Gadgets

Era un juguete sin malicia que se encontraba en los paquetes de cereales, pero un ingeniero lo modificó para convertirlo en un medio de intrusión en el sistema de telefonía.

Historia tech

Un proyecto temprano de Steve Jobs y Steve Wozniak se originó mediante un pirateo de gran envergadura que asombró a los conocedores tecnológicos del siglo XX.

El entorno que circunda el globo presenta una creciente sobrepoblación por la tecnología de Starlink y sus firmas rivales: en este apartado se especifican los peligros de la competencia espacial de la actualidad.

John Draper, ingeniero.

John Draper, ingeniero.

Wikimedia Commons

Hacia el cierre de la década de 1960, un artículo de regalo que venía dentro de envases de cereales pasó a ser, de manera totalmente fortuita, un instrumento con el que se podía vulnerar el sistema telefónico de Estados Unidos. Esto no ocurrió debido a un ataque deliberado o a un complot inusual, sino a causa de un detalle insignificante oculto en una infraestructura técnica que, en aquella época, aún contaba con numerosos puntos débiles.

Hacia la mitad del siglo XX, las infraestructuras de telefonía funcionaban empleando señales de audio. Esto implica que las centrales no procesaban los avisos como sucede en la actualidad, por medio de información digital, sino a través de frecuencias sonoras específicas (motivo por el cual producían pitidos) que comunicaban el estado del equipo. Por lo tanto, según la tonalidad, se establecía si el circuito estaba en uso, despejado, o si se iniciaba o concluía una conversación.

Una de aquellas frecuencias, la de 2600 hercios, resultaba sumamente crítica. Funcionaba como el indicador de que un enlace de largo alcance se encontraba libre, por lo que cualquier aparato apto para generar dicho sonido con exactitud lograba comunicarse de forma directa con el sistema, evitando así los mecanismos de marcado convencionales.

Efectivamente, existía un instrumento que podía reproducir ese tono de manera (casi) idéntica: el silbato que se encontraba dentro de los envases de Cap'n Crunch. Gracias a su configuración, al obstruir una de sus aberturas, generaba una frecuencia sumamente similar a los 2600 hercios. Fue una pura casualidad, aunque el ingeniero John Draper, a quien luego llamarían “Captain Crunch”, llevó a cabo el hallazgo que lo transformó todo.

Silbato de Cap'n Crunch.
Silbato de Cap'n Crunch.Reddit

Draper se enteró, gracias a un compañero invidente con una audición sumamente desarrollada, de que aquel silbato lograba imitar la frecuencia precisa empleada por AT&T para señalar la disponibilidad de una línea. Al generar dicha señal sonora en medio de una comunicación, el sistema central asumía que el contacto había finalizado, a pesar de que el individuo permaneciera vinculado de forma física a la infraestructura. En otras palabras, después de lanzar el sonido de 2600 Hz, resultaba factible adueñarse del circuito y efectuar telefonía de larga distancia sin cargos extra.

El técnico difundió la noticia, y el público empezó a emplear el silbato al instante. No obstante, el instrumento no siempre resultaba exacto, de modo que Draper se asoció con diversos “phreakers” (sujetos cautivados por la mecánica interna de las redes de telefonía) con el fin de crear aparatos electrónicos capaces de replicar con precisión cada una de las frecuencias de señal. A dicha práctica la denominaron “blue boxes”.

Steve Jobs y Steve Wozniak
Steve Jobs y Steve WozniakGetty Images

Estos dispositivos se difundieron por ámbitos académicos y especializados durante buena parte de los años setenta, y velozmente pasaron a ser una de las modalidades iniciales y estructuradas de incursión no permitida en sistemas tecnológicos. En efecto, representaron uno de los primeros casos de intrusión masiva.

De hecho, este relato alcanzó a Steve Wozniak, quien se sintió atraído por la faceta técnica del mecanismo, y a su compañero Steve Jobs, que comprendió la capacidad financiera y táctica de dicha información. De este modo, durante uno de sus proyectos iniciales previo a fundar Apple, los dos produjeron y comercializaron blue boxes en cantidades reducidas. 

Tiempo más tarde, Jobs señaló que ese suceso repercutió directamente en su visión tecnológica: no había que ver los sistemas como armazones herméticos e inalterables, sino como esquemas capaces de ser examinados y transformados.

Perfil creativo y tecnológico. Redacto sobre IA y el entorno digital. Inicié una productora y una Proptech. Dialoguemos sobre el porvenir.