Denuncia por maltrato animal dirigida a una granja de codornices ubicada en Lleida.
Imágenes duras
La compañía rechaza las imputaciones, que en este momento tramita la Fiscalía de Catalunya, e indica que superó inspecciones con éxito recientemente. ARDE difunde fotografías impactantes y sostiene que pertenecen a las dependencias internas.

Las imágenes publicadas muestran aves muertas al lado de las vivas, así como otros ejemplares con picotazos profundos o heridas de importancia.

Videos captados de forma secreta y con teléfonos en las dependencias de uno de los mayores centros de cría de codornices del continente europeo, ubicado en Lleida, exhiben a millares de ejemplares confinados en jaulas bajo circunstancias que, de acuerdo con la querella presentada ante la Fiscalía Superior de Catalunya, infringirían la normativa vigente y se distanciarían notablemente de la protección animal asegurada por el distintivo WelFair que f igura en su web, aunque no comercialice su mercancía bajo etiquetas de entidades certificadoras. Pájaros fallecidos junto a los vivos, ciertos restos ya deshidratados, extremidades enganchadas y cortadas, además de otros ejemplares con fuertes picotazos o aparentes dentelladas…
Las grabaciones e imágenes divulgadas por la asociación ARDE (Animal Respect and Defense of The Environment) conforman el sustento de la demanda. Por parte de Urgasa, titulares de la finca localizada en Juneda, se garantiza a Guyana Guardian que el estado de las instalaciones es impecable y que hace apenas siete días pasaron dos controles que no hallaron fallos: uno de la Generalitat y otro de WelFair, que no percibió “nada inadmisible”. La Consellería de Agricultura, que visitó el lugar dos días después de que la queja llegara a sus despachos, tampoco constató ninguna anomalía.
Las filmaciones se capturaron en jornadas variadas durante el anterior mes de octubre y se ha confirmado que son auténticas y de dicha ubicación.

“Los vídeos se grabaron en días distintos el pasado mes de octubre y se ha verificado que son reales y de ese lugar. Existen unas leyes de manejo de animales, de higiene, que no se estarían cumpliendo y eso puede afectar a la salud alimentaria tanto de los huevos como de la carne que producen”, señala Julia Elizalde, portavoz de ARDE.
La acusación se apoya en un peritaje veterinario, avalado por la experta Silvia Gimeno, y sustentado en las imágenes, en el cual se manifiesta que se observa una “retirada escasa de excrementos” en los depósitos bajo el enrejado donde permanecen las aves, con un grosor de cuadrícula bajo los animales que juzga poco conveniente, ya que las patas de las codornices se filtran, resultando algunas trabadas y cortadas. Expone que esto genera traumatismos, malestar prolongado y carencia de sueño. Igualmente localiza “evidencia de estrés y picaje y enfermedad no atendida”, y previene del riesgo sanitario si esos huevos, que percibe entre deyecciones y cuerpos sin vida, se destinan a la alimentación pública. “Será la primera de nuestras investigaciones que no supone ninguna sanción si es ese el resultado”, afirma Elizalde.
Por parte de la compañía, un representante que opta por no revelar su identidad, rechaza que las circunstancias resulten deficientes y comunica sobre los dos controles, “hechas por sorpresa” al inicio de la semana previa, efectuados por el Gobierno regional así como por la entidad de certificación WelFair. ”Y ambas resultaron positivas”, recalca. Indica que en instalaciones de tal magnitud “hay bajas de animales todos los días” y además “todo depende de dónde se pone el foco de la cámara para que parezca más terrible”.
130.000 codornices en jaulas
Revisiones imprevistas “favorables” de la conselleria y una firma de certificación

En WelFair ratifican que el 20 de enero realizaron una supervisión tras conocer los detalles del asunto (bajo secreto hasta la fecha) y no observaron “nada inadmisible”. “La investigación sigue abierta pero esa empresa tiene nuestro sello para mejorar sus indicadores, no engaña al público porque en los productos no lo pone”, señalan dichos informantes. Por parte de Oca Global, la entidad habilitada por WelFair para efectuar las revisiones, su responsable de certificaciones, Jaime Formet, manifiesta que ambas explotaciones de Urgasa avaladas por esta firma (ubicadas en Juneda y Torregrosa) respetaban la normativa durante el control previo efectuado en mayo de 2025. “Puede que sean imágenes de granjas que tengan que no sean certificadas, pero las que nosotros visitamos cumplían los protocolos establecidos”, afirma. La Consellería corrobora que se llevó a cabo una verificación el reciente día 21, en la cual no se localizó “ninguna irregularidad”.
La compañía Urgasa cuenta con una extensa producción de codornices en toda Europa. Solamente en España alcanza más de 45 millones de aves al año, sumando otros 24 millones en sus centros de Francia. Se posiciona además como el principal generador y suministrador de huevos de esta clase (entre 120 y 138 millones de unidades anuales) y, por otra parte, obtienen un millón de perdices y cerca de 4,6 millones de picantones. El establecimiento avícola donde se afirma que se registraron las imágenes difundidas por ARDE integra naves con cerca de 130.000 codornices en jaulas.
ARDE, entidad que ya ha encabezado reclamaciones parecidas en otros puntos, critica la saturación que percibe en dicha ubicación, donde se aprecian ejemplares vivos de codornices que “conviven con muertos en diferentes estados de descomposición”, algo que sospechan que podría implicar amenazas para la seguridad alimentaria. Subrayan la presencia de deyecciones y mugre, además de los vídeos donde un empleado acciona una banda de transporte de desechos en una zona donde se distingue nítidamente que existen aves vivas sueltas, que terminan siendo descartadas entre los desperdicios. Por esta razón, sostienen que se infringen múltiples normas europeas, concretamente dos reglamentos actuales sobre higiene de alimentos y la directiva de protección de animales, aparte de otras disposiciones nacionales sobre bienestar animal.
La acusación ante el Ministerio Público se dirige específicamente hacia Aeropic S.A., integrante del conglomerado Urgasa. Aparte del distintivo WelFair que aparece en su página, poseen igualmente el reconocimiento Free To Fly (Libres para Volar). Pese a que no comercialicen bajo dicha marca, la organización defensora de animales pide a la justicia que se examine un presunto fraude por señalar en su sitio web que cuentan con tales avales. Elizalde avanza un paso más y, en calidad de representante, reclama la clausura de la explotación: “Los hechos observados no son un caso aislado. La violencia en la industria ganadera es sistemática, porque se trata a los animales como máquinas en una fábrica, no como los seres sintientes. Demandamos al Gobierno y los supermercados acciones contra las granjas de los horrores que nos lleguen”. “Si no se toman medida alguna será la primera de nuestras denuncias en la que no se haga nada al respecto”, manifiesta.
ARDE ya ha interpuesto anteriormente reclamaciones de esta naturaleza. Durante mayo de 2025, reveló las condiciones en la explotación de pollos más extensa de las Islas Baleares y, finalmente, la Conselleria de Agricultura de dicha autonomía multó al establecimiento con 200.100 euros, restringiendo su ocupación a 40.000 gallinas, lo que supone un tercio de su capacidad anterior. El pasado septiembre también alertó sobre el estado de decenas de miles de patos en una granja portuguesa, la mayor de Europa en su especie, que distribuye en España; a raíz de esto, las autoridades del país vecino clausuraron el lugar varios meses, retirando a todos los ejemplares, y se encuentra en marcha un expediente sancionador por maltrato, hacinamiento y falta de limpieza.

Es preciso destacar que la industria cárnica goza de gran trascendencia en Lleida. Actualmente dispone de unas 2.783 fincas porcinas que acogen a más de 4,5 millones de puercos, mayoritariamente dedicados al engorde a través del esquema de integración de potentes consorcios agroalimentarios (10 cerdos por habitante). Hace poco tiempo se registró un brote de peste porcina que incidió en los jabalíes, sin tocar a las granjas, pero que ha derivado en la captura masiva de estos animales en múltiples provincias. Igualmente es significativo el ámbito avícola con cerca de 11,8 millones de pollos, cifra que constituye la mitad de la producción total de engorde en Catalunya. Respecto a las codornices, se contabilizan unas 60 explotaciones que crían anualmente unos 60 millones de ejemplares, de los cuales el 75% corresponden al grupo Urgasa.
Dicha compañía, Urgasa, que inició su actividad en Juneda como una explotación local hace 45 años, posee su oficina central en ese municipio con instalaciones para el ciclo productivo íntegro, que comprende desde el estudio genético hasta el troceado y acondicionamiento, además del suministro y venta en destacadas superficies comerciales de España. “Como en otros casos, nos llegó una denuncia anónima y luego hicimos las comprobaciones oportunas, así que no dudamos de que son imágenes ciertas y esperamos que haya consecuencias”, finalizan diciendo en ARDE. ”
