Elena Raffay, de desarrolladora de software a retratista de perros: “La adopción de mi perra Cloe fue el empujón para cambiar”
Amor canino
Su amor por los animales llevó a Raffay a cambiar de profesión y a dejar de ser desarrolladora de software para dedicarse al retrato de animales
Vanesa Romero, actriz y directora, sobre sus cuatro perros: “Son mi vida, mi familia y fueron mi apoyo mientras me recuperaba del covid”

Elena Raffay, retratista de animales.
Su amor por los animales y, en concreto, por su perra, Cloe, llevó a Elena Raffay a cambiar de profesión (y de estilo de vida). Hasta entonces, esta joven de 31 años de origen estadounidense y residente en Barcelona era desarrolladora de software, un trabajo que dejó para dedicarse a retratar perros. Un giro de 180 grados que, lejos de abrumarla, le está trayendo muchas alegrías.
Como no podía ser de otra manera, la protagonista de su primer cuadro ha sido su perra Cloe, una mezcla de bodeguera y podenco, de cinco años. Ella misma nos cuenta su historia.
Cuéntame cómo llegó Cloe a tu vida.
Es una perra de Lepe que había dado a luz a 11 cachorros, cinco de los cuales sobrevivieron y están en hogares de acogida en Catalunya. Cloe arrastraba traumas y estaba causando problemas, ya que trepaba por los muros y perseguía el coche de su madre de acogida cuando esta se iba a trabajar. Cloe necesitaba un hogar diferente, y nosotros queríamos dárselo. De entrada, mi pareja y yo la acogimos en febrero de 2024. Él y yo teníamos muchas dudas sobre adoptarla o no, pero, finalmente, decidimos hacerlo. Ya habíamos tenido otra perra de acogida antes.
¿Qué hizo a Cloe especial para que decidierais adoptarla?
¡Buena pregunta! Para mí, tiene un carácter casi humano y hemos conectado profundamente. Todo el mundo que la conoce dice que es distinta. Incluso mi madre, a quien no le gustan los perros, está enamoradísima de ella. Cloe tiene algo muy especial.

Cloe es una perra muy especial. Todo el mundo que la conoce dice que es distinta
¿Cómo viste el periodo de tiempo entre la acogida y la adopción?
Fue bastante difícil para mi pareja y para mí. Por una parte, queríamos mucho a Cloe, pero, por otro lado, no estábamos preparados para adoptarla, y por eso éramos voluntarios de acogida. En ese momento, yo trabajaba en una compañía tecnológica y viajaba mucho. Además, yo tengo familia en Estados Unidos y, mi pareja, en Egipto y Canadá, así que era difícil tener un perro en casa. A veces, la gente adopta un perro y no es lo que espera, porque supone mucho trabajo y un cambio importante. Sin embargo, cuando te acostumbras, es maravilloso.
¿Cómo fue el momento de adoptar a Cloe?
Cuando tomamos la decisión, ya estábamos muy convencidos y felices. Al principio, Cloe tenía mucha ansiedad y traumas de su vida anterior, y no podríamos dejarla sola. Era difícil compaginar eso con el trabajo, el gimnasio y otras actividades. Los primeros seis meses tenía que estar mi pareja en casa o yo, pero, poco a poco, fue mejorando la situación.
¿Necesitasteis ayuda de un profesional?
Cuando estaba de acogida, la protectora nos facilitó un adiestrador, y tuvimos una sesión con Cloe, pero luego, con esos conocimientos, paciencia y estar con ella, lo hicimos solos.

Este cambio personal vino acompañado de uno profesional: pasaste de ser desarrolladora de software a retratista de perros.
Sí. Cloe ha tenido mucho que ver. Yo llevaba tiempo pensando en dejar mi trabajo por varias razones, y la adopción de Cloe fue el empujón definitivo para hacerlo. En ese momento, no sabía a qué quería dedicarme, pero tenía ahorros, y podía dar el paso. Y quise retratar perros, empezando por Cloe.
¿Habías pintado antes?
Sí, de pequeña. En la escuela, me gustaba mucho pintar y, después de dejar mi trabajo, hice un curso de pintura semanal durante varios meses. Empecé dibujando a Cloe, y después a otros perros de la protectora Pon Una Patita En Tu Corazón, que también necesitaban una familia. Lo hago con acuarelas, y ya llevo entre 70 y 80 cuadros desde que empecé, en abril del año pasado. He pintado algún gato también, y estoy abierta a cualquier animal. Y ahora me están pidiendo que incluya algún humano en ellos.
Ahora retrato perros con acuarelas y estoy muy feliz
¿Cómo das a conocer tus pinturas?
A partir de pintar perros de esa protectora, alguien vio en mi perfil de Instagram (@arte.ecr), donde comparto mis retratos, una pintura mía y me contactó, porque una persona quería que hiciera un diseño para una camiseta. Yo nunca lo había hecho, pero me animé, y de ahí surgieron otros proyectos y entré en la comunidad perruna de Barcelona, que es maravillosa. Es gente muy amable y solidaria y me han ayudado a difundir mi trabajo. El amor por los perros es lo que también me está trayendo conexiones y oportunidades. A través de Instagram incluso he conocido a unas artistas de Gaza que también hacen retratos de mascotas y, con ese dinero, intentan sobrevivir en Gaza ahora mismo.
He conocido a unas artistas de Gaza que también hacen retratos de mascotas y, con ese dinero, intentan sobrevivir ahora mismo
¿Qué te ha aportado la pintura que no haya hecho el software?
Antes de nada, tengo una amiga que es coaching, y me ayudó en el cambio de trabajo. Me dijo que escribiera todo lo que querría en mi trabajo ideal. Para mí, tener más tiempo libre y no estar todo el día en casa con el ordenador, e involucrarme más con mi ciudad era esencial y, por suerte, ahora lo estoy haciendo. Llevo los retratos personalmente a la gente, si viven en Barcelona. Si no, los envío. Económicamente, este trabajo me aporta mucho menos que mi anterior trabajo, pero me hace muy feliz.
Explícame cómo es tu día a día con Cloe.
¡Maravilloso! No puedo imaginar mi vida sin ella. Es mi alma gemela. A partir de los seis meses de tenerla, todos los problemas desaparecieron y ahora estamos disfrutando mucho de ella.
Con esta experiencia tan buena, ¿adoptarías otra perra/o?
Ahora mismo, no tendría otro, pero, en un futuro, no lo descarto. Yo crecí en una granja en Estados Unidos, así que me crie con todo tipo de animales, pero, para la ciudad, prefiero un perro.

