Fidji Simo no sabe de informática, pero va a convertir ChatGPT en un superasistente personal que nos ayudará a hacerlo todo
IA
Aunque no sabe nada de informática, no lo necesita: su propósito es encontrar la manera de hacer que la IA se convierta en productos que mejoren la vida de todos
La hija de un pescador que dirige Facebook Live

Fidji Simo, CEO de Aplicaciones de OpenAI.

OpenAI tiene entre sus mayores bazas una mujer que no tiene nada que ver con el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Mientras todas las demás empresas se dan de codazos para contratar a los mejores profesionales, Altman llegó a la conclusión de lo que necesita su empresa es a alguien que lleve OpenAI a un nuevo nivel. Una profesional capaz de escalar las funciones de la empresa porque, en sus propias palabras, “la líder en IA será la compañía que convierta las fronteras de la investigación en productos que son innegablemente útiles”.
Por eso una de las mayores contrataciones recientes del mundo de la IA es de alguien que no trabaja activamente en mejorar la IA. Su nombre es Fidji Simo.
Unos inicios humildes y un ascenso meteórico
Cómo una hija de pescadores llegó a lo más alto
Simo nace el 5 de octubre de 1985 en Sète, una pequeña ciudad al sur de Francia. Denominada como la Venecia de Languedoc según Paul Valéry, será un lugar conocido por, exactamente, tres cosas: su industria pesquera, sus incentivos turísticos y por ser la cuna de grandes nombres de la cultura francesa como George Brassens, Robert Combas, David Darmon, o el propio Paul Valéry.
Ese no es el caso de Simo. Su familia no es distinguida ni particularmente reconocida en la ciudad, eran pescadores como otros cualquiera. Ella fue la primera de su familia que se graduó del instituto y, más tarde, en la Escuela de Estudios Superiores de Comercio de París con un grado en Administración de Empresas. Llegó a estudiar el último año de sus estudios en la UCLA Anderson School of Management, una prestigiosa escuela de negocios de Los Ángeles.

Aquellas oportunidades le llegaron gracias a una beca. También gracias al programa de prácticas de la universidad, pudo empezar a trabajar en una de las empresas tecnológicas más grandes del mundo: eBay.
Entra a trabajar en eBay en 2007 para hacer sus prácticas, pero su trabajo es lo suficientemente convincente como para que decidan contratarla. Allí forma parte del equipo de estrategia, donde se encarga específicamente de construir las iniciativas de anuncios clasificados y de comercio local, que traerán un gran éxito a la plataforma a corto y medio plazo, aunque la andadura de Simo acabara relativamente pronto en la empresa.
Tras trabajar algo más de tres años en la empresa, deja eBay para incorporarse al departamento de marketing de Facebook en 2011. Durante años ejerció sus tareas en desarrollo y estrategia de Facebook, incluyendo el News Feed, Stories, Groups, Video, Marketplace, Gaming, News, Dating y Ads, entre otros cambios en la plataforma.
Su gran propuesta fue, sin embargo, liderar el equipo que cambiaría la monetización móvil y el negocio de publicidad de la plataforma, algo que llevaría a que, en 2019, fuera ascendida a un puesto ejecutivo como vicepresidenta y cabeza de Facebook. Ocupando ese cargo hizo que el vídeo fuera una parte crucial de Facebook, a raíz del éxito de plataformas como Instagram o YouTube. Suya fue la idea de hacer que los vídeos se reprodujeran de forma automática en el feed de noticias, además de estar detrás del lanzamiento de iniciativas como Facebook Live y Facebook Watch.
Suya fue la idea de hacer que los vídeos se reprodujeran de forma automática en el feed de noticias
En Facebook trabajaría alrededor de diez años, pero, tras el tremendo escándalo de Cambridge Analytica y la salida de Sheryl Sandberg, su mentora y una de sus valedoras dentro de la empresa, decidió buscar pastos más verdes. Los encontró en un lugar completamente diferente.
CEO en empresas donde pudo demostrar su valor
Demostró que en el mercado se la valora
En enero de 2021 da un paso adelante en su carrera, uniéndose a la junta directiva de Instacart, una empresa de San Francisco basada en la entrega de las compras diarias en Estados Unidos y Canada. Creada el 1 de julio de 2012 por Apoorva Mehta, Max Mullen y Brandon Leonardo, la premisa de la empresa era muy sencilla: que la gente pudiera hacer la compra desde la comodidad de su casa sin tener que desplazarse hasta el supermercado. Si bien fue un proyecto de gran éxito, no necesariamente se convirtió en la principal app del mercado.
En el momento en que Simo entró en Instacart se estaba barajando la posibilidad de hacer pública la empresa. Y eso se hace notar unos meses después. En julio la eligieron CEO de Instacart, dejando que el anterior CEO, Apoorva Mehta, pasara a ser director ejecutivo de la junta directiva.

Con nueva CEO con un nombre reconocible proveniente de Facebook, habiendo ayudado a construir el imperio de Zuckerberg, Instacart salió a bolsa. ¿El resultado? Consiguieron 660 millones en ofertas públicas, valorando la compañía en alrededor de 10.000 millones de dólares. Salieron al mercado cotizando a 30 dólares por acción y tuvieron un lanzamiento exitoso, en buena parte, gracias a la presencia de Simo. En parte, gracias a la alianza que firmó con Uber, que permitió extender su oferta de servicios incorporando entregas de pedidos de restaurantes a través de Uber Eats. Aquello les hizo ganar una cierta ventaja con respecto de su competidor directo, DoorDash.
Mientras ocurre todo esto, Simo afirma que “todos conocéis mi pasión por la IA en general y, en particular, por el potencial que tiene para curar enfermedades” y decide cofundar el Instituto Metrodora en octubre de 2021.
El Instituto abrió sus puertas en 2023, en Salt Lake City, recibió 35 millones de dólares de un inversor que nunca fue revelado y se marcó el propósito de investigar tratamientos para trastornos autoinmunes mediante IA. El motivo para iniciar esta empresa en particular fue el hecho de que ella misma pasó tres años buscando un diagnóstico que nadie podía ofrecerle y que resultó ser Síndrome de taquicardia ortostática postural, o POTS, por sus siglas en inglés. Se trata de una condición de disautonomía que hace que, al levantarse, quien la padece pueda sufrir una taquicardia si lo hace de una manera brusca o menos controlada de lo que debería.
Dado que los trastornos neuroinmunológicos sin diagnóstico ocurren más en pacientes de sexo femenino, el centro se ha especializado en tratar particularmente a las mujeres. Esto se puede apreciar incluso en el nombre del instituto, ya que Metrodora fue una autora griega que escribió el primer tratado de medicina específicamente sobre las mujeres, titulado Sobre las enfermedades de la mujer.

Todo esto ocurre mientras, al mismo tiempo, en diciembre de 2021 se une al consejo de dirección de Shopify. Aquello convirtió a Simo en la mujer más ocupada de ese año, pero también en una persona a tener muy en cuenta desde entonces. Sin ir más lejos, Sam Altman la tendrá en mente llegado el momento para, como diría Simo, hacer que ChatGPT “sea algo más que un chatbot y evolucione en un verdadero superasistente personal que ayudará a hacer las cosas”.
OpenAI es el futuro para ella
Su propósito: dar forma a ese futuro
Pero OpenAI no llegó de repente. Fue algo gradual. Para empezar, en marzo de 2024, Simo se unió a la junta de dirección de la empresa. Año en el que OpenAI se enfrentó pública y judicialmente a Elon Musk, siendo acusados por éste de alejarse del interés público para maximizar sus beneficios. Algo que, a principios de 2025, se demostraría un método para reducir el valor de la empresa y, junto con un consorcio de inversores, adquirir OpenAI. Plan que salió bien, pero obligó a una reestructuración a finales de 2025 en la empresa.
Fue entre la pugna de Elon Musk y la reestructuración de la empresa que llegaría oficialmente Simo a OpenAI. Además, con un puesto especialmente creado para ella
El 7 de mayo de 2025, Simo anunció que dejaría Instacart para ser CEO de Aplicaciones en OpenAI. Un puesto basado en crear oportunidades de producto y negocio para la tecnología de la empresa. Aunque anunció su marcha en mayo, ni se marcharía ni lo haría en agosto: dejaría su puesto como CEO, pero seguiría en la junta directiva de Instacart para apoyarles en su progreso de aquí en adelante, y en agosto asumiría su nuevo puesto en OpenAI.
El propósito de Fimo en la empresa es claro: hacer rentable la IA. Y hacerlo para que Altman pueda centrarse en el desarrollo e investigación. De ese modo, a partir de este momento ella será la que se encargue de encontrar el modo de que todo lo que cree se convierta en algo que pueda generar beneficios.
¿Tiene sentido este acercamiento? Eso está por ver. Históricamente, primero se ha tenido un problema y luego se ha buscado la solución para ello. No importa de qué tecnología o momento histórico hablemos. Pero con la IA en general, pero con OpenAI y la contratación de Simo en particular, el plan es literalmente hacer lo contrario: crear una tecnología y que después ella encuentre problemas que solucionar con esa tecnología. Algo que ella misma ha afirmado al decir que el propósito de la IA es que “todo individual y compañía no tenga límites en qué pueda crear y resolver”.
Si ese acercamiento tiene sentido está por ver. Lo que está claro es que Simo ha demostrado llevar adelante empresas y hacer movimientos estratégicos para hacerlas crecer y posicionarse bien en mercados muy competitivos. Además de crear necesidades que los usuarios no sabían que tenían. Si lo consigue también con OpenAI, quizás sea ella, y no Altman, la gran revolucionaria de la IA.



