Motor

Un mecánico alerta sobre el riesgo de mezclar anticongelantes: “Los químicos reaccionan de manera adversa; pueden tapar los conductos del del motor”

Mantenimiento el coche

La combinación de diferentes tipos de refrigerante puede obstruir el sistema de enfriamiento y generar daños en el motor

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Cuidado con mezclar anticongelantes

Cuidado con mezclar anticongelantes

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Uno de los errores más comunes, y hasta peligrosos, que muchos conductores cometen al intentar cuidar su vehículo es mezclar diferentes tipos de anticongelante. Aunque a simple vista todos parezcan cumplir la misma función, su composición química varía y, al combinarse, puede provocar efectos adversos graves en el sistema de refrigeración del motor.

Así lo ha explicado el especialista de la cuenta Mecaniconsejos en un vídeo en TikTok, donde advierte de forma clara: “Realmente lo que puede suceder es que los químicos de un anticongelante verde y un anticongelante rojo o naranja son de diferente composición, y al mezclarlos reaccionan de manera adversa”. Este tipo de reacción no sólo impide que el refrigerante cumpla su función, sino que, según el mecánico, “se forma una sustancia tipo gelatinosa, reaccionando que todos los conductos internos de enfriamiento del motor se tapen”.

Esta explicación coincide con los datos técnicos recogidos por American MFG Co., fabricante de productos químicos para automoción, que confirma que los anticongelantes verdes -basados en tecnología IAT (Inorganic Additive Technology)- y los naranjas -de tipo OAT (Organic Acid Technology)- tienen fórmulas completamente distintas, y al juntarlos pueden crear una solución ácida que corroe componentes internos del sistema de refrigeración.

Cuando estos líquidos incompatibles se mezclan, además de la corrosión, se genera una reducción de la vida útil del anticongelante, formación de depósitos y lodo en el radiador, y una pérdida considerable en la capacidad de enfriar el motor.

Según American MFG Co., esta reacción puede provocar “una sustancia parecida a un gel que puede obstruir el radiador y los componentes del sistema de refrigeración de tu vehículo”, lo que puede llevar al sobrecalentamiento del motor. Y como bien saben quienes han tenido que pagar por una reparación de este tipo, el coste puede ser considerable: desde simples limpiezas hasta la sustitución completa del sistema.

Además, al mezclarse, los distintos aditivos pierden efectividad. El anticongelante verde, por ejemplo, contiene silicona y fosfatos que protegen metales como el cobre y el acero. En cambio, el naranja trabaja mejor con aluminio y otros metales modernos. Combinarlos no sólo anula esos efectos beneficiosos, sino que también complica el diagnóstico posterior. “El problema es que al crear una mezcla desconocida, el mecánico tendrá más dificultades para encontrar la raíz del fallo”, explican desde la empresa química.

Mezclar anticongelantes puede parecer una solución rápida, pero sus consecuencias pueden ser lentas, costosas y difíciles de revertir. La prevención, una vez más, es el mejor mantenimiento para cualquier motor.

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