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“Mi perro se porta bien, pero en la calle tira y se agobia”: por qué ocurre y cómo ayudarle a pasear más tranquilo

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La veterinaria Chris Giribets, experta en etología, adiestramiento y educación canina y felina, explica que el buen comportamiento en casa no siempre se tiene que traducir en calma en la calle

Consultorio Peludos. 

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Bienvenidos al consultorio de Peludos. En este espacio, veterinarios, educadores y especialistas en comportamiento animal responden cada semana a las dudas de nuestros lectores. Aquí encontrarás respuestas prácticas y recomendaciones pensadas para mejorar la convivencia y el bienestar de los animales. ¿Tienes preguntas sobre tus peludos? Envíanoslas a [email protected] y los expertos las resolverán.

Pregunta: Mi perra tiene muy buen comportamiento, pero en los paseos tira mucho y la veo ansiosa, me gustaría saber qué puedo hacer para que vaya más relajada.

La veterinaria Chris Giribets, con 17 años de experiencia y experta en etología, adiestramiento y educación canina y felina, explica que el buen comportamiento en casa no siempre se tiene que traducir en calma en la calle. “Es habitual que los perros en la calle no estén tranquilos y vayan como locos en la calle”, apunta. No obstante, este problema tiene situación. 

El trabajo cognitivo tiene un efecto profundamente calmante para los perros. 
El trabajo cognitivo tiene un efecto profundamente calmante para los perros. Pixabay

En primer lugar, apunta, es un error común creer que al duplicar el tiempo de ejercicio se “curará” la ansiedad del perro en la calle. Sin embargo, la excitación en perros jóvenes es una energía que no se agota solo corriendo. “Si solo fomentamos el movimiento rápido, podemos estar involuntariamente enseñando al perro a vivir en un estado de alta activación, viendo la calle como una carrera constante hacia el agotamiento. La verdadera prioridad es el enriquecimiento mental”. 

El trabajo cognitivo tiene un efecto profundamente calmante, y utilizar el poder de la masticación y el lamido— actividades auto-gratificantes— tiene un impacto directo en el sistema nervioso. “Los juguetes rellenos de comida o snacks de larga duración en casa son herramientas esenciales porque consumen gran cantidad de energía mental y promueven la relajación de forma mucho más efectiva que el simple ejercicio físico”. 

El arte del autocontrol y la nueva comunicación

Según la etóloga veterinaria, gran parte de la ansiedad y el descontrol en la correa tiene su origen en una baja capacidad de autocontrol y tolerancia a la frustración. Por ello recomienda incorporar en la rutina ejercicios de habilidades de autocontrol como la espera antes de la comida o la calma antes de cruzar una puerta; prácticas que van más allá de comandos. “Son la base para establecer un nuevo idioma de entendimiento con tu perro, fortaleciendo el vínculo”, explica. “Al mejorar la gestión interna de su energía, el paseo deja de ser una lucha y se convierte en una conversación. Nunca olvides que el paseo es, ante todo, el momento del perro: debe tener libertad para olfatear e investigar, pues esta es una necesidad etológica fundamental que promueve la calma”. 

El manejo de la correa y el refuerzo positivo

“La razón por la que el perro tira puede deberse a muchas razones subyacentes, incluyendo miedos, necesidad de rastreo, un objetivo concreto o la detección de olores interesantes”, apunta Giribets. Por ello, es esencial valorar la causa concreta que le está provocando al perro ese comportamiento. “La regla del manejo es: si tiras de mí, el paseo se detiene. Es decir, cuando tu perra tense la correa, simplemente detente y reanuda la marcha solo cuando el material se afloje y la perra esté tranquila. Es crucial entender que la correa es estrictamente una herramienta de control y seguridad, cuyo propósito es evitar situaciones de riesgos como atropellos, y no un canal de comunicación. La verdadera interacción se establece mediante las señales y comandos verbales”. 

Además, hay que recordar que “cuánto más corta la correa, mayor es la sensación de tensión, lo que a menudo incrementa el tirón”. Por tanto, la veterinaria recomienda utilizar una longitud adecuada que permita la exploración sin que se mantenga tensa de manera permanente. 

“La razón por la que el perro tira puede deberse a muchas razones subyacentes”, explica la veterinaria Gisbert. 
“La razón por la que el perro tira puede deberse a muchas razones subyacentes”, explica la veterinaria Gisbert. Pixabay

Finalmente, Gisbert subraya que cualquier proceso de aprendizaje debe apoyarse en el refuerzo positivo. “Los métodos de corrección, ya sean verbales o físicos, no enseñan conductas apropiadas, solo las inhiben temporalmente y pueden dañar el vínculo”, explica. En ese sentido, recomienda fijarse en los pequeños avances y reforzarlos de inmediato. “Si tu perra camina un solo metro con la correa floja, elógiala y prémiala. El refuerzo positivo es la única manera de enseñar la conducta y lograr que el paseo sea una experiencia agradable para ambos”. Además, advierte de que, cuando la ansiedad es intensa o el problema se mantiene en el tiempo, conviene pedir ayuda especializada. “Si tu perro manifiesta una ansiedad significativa o el problema persiste, es momento de buscar una valoración profesional”, apunta. “Un enfoque etológico y veterinario permite identificar la causa real del problema y diseñar un plan de modificación de conducta seguro y eficaz”.

Para esta respuesta se ha consultado con profesionales veterinarios y especialistas de la red de Pets & Vets. La información proporcionada se basa en criterios generales y recomendaciones orientativas. En ningún caso sustituye una consulta veterinaria personalizada, necesaria para valorar cada caso de forma individual, integral y clínica.