ponen en duda la obligación de retrasar el bienestar. Un número creciente de jóvenes sostiene que no es preciso aguardar a la vejez para trasladarse, ejercer el teletrabajo y deleitarse con las costumbres mediterráneas.
Numerosas personas consideran, erróneamente, que es preciso consagrar su existencia completa a acumular fondos para la jubilación con la intención de gozarlo más adelante.
De esta manera lo describe la británica Kelly Wickramasuriya, viajera digital y generadora de contenido en sus plataformas sociales. “La gente que viene a España para retirarse a los 65 años lo entiende todo mal, de verdad. Mucha gente, especialmente de Inglaterra, pasa toda su vida esperando a cumplir esa edad para poder hacerlo. Y no tienes que esperar hasta los 65. Puedes hacerlo ahora mismo”, asegura en una de sus publicaciones de vídeo más actuales.
“Muchos creen, de forma ingenua, que deben dedicar toda su vida a ahorrar para una pensión con la idea de disfrutar después. Pero entonces ya eres demasiado mayor para disfrutarlo de verdad”, añade.
La joven sostiene que recorrer el mundo y acumular vivencias durante la juventud no solo permite sacar provecho de la vitalidad, el bienestar y el interés propios de ese ciclo vital, sino que además promueve la integración cultural, el dominio de lenguas y la formación de vínculos sociales y laborales. Ante la visión convencional de “vivir para jubilarse”, cada vez más personas de corta edad optan por gozar del instante, evidenciando que el bienestar no tendría que ser un beneficio postergado, sino una determinación del presente.

