Mascotas

Paula Calvo, antrozoóloga: “Los gatos forman vínculos de apego comparables a los de un bebé con su figura de referencia”

Comportamiento felino

La experta en las relaciones entre humanos y animales aclara algunos tópicos que siempre se han tenido sobre los gatos

Paula Calvo, antrozoóloga: "El entorno tiene más impacto en el estrés de un gato que la cantidad de juguetes que tenga"

Paula Calvo, antrozoóloga: “Los gatos forman vínculos de apego comparables a los de un bebé con su figura de referencia”

Paula Calvo, antrozoóloga: “Los gatos forman vínculos de apego comparables a los de un bebé con su figura de referencia”

Getty Images

Cada vez que alguien de nuestro entorno más cercano acoge a un gato como mascota seguro que se harta de escuchar siempre lo mismo. “Los gatos van a su bola”, “los gatos no te cogen cariño”, “te va a arañar todo”. Al margen de dejar tranquila a la gente, hay una serie de tópicos sobre los felinos que cada vez están más obsoletos. La antrozoóloga Paula Calvo ha aclarado varios de ellos.

La experta en las relaciones entre seres humanos y animales fue una pionera en su momento. Se convirtió en la primera mujer doctorada en Antrozoología, y eso le abrió todo un mundo de posibilidades, así como una cuenta en Instagram. Gracias a sus conocimientos, los 175.000 seguidores que acumula agradecen su sabiduría en cada publicación. En una de las últimas que ha subido, ha comentado cómo la ciencia está poco a poco echando atrás ciertos comportamientos felinos.

El primero de ellos es uno de los más obvios cuando se habla de los gatos: “Durante años describimos a los gatos como animales independientes, distantes o poco interesados en el vínculo. Como si convivieran con su tutor solo por comida y refugio. La ciencia actual muestra que no es desinterés. Es una forma distinta de relacionarse, mucho más sutil de lo que supimos leer”. Dicha afirmación está respaldada por estudios científicos como el llamado 'Attachment bonds between domestic cats and humans', publicado en 2019 y que llegó a la conclusión que “los gatos muestran una capacidad similar para la formación de vínculos afectivos seguros e inseguros hacia los cuidadores humanos, tal y como se ha demostrado anteriormente en niños y perros”. El segundo tópico es el de “no escuchan”: “Reconocen su nombre y lo distinguen de otras palabras. Que no siempre respondan no significa que no hayan entendido”.

Los gatos nos entienden cuando les hablamos

El tercer tópico es aquel que dice que no entienden lo que se les dice, especialmente relacionado con el tono de la voz: “Los gatos procesan la voz humana a un nivel sorprendentemente complejo. Diferencian tonos amables de neutros, reconocen voces familiares y detectan cambios emocionales en la entonación”. Relacionado con ello, Calvo añade que “pueden asociar palabras específicas con objetos, acciones o rutinas cotidianas”, aunque “su vocabulario es limitado”.

Uno de los tópicos desmentidos que más pueden sorprender al público general es el del apego: “Los gatos forman vínculos de apego comparables a los de un bebé con su figura de referencia. No buscan agradar ni obedecer. Se vinculan porque se sienten seguros. El vínculo no se rompe porque no reclamen atención constante”. La antrozoóloga también hace referencia a la capacidad intelectual que poseen: “Los gatos saben que existes aunque no te vean. Recuerdan personas, lugares y experiencias pasadas, aprenden observando a otros y pueden aplicar conceptos simples a situaciones nuevas”.

En cuanto a su forma de parpadear, la doctora Calvo aclara que “no es casual ni 'mono'. Es una señal clara de confianza y vínculo emocional. Cuando lo haces tú, refuerzas la relación y aumentas su sensación de seguridad”. Por último, la experta en las relaciones entre humanos y animales explica que “amasar, ronronear o traer 'regalos' no son conductas aleatorias ni caprichosas. Son formas de regular emociones, recordar estados de seguridad tempranos y reforzar el vínculo con su tutora”.