Sociedad

“Si es negro y grande, olvídate, es invisible en la protectora”: el ‘síndrome de los perros negros’ les condena a no encontrar familia

Adopciones

Estos animales se adoptan menos por razones como la superstición o la falsa creencia de que son más agresivos que los de un color más claro

En la ficción, el estereotipo de perro malvado o agresivo casi siempre ha estado representado por animales de color negro

En la ficción, el estereotipo de perro malvado o agresivo casi siempre ha estado representado por animales de color negro

Unplash

Según los datos del último informe ‘Él nunca lo haría’ de la Fundación Affinity, en España los refugios acogieron más de 173.000 perros y 118.000 gatos, la cifra más alta de los últimos cinco años. Al menos, la mitad de los perros (el 52%) y casi la mitad de los gatos (49%) fueron adoptados y encontraron un nuevo hogar. Aún así, aún hay miles de animales en refugios de todo el Estado esperando la oportunidad de tener una familia.

En las protectoras hay cierta sabiduría a la hora de calcular las posibilidades que tiene un perro de salir adoptado. Influyen la raza, el tamaño, la edad, el sexo y también el color. “La gente se interesa más por los perros de color claro. Si entra un galguito blanco, ya sabes que tendrá muchas opciones, o un atigrado color canela, pero si entra uno negro, lo tiene más complicado, independientemente de los tamaños, que ya si es negro y grande, olvídate, es invisible”, asegura Alma González, responsable de la protectora Animales con un nuevo rumbo (ACUNR) que aún recuerda, por ejemplo, cuando llegaron a tener cinco galgos, todos negros, esperando ser adoptados.

La protectora llegó a tener cinco galgos, todos negros, esperando a ser adoptados. 
La protectora llegó a tener cinco galgos, todos negros, esperando a ser adoptados. Unplash

González verbaliza algo para lo que, hasta el momento, no existe una explicación científica. Entre las hipótesis está la de que el color negro culturalmente se ha asociado a lo maligno, a lo negativo, una creencia que también ha alimentado el cine y la literatura, donde el estereotipo de perro malvado o agresivo casi siempre ha estado representado por perros negros. “Es cosa más de los humanos que de los animales”, sentencia González, que recalca que en su protectora no han tenido más problemas con animales de este color. 

Eso sí, una revisión sistemática llevada a cabo por el doctor en Psicología Marcos Díaz Videla de la Universidad de Flores (Argentina) concluyó que influyen más otros factores, como la edad o la pureza de la raza, y que este síndrome del perro negro “no se manifiesta de manera universal y directa, sino más bien, de manera regional y secundaria”.

Si entra un galguito blanco, ya sabes que tendrá muchas opciones

Alma González

Responsable de la protectora Animales con un nuevo rumbo (ACUNR)

Dificultades en la comunicación

Los perros cuentan con diferentes tipos de señales —visuales, olfativas, táctiles y auditivas— para comunicarse entre sí y con los humanos. Algunos ejemplos de estas pequeñas señales pueden ser gestos, cambios de postura, miradas (las visuales) o ladridos y gruñidos (en el caso de las acústicas) y se relacionan con el estado interno del animal y con su intención social.

Además, hay que tener en cuenta que su visión es distinta a la de los humanos, ellos ven en una gama cromática que se mueve entre el amarillo, el azul y el gris, pero, a cambio, son más sensibles a la hora de percibir movimientos.

Les cuesta más diferenciar los gestos en un perro negro que en un perro color canela, por ejemplo, o un perro clarito

Nacho Perales

Educador canino y responsable de Garra libre

Esto influye en cómo el resto de perros perciben las señales, principalmente las visuales, que emiten los perros de color negro. “Les cuesta más diferenciar los gestos en un perro negro que en un perro color canela, por ejemplo, o un perro clarito”, asegura Nacho Perales, educador canino y responsable de Garra libre

Ante esto, puede darse el que los perros más oscuros necesiten modificar su comunicación. “Muchas veces lo que ocurre es que los perros negros necesitan decir las cosas muchísimo más claras porque no las han entendido. Necesitan insistir más y decirlo muchas veces para que se entienda”, señala Perales. Esto puede hacer que en un primer momento estos perros sean algo más inseguros, aunque Perales asegura que no tiene nada que ver con la agresividad. “A veces solo necesitan un poco más de tiempo y más claridad”, explica.

Tiempo y claridad fue justo lo que les dio el fotógrafo Fred Levy que, tras escuchar hablar del síndrome del perro negro en un pipican, tuvo la idea de ‘The Black Dogs Project’, en la que retrata perros negros, primero de familias que contactó a través de Facebook, y más tarde de refugios para ayudarles en su adopción. Finalmente, el proyecto concluyó con la publicación de un libro que cuenta las historias de algunos de ellos y deja claro algo que cualquier tutor de un animal de estas características sabe: Los perros negros son tan fotogénicos como los demás.