Pilar Guerrero, etóloga felina: “Que tu gato entienda que no va a recibir contacto físico que él no ha pedido es uno de los mayores indicadores de bienestar que podemos darle”
Comportamiento felino
La experta en gatos aclara algunos conceptos erróneos sobre las caricias a los felinos
Pilar Guerrero, etóloga felina: “Que los gatos crezcan habiendo sido forzados a que se queden tranquilos mientras les hacemos cosas que no quieren no es bueno”

Los propios gatos suelen indicar con sus gestos cuándo necesitan contacto físico de nuestra parte
Los gatos son animales especiales. No podemos esperar de ellos el mismo comportamiento que el de un perro. Prefieren tener su propio espacio y tener más independencia. Pero eso no significa que no quieran saber nada de nosotros. Al contrario, somos una parte fundamental de su bienestar. No obstante, debemos comprender ciertas cosas para tener una relación óptima.
Una de ellas está relacionada con el contacto físico. Existe la concepción de que a los gatos no les gusta. Pero lo que realmente sucede es que tienen que ser ellos los que den el paso. Con su lenguaje corporal nos dicen cuándo les hace falta. La etóloga felina Pilar Guerrero, en su cuenta de Instagram, ha dado más información al respecto.
En el vídeo que muestra se ve a un gato lanzándose hacia su dueña cada vez que aparece por la puerta. Da igual que esté encima del mueble o que la chica esté haciendo algo. El felino se tira buscando sus caricias. “La mejor forma en la que nos aseguramos de que la interacción con un gato no simplemente es permitida por él, sino que es disfrutada, es que es el mismo gato quien empieza la interacción con nosotros”, dice Guerrero por encima de la escena.
Que un gato no te muerda cuando lo acaricias no significa que le guste
Continuando con el vídeo que enseña de ejemplo, la etóloga felina dice que es un ejemplo perfecto de que el gato está disfrutado de esa interacción. También aprovecha para aclarar que “no es lo mismo que un gato te permita darle caricias a que las disfrute”. Ya en el texto, se extiende un poco más sobre esta afirmación: “Es un error pensar que, por el mero hecho de no recibir un mordisco o un bufido, automáticamente significa que ha disfrutado de esa caricia tanto como tú”.
Para finalizar, la experta en el comportamiento de los felinos acaba con una frase que debería ser clave a la hora de criar a nuestra mascota: “Que tu gato entienda que no va a recibir contacto físico que él no ha pedido es uno de los mayores indicadores de bienestar que podemos darle”.
Estas declaraciones de Pilar Guerrero van en consonancia con lo que afirma otra experta en animales: Paula Calvo, doctora en Antrozoología. Esta estudiosa de las interacciones humano-animales afirma que ”no todo gato que se acerca quiere que lo acaricies. Muchas veces confundimos proximidad con disponibilidad. El gato se acerca y automáticamente extendemos la mano, sin observar qué está haciendo realmente con su cuerpo”.
