Dentro del mundo animal, existen una gran cantidad de mitos o creencias ampliamente secundadas. A menudo, estas informaciones se van difundiendo, muchas de estas veces entre generaciones, y llegamos a la actualidad sin tener del todo claro cómo tratar con nuestra mascota. Y esto sucede mucho dentro de la alimentación, donde no existe un consenso sobre qué alimentos están contraindicados y cuáles no.
Uno de esos productos es el aceite de girasol, que a pesar de ser de calidad, no “triunfa” entre las personas adultas. Aún así, Neus Candela, veterinaria y experta en nutrición animal, nos aclara cuál es la realidad realmente. “Todos lo demonizan, pero es la fuente más rica y accesible de ácido linoleico, un omega 6 esencial, porque el cuerpo no lo puede fabricar”, explica Neus en su propio 'post'.
“Cuando llega el invierno, se convierte en un producto esencial para los animales”
El principal problema puede llegar cuando, como siempre, se producen excesos y se mantiene sin un equilibrio entre los demás nutrientes. “Sin ácido linoleico suficiente ves piel seca y descamada, pelaje sin brillo, heridas que no cicatrizan, infecciones de piel, problemas reproductivos, etc”, explica Neus. Y aunque es cierto que el omega 6 inflama, lo más difícil e importante será encontrar ese punto intermedio, en el que tampoco dañemos a nuestra mascota.
Los veterinarios recomiendan el aceite de girasol para dietas bajas en grasa
Este ácido linoleico es esencial que exista dentro del cuerpo de nuestros animales, y no lo producen, así que el aceite de girasol se convierte en nuestro mejor aliado. Todo ello deberá estar siempre supervisado por un profesional de la nutrición animal, para no dañarles tampoco. “Todos repiten que el omega 6 inflama, pero sin él no hay integridad de membranas celulares ni barrera cutánea funcional. El problema no es el aceite, es no saber equilibrar ratios”.
“Si una dieta incluye aceite de girasol, para de cuestionarlo y respétalo”
Este tipo de mitos alrededor de algunos alimentos solo perjudica a la alimentación más completa de los animales. Sucede no solo con el aceite de girasol, sino con el huevo también, por ejemplo. Un alimento que se trata de una gran fuente de proteína, con un alto valor biológico para ellos. Pero de igual manera, no todo vale, y hay que seguir algunas precauciones.
El problema asociado al huevo está relacionado con la biotina, que solo aparece cuando existe un consumo prolongado de la clara cruda. La solución, por tanto, es bastante sencilla: los huevos cocidos. Además, varios estudios de nutrición canina observan que la digestibilidad del huevo cocido es del 90% en animales, siendo un producto perfecto para darle energía y vitalidad a tu perro.
Durante los días de Navidad, lo normal es que aún surjan más dudas acerca de la alimentación de los animales. Déjate guiar siempre por el consejo de los profesionales, tal y como explica Neus Candela. El aceite de girasol, por ejemplo, cumple una función importante en nuestro animal, así que solo debemos saber cómo administrarla.

