Las dificultades de reparar un coche chino: “Hace un año apenas nos pedían piezas de desguace, hoy lo hacen cada día”
Recambios usados
Los centros autorizados de tratamiento de vehículos advierten que los componentes de estas marcas pueden tardar más de lo previsto porque la red de recambios de las marcas chinas todavía se está poniendo al día

Coches en un desguace esperando a ser utilizados como piezas de repuesto.

La llegada de los coches chinos a nuestras calles ya es una realidad: cada vez son más las personas que les dan una oportunidad aprovechando sus precios competitivos y sus diseños atractivos, prácticos y actuales.
Sin embargo, a medida que marcas como MG, BYD, Omoda o Jaecoo aumentan su presencia en nuestro parque automovilístico, surgen nuevas preguntas que cada vez preocupan a más profesionales y conductores.
Dudas razonables sobre los recambios
Una es qué pasa si se estropea el coche o tenemos un accidente y lo tenemos que reparar. ¿Cuánto tiempo tardarán en llegar las piezas que necesitamos? ¿La infraestructura de recambios ha crecido al mismo ritmo que las ventas? ¿Las marcas están preparadas? Hablamos de algunas piezas tan habituales como un retrovisor, una llanta, un faro o una pieza electrónica.

Los talleres lo advierten desde hace meses: en muchos casos, tardan semanas o incluso meses. Un retraso que deja los coches inmovilizados, los mecánicos con trabajo acumulado y los propietarios de los vehículos esperando durante mucho tiempo. Incluso las aseguradoras ven cómo tienen costes adicionales por esta situación.
Para avanzar, algunos tratan de encontrar piezas en los desguaces, una situación impensable hace un tiempo en coches relativamente nuevos. Así lo alertan desde la central de desguaces RO-DES: “El mercado chino está avanzando muy deprisa, pero su red de recambios todavía se está poniendo al día”, explica su director, Esteban Alabajos.
Cada vez más clientes y talleres optan por buscar piezas en el desguace antes de tener el coche parado durante mucho tiempo
A diferencia de las marcas europeas y de los modelos más antiguos, las chinas hace muy poco que están en España y aún es difícil encontrar todas las piezas en los centros autorizados de tratamiento de vehículos. Sin embargo, cada vez más clientes y talleres optan por esta solución antes de tener el coche parado durante mucho tiempo y no poder utilizarlo.

“Hace un año apenas recibíamos peticiones de recambios de marcas chinas. Hoy nos llegan cada día. Cuando el taller explica que la pieza nueva tardará demasiado, la mayoría prefiere optar por un recambio de segunda mano y volver a circular cuanto antes mejor”, explica Pablo Núñez, de Desguaces Pablo e Hijos, uno de los centros que trabaja con RO-DES.
Por lo tanto, el uso de componentes de segunda mano, que antes se relacionaba con vehículos de cierta edad o con otras marcas europeas o más consolidadas en el país, se convierte ahora mismo en una solución a corto plazo hasta que la red de recambios de las firmas chinas no sea más robusta y ágil. Así lo reivindica el sector, que defiende que el mercado secundario puede solucionarlo más rápido que la red oficial.
Todo apunta, sin embargo, que las marcas chinas seguirán creciendo en España y su interés por consolidarse en este mercado hará que tomen medidas para reducir el tiempo de espera y, en definitiva, ganarse la confianza de los consumidores.
Este artículo se publicó originalmente en RAC1



