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El hombre detrás de LinkedIn, Ryan Roslansky, cambió nuestra forma de pensar en el trabajo, pero le llevó casi dos décadas

CEO cuestionado

Aunque quizás no sea tan conocido como otros grandes CEO, probablemente ninguno ha tenido tanta importancia en definir la actual cultural laboral

Reid Hoffman, fundador de LinkedIn: “La IA sin frenos éticos podría ser nuestra ruina, es la tecnología más transformadora que la humanidad ha inventado” 

Ryan Roslansky, CEO de LinkedIn.

Ryan Roslansky, CEO de LinkedIn.

Gran parte del éxito de LinkedIn, construido a lo largo de la última década y media, se debe a una persona en concreto y a la mentalidad que ha impulsado. Su nombre es Ryan Roslansky. Y es que las plataformas puramente enfocadas al networking profesional son más importantes de lo que pueda parecer: ofrecen una manera de crear relaciones que van más allá del tú a tú, aprovechando las posibilidades de internet. Roslansky ha convertido el trabajo en la idea de “centrarse en los próximos meses y en un par de cosas que no sean un plan cerrado, sino qué puedo aprender y qué tipo de experiencia puedo adquirir”.

En este sentido, LinkedIn ha supuesto una revolución para empresas y profesionales de todo el mundo. Facilitó y democratizó tanto la contratación como la conexión entre perfiles de distintos países gracias a una red social centrada exclusivamente en los méritos profesionales y en cómo llevarlos a un nuevo nivel. 

Unos inicios que ya le encauzaron hacia su lugar

Cómo empezó abandonando la universidad para aprender en el trabajo

Nacido en South Lake Tahoe, una pequeña ciudad situada en el borde del estado de California, el 4 de diciembre de 1977, Roslansky destacó desde muy joven por su interés por las causas sociales, la tecnología y el mundo empresarial. Aunque no se conocen muchos detalles sobre su vida temprana, sí se sabe que estudió Ciencias Políticas en la Universidad de California, Davis, al menos durante un tiempo, ya que abandonó la carrera en su segundo año para trabajar a tiempo completo en una empresa que había creado junto a dos compañeros de dormitorio.

En enero de 1997 fundaron Housing Media, una de las primeras páginas web centradas en la adquisición de bienes inmuebles. Esto les permitió una rápida implantación en el mercado y una ventaja competitiva muy favorable frente a sus rivales. Aunque en 1999 la compañía fue adquirida por USHousing.com, no desapareció de inmediato, ya que Roslansky continuó ejerciendo como CEO de Housing Media hasta julio de 2007.

Ryan Roslansky, en una imagen reciente.
Ryan Roslansky, en una imagen reciente.

Tras su etapa como emprendedor, el siguiente paso fue trabajar para una de las grandes tecnológicas del momento. En los años noventa, pocas parecían tener un futuro tan prometedor como Yahoo! De este modo, trabajó durante cinco años en la compañía, concretamente bajo la supervisión de Jeff Weiner. Weiner ocupó distintos puestos de liderazgo a lo largo de los años y acabaría siendo CEO de LinkedIn, además de desempeñar un papel clave en su adquisición por parte de Microsoft en junio de 2016, por 26.000 millones de dólares.

Entre Yahoo! Y LinkedIn, Roslansky pasó brevemente por Glam Media —actualmente Mode Media—, una empresa de contenidos de moda y estilo de vida, antes de incorporarse a LinkedIn. Allí no solo fue uno de los primeros empleados, sino también uno de los más influyentes.

El hombre que dio forma a una mentalidad

Fue moldeando la empresa entre bambalinas

LinkedIn fue fundada en diciembre de 2002 por Reid Hoffman, junto a antiguos miembros de PayPal y Socialnet.com. Sin embargo, tardó varios años en despegar. Aunque recibió inversión de Sequoia Capital en 2003 y alcanzó el millón de usuarios en agosto de 2004, no fue rentable hasta marzo de 2006. En junio de 2008, Sequoia Capital, Greylock Partners y otras firmas de capital riesgo adquirieron un 5% de la compañía por 53 millones de dólares, lo que elevó su valoración hasta los mil millones e impulsó su expansión. Fue en ese contexto cuando se incorporó Roslansky.

Roslansky se unió a LinkedIn en mayo de 2009 y, con el tiempo, asumió responsabilidades de liderazgo en prácticamente todos los departamentos de la empresa. Uno de sus mayores méritos fue impulsar la transformación de LinkedIn en un producto de alcance verdaderamente global. Con 756 millones de miembros, 57 millones de compañías y 120.000 centros educativos, se le señala como uno de los principales artífices de esta evolución. En abril de 2007, la plataforma contaba con apenas 10 millones de usuarios, lo que da una idea de la magnitud del crecimiento.

Entre las iniciativas más relevantes se encuentra el lanzamiento, en octubre de 2012, del programa LinkedIn Influencers. En él, líderes del pensamiento profesional comparten sus ideas sobre el mundo laboral con otros miembros de la red. El acceso, solo por invitación, incluía figuras como Bill Gates, Jack Welch, Arianna Huffington, Rahm Emanuel o Deepak Chopra, lo que generó una sensación de exclusividad muy marcada. Según Roslansky, “el futuro del trabajo no pertenece a quienes tienen los títulos más prestigiosos o han pasado por las mejores universidades, sino a las personas más adaptables, capaces de pensar a largo plazo, dispuestas a aprender y abiertas a nuevas herramientas”.

El futuro del trabajo no pertenece a quienes tienen los títulos más prestigiosos o han pasado por las mejores universidades, sino a las personas más adaptables

Ryan Roslansky

CEO de LinkedIn

Otra operación clave fue la adquisición de Lynda.com, una plataforma de e-learning fundada por Lynda Weinmann. Nacida como apoyo a sus libros y clases, comenzó a ofrecer cursos en línea en 2002 y, a partir de 2008, a producir contenidos audiovisuales con líderes creativos y emprendedores. LinkedIn anunció su compra el 9 de abril de 2015 y la cerró el 14 de mayo por 1.500 millones de dólares, la mayor adquisición de su historia hasta ese momento. Aunque Lynda.com mantuvo cierta independencia inicialmente, se integró definitivamente en LinkedIn en octubre de 2017 bajo el nombre LinkedIn Learning, cerrando su web original en junio de 2021.

Estos movimientos consolidaron a LinkedIn como el lugar de referencia para el desarrollo profesional y contribuyeron a crear una cultura muy concreta, centrada en el contacto laboral y el aprendizaje continuo. Una visión que Roslansky encarna de forma especialmente clara.

Una gestión ampliamente cuestionada

Jeff Weiner dejó el cargo de CEO en junio de 2020 tras once años al frente de la compañía, pasando a ocupar el puesto de vicepresidente sénior de producto. Ryan Roslansky asumió entonces la dirección ejecutiva. Sin embargo, su llegada al cargo estuvo marcada por decisiones controvertidas.

En julio de 2020, despidió a 960 empleados, el 6% de la plantilla, alegando el impacto de la pandemia. En abril de 2021, ante la filtración de datos de 500 millones de cuentas, LinkedIn afirmó que se trataba de una agregación de información procedente de diversas fuentes. Meses después, cuando se habló de 700 millones de registros a la venta en foros de hackers, la empresa sostuvo que no se trataba de una brecha de seguridad, sino de datos obtenidos en contra de sus términos de servicio.

Ryan Roslansky, jefe ejecutivo de LinkedIn.
Ryan Roslansky, jefe ejecutivo de LinkedIn.

También fue criticada su postura respecto a la libertad de prensa tras el bloqueo, en septiembre de 2021, de perfiles de periodistas estadounidenses en China, lo que llevó a Microsoft a cesar las operaciones de LinkedIn en el país un mes después.

Pese a ello, Satya Nadella ha seguido ampliando sus responsabilidades. En 2025 fue nombrado vicepresidente ejecutivo de la unidad de productividad de Microsoft Office. Una trayectoria que refleja una paradoja: Roslansky ha sido eficaz creando oportunidades y definiendo una visión clara de empresa, pero menos convincente a la hora de asumir las consecuencias de sus decisiones.

Esa tensión forma parte de su perfil. Puede que no sea una figura exenta de críticas, pero sí una que ha generado resultados. LinkedIn es hoy una compañía con una identidad muy definida, capaz de influir tanto en su plantilla como en millones de profesionales en todo el mundo. Algo difícil de lograr, y que Roslansky, con todas sus contradicciones, ha conseguido.

Álvaro Arbonés

Álvaro Arbonés

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Periodista y escritor. Cultura, videojuegos, política y filosofía es lo mío, pero seguro que me lees hablando de alguna cosa más.