El Colegio de Gestores Administrativos advierte del peligro de las nuevas estafas: “Ya no necesitan mentir, solo parecer oficiales”
Estafas
En la actualidad existen estafas que suplantan a la Administración, a entidades financieras y a empresas legítimas, apoyándose en inteligencia artificial y en técnicas avanzadas de falsificación de identidad
Te escriben por Whatsapp y espían lo que haces con tu teléfono: “Esta estafa que se hace pasar por tu banco es la más peligrosa”

Las estafas se adaptan a la era digital

Las estafas en la era digital se han convertido en un riesgo cotidiano para millones de personas, y los españoles no somos una excepción. Según un estudio llevado a cabo por la plataforma tecnológica FastBull, una gran parte de la población ha experimentado o ha recibido intentos de fraude online en los últimos años: hasta un 80% de los consumidores españoles aseguran haber recibido en mensajes, correos o llamadas que parecían ser parte de una estafa digital.
Frente a esta problemática, el Colegio de Gestores Administrativos ha lanzado una advertencia para poner de manifiesto la importancia de la educación y la prevención en ciberseguridad: cada vez existen estafas más sofisticadas, y los internautas deben ser conscientes de ellas.

Según el presidente del Consejo General, Fernando Santiago, existen numerosas estafas que suplantan a la Administración, a entidades financieras y a empresas legítimas, apoyándose en inteligencia artificial y en técnicas avanzadas de falsificación y suplantación de identidad.
“Estamos ante un cambio de paradigma. Ya no hablamos de fraudes burdos o fácilmente detectables. Hoy las estafas están perfectamente construidas, utilizan lenguaje administrativo, documentos idénticos a los oficiales y canales de comunicación que el ciudadano reconoce como fiables”, ha afirmado Santiago.
Las alertas por fraudes que imitan a organismos públicos vuelven a estar en el punto de mira. En las últimas semanas se han detectado comunicaciones falsas que se hacen pasar por avisos oficiales de la Seguridad Social y que buscan obtener datos personales y bancarios de los ciudadanos: “Este tipo de documentos engaña precisamente porque durante décadas hemos educado al ciudadano en la confianza hacia la Administración. Hoy esa confianza está siendo utilizada contra él”, ha advertido el experto.
El responsable de los gestores administrativos ha explicado que estas estafas no dejan de evolucionar, y ya no se limitan al envío de cartas o correos electrónicos. “Estamos recibiendo información sobre llamadas en las que se clona la voz de directivos o responsables jerárquicos mediante inteligencia artificial. Se dan instrucciones urgentes, verosímiles, y se consiguen transferencias o accesos que jamás se habrían facilitado en otro contexto”, ha desvelado.
Las personas mayores, las más afectadas
A este método se suma la suplantación de números telefónicos, una técnica que refuerza la apariencia de legitimidad. “El ciudadano ve en la pantalla el número real de su banco, de su proveedor o de un organismo público. Confía. Y ahí es donde se produce el engaño. Detrás no está la entidad, sino una organización criminal perfectamente organizada”, ha afirmado Santiago.
Santiago ha alertado de que el impacto de estos fraudes es especialmente grave entre los sectores con mayor vulnerabilidad digital. “Las personas mayores, quienes viven solas o quienes tienen menor formación digital están quedando absolutamente desprotegidas. Les estamos pidiendo que desconfíen de todo, pero no les estamos dando herramientas reales para verificar nada”, ha denunciado el experto.
En su análisis, el problema no está siendo abordado de forma estructural por las instituciones, por lo que Santiago reclamada una mayor implicación de bancos y empresas en la prevención del fraude. “La estafa perfecta ya no necesita mentir, solo necesita parecer oficial. Y si no actuamos con rapidez y decisión, quienes más van a sufrirlo serán, una vez más, los que menos capacidad tienen para defenderse”.
El presidente de los gestores administrativos también ha reclamado una mayor implicación de bancos y empresas tecnológicas en la prevención del fraude. “Cuando un ciudadano compra en una web que parece seria y resulta ser fraudulenta, alguien ha fallado antes. No puede ser que se concedan TPV, pasarelas de pago o servicios financieros sin controles suficientes. Sin esa infraestructura, muchas estafas simplemente no existirían”, ha subrayado.
Si no actuamos con rapidez y decisión, quienes más van a sufrirlo serán, una vez más, los que menos capacidad tienen para defenderse
Para Fernando Santiago, la respuesta no puede limitarse a advertencias genéricas. “No basta con decirle al ciudadano que tenga cuidado. Hay que construir garantías, canales oficiales de verificación, atención presencial real y responsabilidades claras. Si no, estamos aceptando que el fraude sea el peaje de la digitalización. (...) La estafa perfecta ya no necesita mentir, solo necesita parecer oficial. Y si no actuamos con rapidez y decisión, quienes más van a sufrirlo serán, una vez más, los que menos capacidad tienen para defenderse” ha concluido.

