“Aunque los gatos suelen quedarse cerca de casa cuando se escapan, algunos pueden alejarse hasta 2 km y volver solos”: un estudio muestra que estas excursiones los acercan a bosques, fauna protegida y zonas sensibles
Biodiversidad
Un equipo de la Estación Biológica de Doñana ha estudiado la capacidad de desplazamiento de los gatos, descubriendo que los más jóvenes y los que viven cerca de entornos naturales pueden alejarse hasta 2 kilómetros

Aunque los gatos suelen quedarse cerca de casa cuando se escapan, algunos pueden alejarse hasta 2 km y volver solos

Aunque los vemos merodear tranquilamente por nuestros jardines, los gatos domésticos esconden un lado aventurero sorprendente. Algunos jóvenes y curiosos felinos no se conforman con el barrio: pueden recorrer más de dos kilómetros, adentrándose en entornos naturales y acercándose incluso a especies salvajes protegidas, como el gato montés. Un reciente estudio de la Estación Biológica de Doñana, el primer análisis sistemático en la Península Ibérica sobre gatos que deambulan libremente, ha revelado cómo sus desplazamientos pueden tener impactos significativos en la fauna silvestre.
Hasta ahora, la información disponible sobre la movilidad de los gatos domésticos en España se limitaba a unos pocos individuos registrados por GPS o mediante radiotelemetría, y a datos indirectos obtenidos con cámaras trampa.
Esto dejaba vacíos importantes: no se conocían las distancias medias y máximas de penetración, la extensión real de sus áreas de campeo, ni como factores como la edad, el sexo o la proximidad a entornos naturales, influyen en sus recorridos. El nuevo estudio de Doñana ha permitido cubrir estos huecos mediante un seguimiento exhaustivo de 64 gatos durante varios periodos y localidades.

El objetivo fue explorar cómo los gatos domésticos se desplazan en distintos entornos de la Península Ibérica y qué factores condicionan su movilidad. Para ello, se equiparon 64 gatos con collares GPS que registraron su posición durante un promedio de 25 días por individuo, incluyendo tanto gatos con sueño como callejeros, de distintas edades y sexos, y que vivían en casas aisladas o no aisladas. Además, se midió la “naturalidad” del entorno para evaluar cómo influye en sus movimientos y se analizaron otros factores como la estación del año y el estado de esterilización.
Los resultados revelaron patrones sorprendentes. La mayoría de los gatos permanecía cerca de sus hogares, a menos de 50 metros en el 42% de las localizaciones, pero algunos realizaron desplazamientos impresionantes: un gato alcanzó más de 3 kilómetros desde su casa, y varios más superaros los 500 metros, adentrándose en hábitats naturales donde podían interactuar con especies salvajes como el gato montés.
De media, el área donde los gatos pasaban mayor parte del tiempo era de 1,6 hectáreas, mientras que las áreas máximas de desplazamiento podía alcanzar hasta 748 hectáreas. “Aunque los gatos suelen permanecer cerca de los lugares donde residen o se les proporciona comida, el hecho de que los gatos domésticos recorran frecuentemente distancias superiores a 500 metros desde sus hogares implica un gran potencial de impacto sobre la fauna silvestre”, indica Francisco Palomares, investigador de la Estación Biológica de Doñana.
Factores del desplazamiento
El análisis de los datos identificó la edad y el grado de naturalidad del entorno como los factores más importantes que condicionan su movilidad. Los gatos jóvenes y aquellos que vivían en zonas rurales o seminaturales eran los que más ampliaban sus áreas de campeo y recorrían distancias más largas, sobre todo durante el apareamiento. Por el contrario, otras características como el tipo de vivienda, el paseo del gato o el estado de esterilización no mostraron un efecto importante sobre sus desplazamientos.

Estos hallazgos tienen implicaciones importantes para la conservación. Aunque muchos gatos se mantienen cerca de sus hogares, un porcentaje relevante se encuentra en áreas naturales, aumentando el riesgo de depredación sobre la fauna local, competencia con especies protegidas o hibridación con gatos monteses. Conocer cómo, cuándo y dónde se mueven los gatos domésticos permite proponer medidas y una conservación más efectiva, desde la creación de zonas de exclusión alrededor de las áreas protegidas hasta campañas de tenencia responsable y control de gatos.
En conjunto, estos datos ofrecen una visión detallada de la ecología espacial de los gatos domésticos en la Península Ibérica. Revelan no solo su sorprendente capacidad de exploración, sino también cómo factores como la edad y el entorno condicionan sus movimientos, mostrando el potencial impacto de estos felinos en la fauna y la biodiversidad local


