Toni Bou, 38 veces campeón del mundo de trial: “Un agente me reconoció y me perdonó una multa de tráfico, pero después me sentí avergonzado”
VIP sobre ruedas
Como curiosidad, el laureado piloto explica que ”“Siempre repito la ropa interior con la que he ganado una carrera y nunca más me vuelvo a poner aquella con la que he perdido”

El piloto Toni Bou sostiene uno de sus trofeos

Nada más y nada menos que 38 títulos mundiales de trial -repartidos por igual entre las especialidades Indoor y Outdoor- atesora el campeón motociclista más laureado de la historia. Toni Bou admite que a diferencia del trial, donde la técnica prima a la velocidad, cuando se pone al volante de un coche le gusta ir deprisa, pero solo en circuito. Para la carretera prefiere su furgoneta, la prudencia y los viajes largos con “paraditas”.
Pasas media vida en la carretera entre competiciones, entrenamientos... ¿Aún disfrutas conduciendo?
Muchísimo. De hecho, echo de menos si estoy algún tiempo sin conducir. En los viajes, cuando vamos a alguna carrera, siempre procuro conducir algún rato y turnarme al volante con la gente del equipo porque no soporto ir todo el tiempo de pasajero. Me suelo poner un poco de límite en los viajes largos.

¿Fuiste un conductor precoz, como tantos pilotos?
La verdad es que sí. Antes de cumplir los 4 años ya me había subido en una moto y antes de los 18 había conducido por varios circuitos en Italia con la gente de Beta; así que en cuanto tuve la edad reglamentaria me saqué el carnet. Lo curioso es que tengo un recuerdo agridulce de ese momento porque justo cuando llevaba tres días de carnet un tipo se saltó un stop, impactó frontalmente contra mí y me dejó seis meses sin mi flamante coche recién estrenado.
Ese incidente me marcó en el sentido de darme un baño de realidad sobre los riesgos de la carretera. Han pasado veinte años y esa lección la tengo muy presente cada día. Como no tenía mi coche le cogí el gusto a conducir la furgoneta de mi padrem, y hasta hoy que ya no me he bajado de una.
Cogí el gusto a conducir la furgoneta de mi padre, y hasta hoy que no me he bajado de una”

Entonces eres más “furgonetero” que “cochero”...
A ver tengo un Type R fabuloso que me cede Honda y que me encanta. Es bonito, potente, tecnológico, deportivo... Pero es verdad que lo uso para acudir a actos sociales, ir con mi pareja o utilizarlo en momentos más formales. Normalmente, me desplazo más en furgoneta porque es de esas compartimentadas y detrás llevo siempre la moto, la bici y los trastos y me resulta más útil para ir a entrenar. De todos modos, para moverme por Andorra en el día a día y para hacer recados suelo ir en un scooter de Honda que es lo más práctico.

La gente tiene una idea muy equivocada de los trialeros pensando que no sabéis ir rápido cuando es todo lo contrario; la gente del trial soléis ir muy deprisa cuando bajáis de la moto...
Es verdad. Supongo que porque el trial se asocia más con el equilibrio y la técnica que con la velocidad pura. El trial es una disciplina muy completa y lo cierto es que a mí me gusta también correr en coche, pero siempre en circuito y, de hecho, cuando tengo la ocasión de hacerlo lo disfruto mucho. En la carretera, sin embargo, soy muy prudente y muy consciente de lo que representa ponerse al volante. ¡Fíjate que hace tres años que no me llega ni una multa de aparcamiento!
Y alguna te habrán perdonado por ser quien eres...
En una ocasión, no lo voy a negar, hace ya tiempo, tras un adelantamiento algo apurado. El compañero del agente que me paró me reconoció y me perdonó la vida, aunque después me sentí tan avergonzado que fue casi peor que la multa. Tampoco me reconocen mucho porque no soy futbolista. Lo mío es más minoritario, lo justo para no agobiarme, aunque nunca niego una foto cuando me la piden.

¿Vives igual el riesgo que comporta el trial con el que asumes en la carretera?
Vivo ambos desde el realismo y siendo consciente de que en el trial dependes de ti mismo y si cometes un error solamente sales mal parado tú, pero en la carretera no solo no dependes de ti mismo, sino que además puede haber daños para otras personas si te equivocas.
Compitiendo tengo la reputación de ser un piloto al que gusta asumir riesgos y es cierta. Si algo se puede hacer mejor, aunque sea más arriesgado, lo intento, y lo he pagado... Con 15 años tuve una caída muy bestia que casi me parte la cabeza y de la que me salvó el casco, he tenido una fractura de tres vértebras, un peroné... Pero en la carretera nada de nada. Máxima prudencia.
El trial me ha ayudado a tener al volante la misma paciencia que tengo en la moto, a no tener ansiedad, a dar tiempo y a disfrutar el momento buscando la parte positiva. Y esto me sirve también en la vida real.
Hablemos de cosas más ligeras; ¿tienes alguna manía al volante?
Como buen piloto tengo varias; por ejemplo, siempre repito la ropa interior con la que he ganado una carrera y nunca más me vuelvo a poner aquella con la que he perdido. Pero como conductor en eso soy muy simplón. Lo único que no soporto es que me toquen el reglaje del asiento, en eso sí soy muy escrupuloso.

¿Y qué no puede faltar en la guantera de Toni Bou?
Los papeles del coche y de la moto -que siempre viaja conmigo en la parte de atrás- y muchos chicles. Siempre llevo muchos paquetes de chicles, de todos los sabores y formatos. ¡Si te gustan los chicles en mi guantera siempre encontrarás! También llevo un cargador y cadenas para la nieve porque viviendo en Andorra son imprescindibles.
¿Recuerdas algún viaje particular con especial cariño?
Y muy reciente. Recuerdo como uno de los mejores el que hice hace dos años con mi chica por los Alpes italianos y austríacos. Había estado mil veces compitiendo, pero en esa ocasión íbamos mi pareja y yo, sin prisas, parando a comer en buenos restaurantes de montaña y durmiendo en sitios muy chulos. Parábamos donde nos apetecía, sacábamos las bicis de la furgoneta y lo disfrutábamos a tope.
Uno de mis sueños es viajar a la India en moto; lo he hablado con Carlos Checa para hacerlo juntos algún día”

¿Y aunque ya conozcas medio mundo, hay algún viaje que te apetecería hacer?
Uno de mis sueños es viajar hasta la India en moto. Es algo que hemos hablado con Carlos Checa para hacer juntos algún día. Y otro mucho más cercano es viajar con mi pareja hasta los países nórdicos y recorrerlos haciendo “gravel” -se refiere a un tipo de bicicleta de uso mixto pista/asfalto-.

