Tiendas centenarias para viajar en el tiempo en Barcelona
Historia
Sitios con historia centenaria, decoración original y un legado familiar que se transmite por generaciones

La pastelería Estrella tiene más de 200 años de vida, en la calle Nou de la Rambla, 32, Barcelona.
Hay una Barcelona que pareciera estar oculta tras capas y capas de tiendas de franquicias y negocios con poco de local. Es una Barcelona que muestra una versión que cualquier visitante querría conocer, esa que se ha resistido al paso del tiempo y los cambios. Y es la de los comercios históricos centenarios, legados familiares que han pasado de generación en generación en edificios cuya arquitectura y decoración nos llevan a viajar en el tiempo.
Te recomendamos algunos lugares que son una oda a esa Barcelona que creemos oculta, cuando la realidad es que está a simple vista y, en muchos casos, en los barrios más visitados de la ciudad. Sitios que han sido testigos de una ciudad en constante cambio pero que aún así han logrado mantenerse en el tiempo.
Sitios que han sido testigos de una ciudad en constante cambio pero que aún así han logrado mantenerse en el tiempo
Barri Gòtic (Baixada de la Llibreteria, 7)
Cereria Subirà

Es una de las tiendas más antiguas de Barcelona. Fue fundada en 1761 por el artesano Jacint Galí. Después de la Guerra Civil, en 1939, pasó a manos del fabricante Vic Paulí Subirà, hasta el día de hoy, cuyos descendientes llevan adelante el negocio.
Ubicada a unos pasos de la plaza de Sant Jaume, es uno de esos comercios que se convierten en un espectáculo: el mobiliario antiguo, les escaleres dobles de estilo barroco, a los que se le suman los colores, olores y texturas de las distintas velas.
Barri Gòtic (calle del Vidre, 1)
Herboristeria del Rei

En el corazón de Barcelona, en plena plaza Real, uno de los puntos más transitados de la zona, existe un lugar que lleva los últimos 200 años vendiendo de hierbas y plantas naturales. La Herboristeria del Rei fue fundada en 1818. En su títul está el de ser la más antigua de Catalunya y uno de los negocios históricos de la ciudad. El espacio fue incluso proveedor de la Casa Real, cuando Isabel II eligió a su fundador, Josep Vilà, como responsable de la herbolisería real.
Se venden plantas medicinales, cosmética natural, alimentación ecológica y aceites esenciales (entre otras), pero también posee una maravillosa decoración en estilo ochocentista e isabelino: las pinturas del techo al fresco, las paredes, las galerías y la fuente central de mármol.
El Raval (calle Nou de la Rambla, 32)
Pastelería La Estrella

Esta pastelería es la más antigua de Barcelona, consiguió sobrevivir a las transformaciones de una ciudad viva. La Estrella fue fundada en 1825, y está declarada local emblemático de la capital. Hace poco más de un año, una joven pastelera llamada Anna Campos tomó el traspaso de este mítico establecimiento. Como tantos vecinos le tenía un cariño especial, pero en su caso había una nota extra: en La Estrella había tenido su primer trabajo, mientras terminaba sus estudios.
El sitio conserva el mobiliario antiguo, carpintería modernista y encimeras de mármol. Además, muchos de los productos que se ofrecen al público son cocinados en un horno de 150 años.
El Raval (calle de Sant Pau, 65)
Bar Marsella

Un bar con más de 200 años de antigüedad, puente entre personajes de la antigua Barcelona y la del presente: Salvador Dalí, Pablo Picasso y Ernest Hemingway fueron clientes asiduos del Marsella, y en 2023 Rosalía y Rauw Alejandro rodaron aquí gran parte del videoclip de la canción Vampiros.
En 2013 anunciaron que cerraría sus puertas, porqué el propietario del local, que tiene alquildo, quiso ponerlo a la venta. José Lamiel está a cargo de este bar, y se encontró con la imposibilidad de renovar el alquiler. La noticia movilizó a los vecinos y clientes habituales que no querían que el bar desapareciera. Tras una negociación, el Ayuntamiento lo compró para salvaruardarlo, y José sigue estando al mando del lugar.
Barri Gòtic (calle del Pi, 16)
Chocolates Fargas

Los primeros registros que se tienen de esta chocolatería datan de 1827. Pero no fue hasta 1887 cuando Josep Fargas se convirtió en el propietario. La chocolatería continuó en la familia hasta 1985, y luego quedó en manos de tres trabajadores de confianza que habían estado durantes muchos años con los Fargas. En 2016 debió trasladarse unos metros de su ubicación original. Pero se restauró para cuidar cada detalle, con el fin de preservar el alma del lugar y el trabajo artesanal de los productos.
Barri Gòtic (C/ del Call 2)
Sombrerería Obach

Una de las esquinas más concurridas del barrio Gótico no pasa desapercibida para nadie: exhibe estanterías repletas de sombreros, gorras y boinas en mil formas, colores y texturas. La sombrerería Obach fue fundada en 1924 por José Obach, y hoy es atendida por la cuarta generación de la familia.
En 2024 recibió el premio a Mejor Comercio Emblemático, otorgado por el Ayuntamiento de Barcelona. Además de honrar la tradición y reinventarse con el paso del tiempo, mantiene su estética modernista original, conservando el patrimonio arquitectónico de Barcelona.
El Born (calle de la Princesa 11)
El Rei de la Màgia

Este espacio es el más curioso y particular de todos. El Rei de la Màgia es la boutique más antigua del mundo en su campo que aún sigue en funcionamiento. Se trata deun comercio especializado en artículos de magia. Abrió sus puertas en 1881 y su fundador fue el mago profesional Joaquín Partagás. Desde su apertura continúa atendiendo en el mismo lugar, donde además de vender artículos de magia e ilusionismo, ofrecen cursos para adultos y niños, y realizan festivales y espectáculos.
El Raval (La Rambla, 97)
Casa Beethoven

Es la tienda más antigua de la Rambla. Casa Beethoven fue fundada en 1880 y es un refugio para todos los amantes de la música: allí se pueden encontrar más de 70 mil partituras de distintos géneros, libros especializados y objetos musicales. El local conserva parte de su decoración original, lo que da la sensación de estar haciendo un viaje en el tiempo: muebles antiguos de madera y estrechos pasillos con estanterías repletas de notas musicales.
Barri Gòtic (calle de Santa Anna, 27)
Guantería Alonso

En 1905 la familia Muñoz Barrera abrió las puertas de este establecimiento, 68 años más tarde pasó a manos de la familia Alonso, quienes eran conocidos fabricantes de guantes de piel de calidad.
Hoy, la Guantería Alonso es atendida por la tercera generación de la familia, y sigue ofreciendo guantes, gorros y abanicos, entre otros complementos. Sirvió de inspiración al escritor Carlos Ruiz Zafón, quien contó que iba allí de niño para acompañar a su abuela, y por eso decidió que el piso del protagonista de La sombra del viento fuera justo encima de la guantería, que en la historia es una librería.
Además de sus productos únicos, también llama la atención el estilo modernista de principios del siglo XX. Podemos verlo tanto en la fachada como en el interior de la tienda, donde hay armarios con diseños florales tallados a mano.