La IA que se dedica a dejar en bikini a chicas en X ahora tiene acceso a redes militares clasificadas
Grok
La aceleración de Grok en el ámbito militar reabre el debate sobre control, ética y seguridad en sistemas de defensa altamente sensibles
Ya es oficial: Siri tendrá el cerebro de Gemini, tras un acuerdo histórico entre Apple y Google que no ha sentado nada bien a Elon Musk

Elon Musk es el creador de Grok.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha anunciado que el chatbot de inteligencia artificial Grok, desarrollado por la empresa xAI de Elon Musk, será integrado en las redes del Departamento de Defensa del país, incluyendo aquellas consideradas clasificadas. La medida se llevará a cabo antes de febrero, y forma parte de una estrategia militar para acelerar la adopción de tecnologías de IA en operaciones y sistemas de defensa del país.
El anuncio se hizo durante un acto en las instalaciones de SpaceX en Texas, donde Hegseth mostró su plan para consolidar la IA en distintos ámbitos del Departamento de Defensa de EE.UU. Según sus palabras, se pretende que “muy pronto tengamos los modelos de IA líderes del mundo en todas las redes, clasificadas y no clasificadas, de nuestro departamento”.
Sin embargo, la polémica es evidente. Grok es, con diferencia, la IA que más polémicas ha acumulado en los últimos meses. La última de ella, de hace apenas unos días, porque se está empleando de forma masiva en X (antes Twitter) para “dejar en bikini” o en posturas eróticas a mujeres de todas clases y, ojo, edades.
Tal y como cuentan desde el país de Trump, la iniciativa forma parte de una AI acceleration strategy orientada a impulsar la innovación tecnológica en el ámbito militar. El plan contempla, entre otros objetivos, la agilización de procesos internos, la eliminación de barreras burocráticas y la maximización del acceso a datos operativos que puedan alimentar modelos de IA.

En paralelo, se ha anunciado la creación del cargo de Chief Digital and Artificial Intelligence Officer dentro del Departamento de Defensa, que será ocupado por Cameron Stanley, antiguo responsable de transformación en seguridad nacional de Amazon Web Services. Se trata de un puesto clave para coordinar la adopción de la IA en las fuerzas armadas.
Las preguntas son evidentes. ¿Puede la IA de Elon Musk ser beneficiosa con datos tan delicados o puede derivar en otra polémica aún peor? No solo se trata de chicas en bikini. La historia de Grok está plagada de proclamas nazis, fake news y otras diatribas que han marcado su evolución en los últimos años. Países como Malasia e Indonesia ya limitan o bloquean su acceso y autoridades regulatorias en el Reino Unido han abierto investigaciones sobre sus funciones de generación de imágenes. Con acceso a material tan delicado, nadie sabe qué puede ocurrir.
Por su parte, la comunidad tecnológica y de derechos digitales ha expresado preocupación por la participación de este modelo polémico en tareas que podrían implicar decisiones o análisis relacionados con información militar y de seguridad nacional. Si bien el objetivo parece ser fortalecer la capacidad de análisis y toma de decisiones en ámbitos complejos, la decisión se produce en un contexto de tantas controversias sobre el comportamiento ético de la IA que hace temer por la deriva que puede tomar este camino.

