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Luis Quevedo, biotecnólogo, sobre qué adolescentes usan peor las redes: “Los que sufren ansiedad o depresión son más propensos a compararse”

TECNOLOGÍAS Y SALUD MENTAL

El experto se ha referido a un reciente estudio acerca de la salud mental de los jóvenes y el impacto real de estas nuevas tecnologías

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Un biotecnólogo habla sobre las redes sociales y la salud mental.

Un biotecnólogo habla sobre las redes sociales y la salud mental.

TikTok @luisquevedo_

Las redes sociales se han transformado, a lo largo de los años, en un elemento central para la gran mayoría de los adolescentes, muchos de ellos llegando a invertir gran parte de su día en los contenidos que se publican. TikTok, Instagram, Snapchat y hasta WhatsApp son solo algunas de las más conocidas, aunque lo cierto es que existen infinidad de ellas.

La adolescencia, sin embargo, es una de las etapas más determinantes en el desarrollo humano, lo que convierte a las redes sociales en una vía de comunicación y escape para muchos de ellos. Los expertos, por eso, ya alertan sobre los diferentes peligros que se desprenden de estas plataformas, especialmente en lo relacionado con la salud mental.

Y es que la exposición continua, las notificaciones y la presión social son elementos que vienen acompañados a estas plataformas y que pueden provocar efectos muy negativos en el crecimiento del menor de edad. Precisamente sobre eso mismo ha hablado el biotecnólogo en un vídeo publicado en TikTok.

Qué dice el biotecnólogo sobre las redes sociales.

El metraje, de algo menos de tres minutos de duración pretende informar a los usuarios de las consecuencias negativas de un uso continuo e inadecuado de las redes sociales. Quevedo, de esta forma, se ha basado en un reciente estudio publicado por la revista Nature, en la que se habla sobre el “uso de las redes sociales en adolescentes con y sin problemas de salud”.

La conclusión a la que llega es que “no todos los cerebros son iguales” y, por tanto, no todos vamos a gestionar de la misma forma estas nuevas tecnologías. “No todos están igualmente equipados”, ha dejado claro el experto, al tiempo que reiteraba que el estudio es un buen indicador de alerta de la situación que se está viviendo.

Para el desarrollo del estudio, los científicos han recogido los datos de más de 3.000 adolescentes y los han dividido en función de sus trastornos “internalizantes” y “externalizantes”. “Los que sufren ansiedad o depresión son más propensos a compararse”, ha dejado claro Quevedo.

Qué conclusiones saca el estudio

La principal hipótesis que se ha visto comprobada es que los jóvenes pasan “50 minutos más” conectados a estas redes sociales si tienen estos trastornos de salud. El estudio, aun así, no ha demostrado que las redes causen ansiedad o depresión, sino que lo que señala es “asociación”. “Los adolescentes vulnerables emocionalmente lo tienen más difícil para gestionar ese mundo online”, ha dejado claro.

El biotecnólogo, además, ha visto este informe como una clara señal de alerta que se debe escuchar. Gracias a las conclusiones a las que llega es posible llevar a cabo varias soluciones. “No basta con poner límites de tiempo frente a la pantalla”, ha sentenciado el experto, sobre el uso inadecuado de las redes sociales.

“Hay que enseñarles y acompañarles a usar redes que refuercen sus intereses, no solo su inseguridad”, ha señalado Quevedo. Otra de las claves es la importancia de ayudarles a “desarrollar herramientas para regular su comparación social”. “Tener un uso consciente, crítico y adaptado a su salud mental”. 

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